Wanda Nara es un mujer multi facética. Por un lado, es mamá full-time de sus cinco hijos y, por el otro, tiene un costado emprendedor y está llena de proyectos y negocios. Uno de sus trabajos es ser la representante de su marido, Mauro Icardi.

Pero las cosas se le pueden complicar por una nueva resolución del fútbol italiano. A partir de este año, habrá una regulación con un examen de calificación para la habilitación de un "registro especial" para que una persona pueda ejercer como representante de un jugador.

Al Registro Nacional de Agentes se podrá acceder sólo después de pasar un examen de elegibilidad sujeto a la posesión de ciertos requisitos subjetivos.

Cuando la pareja vuelva de sus paradisíacas vacaciones, la mediática deberá ponerse las pilas con el estudio si quiere seguir siendo la representante del capitán del Inter.