El episodio que tomó marcada repercusión sucedió al finalizar la función del domingo pasado de la obra “Extinguidas”, con producción y dirección de José María Muscari, en Córdoba. Pese al hermetismo con que se lo quiso tratar, se conoció días después que intervinieron dos protagonistas: puntualmente, Sandra Smith y Naanim Timoyko. Hubo violencia verbal y un conato de agresión física. Las intérpretes brindaron sus respectivos testimonios ante DiarioShow y no eludieron pregunta alguna.

Smith destacó que “sucede que una banqueta había tocado uno de sus pies (a Timoyko) durante el desarrollo de la obra. Al terminar el espectáculo, ella (por Naanim) estalló en ira, me reprochó esta circunstancia y le dije que hablara con el asistente del espectáculo. No entró en razones y, entre gritos, me dijo que estaba cansada de decírmelo y prosiguió con esta agresividad que, realmente, me desconcertó".

Sandra Smith estuvo en el ojo de la tormenta. 

Por otra parte, trataba de no entrar en este juego y, en algunas oportunidades, respondo con ironía para intentar bajarle los decibeles a una situación de estas características”. Ante nuestra consulta, luego admitió que todo pasó a mayores. “Sí, hubo roce físico y fui la damnificada de una situación que me desbordó desde cualquier punto de vista”.

Luego, Sandra admitió que “me pidió disculpas y lo hizo telefónicamente, cosa que no me conformó porque debería haberlo hecho de manera personal. Comprendo que se encuentre pasando por alguna etapa de tensión y preocupación, lo admito pero no la puedo disculpar”. También se le preguntó si había tenido en su momento, de acuerdo con una versión, un affaire sentimental con Juan Alberto Mateyko, entonces pareja de Naanim, a lo que respondió: “Los que me conocen saben que esto es una gran mentira. Yo estaba casada con el productor y autor Francis Smith y nunca se me pasó por la cabeza una cosa de estas”.

Naanim, la otra protagonista.

En tanto, Timoyko expuso su “descargo”. “Finalmente se modificó lo que estaba mal en el escenario (la ubicación de la banqueta de la discordia) y esto me tendría que eximir de otro tipo de comentario. Había una situación que no se terminaba porque Sandra estaba haciendo un movimiento adelantado y generaba esta situación indeseada. Todo lo que sucedió fue como consecuencia de no escuchar lo que se dice y también de burlarse de una profesional como yo. Si una está hablando de algo serio en escena y se te ríen en la cara y te ningunean, es mucho más grave. Yo tengo muchos años de trabajar en escenarios y de hacerlo en grupo, cosa que ella no puede decir lo mismo. Reconozco que todo esto no se lo dije de buena manera, pero si se te burlan, la cosa no es fácil de llevar”. Sobre las agresiones físicas, agregó: “El roce físico que pude tener con ella tiene que ver con cosas de dos mujeres. Si vos querés encontrar el pelo al huevo, lo vas a encontrar; si vos querés hacer nota hablando mal de los demás, también”. Sobre la “versión Mateyko”, dijo: “Nunca he sido celosa. Nunca cuestioné la fidelidad de mi ex pareja”, concluyó.