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Versátil y creativo, así en la vida como en la profesión, Damián De Santo disfruta cada emprendimiento y lo asume a suerte y verdad, sin medias tintas. Se metió en la piel del histórico e inolvidable Luis Sandrini para protagonizar junto a Mercedes Funes la atormentada, maravillosa y mágica existencia que tuvo la gran Tita Merello. "He tenido la suerte de profundizar bastante sobre el actor, pero además en su perfil humano. Me ha dado mucha alegría y el público también así lo entendió y lo recibió muy agradecido".

En ciudad de Córdoba, el actor, desde hace 16 años, es dueño de una serie de cabañas que atiende junto a su familia durante buena parte del año. Luego se dedica a la actuación, sin tanto estrés y con ficciones más elegidas, y disfruta, en definitiva, de la vida y del arte en particular comunión con sus principios más íntimos. A partir de marzo, Damián va a encarar un proyecto sumamente movilizador.

"Me voy a encargar de la conducción de ‘Morfi’, en tanto Gerardo Rozín continuará con su rol de productor y seguirá a cargo del ciclo los fines de semana con ‘La Peña de Morfi’". Las características que tendrá este nuevo emprendimiento serán para Damián movilizadores caminos: "Me permitirá explorar otras posibilidades. En esta actividad, voy a estar fuera de las exigencias de la composición, no haré personajes, voy a ser yo con mis posibilidades natas de expresión. Esto me dará otra dinámica y voy a combinar varias facetas".

De Santo puntualizó un detalle técnico que transitará en su nuevo desafío. "Los actores, tanto en cine como en televisión, salvo que lo requiera alguna situación, nunca miramos a la cámara. Se constituye esto en una circunstancia cotidiana de la profesión. En cambio, desde la animación de un programa, la ubicación radica en estar frente a la cámara y mirarla, por consiguiente, detenidamente, ya que estamos comunicándonos con nuestra audiencia".

El intérprete puntualizó más adelante que empleará sus dotes de histrionismo pero a su vez la espontaneidad que emerja de la propia situación. "Voy a intentar estar lo más desestructurado posible. Y también disfrutar cada momento, cada segundo. Lo fundamental es que la gente la pase muy bien y para esto le voy a poner mucho humor y buena onda. Por otra parte, voy a estar acompañado por un equipo de lujo y el conjunto de todo esto va a derivar, seguramente, en los resultados deseados".

Damián también confesó que "mis hijos, cuando se enteraron de que iba a conducir este programa, se pusieron muy contentos. Ellos son seguidores del mismo y me apoyaron e incentivaron para que pudiera, finalmente, dar el sí".

En otro tramo de la charla, el artista se refirió a la gran popularidad que están consiguiendo en nuestro público las telenovelas extranjeras: "Todos tienen derecho a exponer sus productos de la mejor manera posible. Los turcos, los brasileños, los mexicanos han ganado mercados por derecho propio. El desafío es ahora nuestro. En cómo podemos nuevamente instalarnos y superar el grado de competencia que ellos tienen. Nosotros contamos con un aporte humano de excelencia tanto en la interpretación como en los diferentes recursos técnicos. Ojalá podamos volver a generar productos de la significativa repercusión que se contaba en la época de oro de Alejandro Romay".

Sobre los acosos, Damián dijo que "es muy importante que la mujer tenga coraje y valentía para asumir conductas en circunstancias que intenten denigrar su condición humana. Sé lo que está situación representa porque mi mamá, siendo yo chico, me contó en una oportunidad que había pasado por un acoso en un trabajo administrativo. Por otra parte, pienso que también hay que ser cauto y estar al tanto de cualquier tipo de especulación que se haga para denostar, por cualquier otro motivo, a otra persona".