@Rfilighera 

No por ser conocida su historia deja de ser impactante, cargada de emoción y profunda sensibilidad social. Roly Serrano conoce como nadie la dificultad y la posibilidad de recomponerse. Nada le ha sido fácil, todo lo contrario, su ruta de vida es como reza un viejo texto de la India: el camino de la salvación es tan complejo como caminar sobre el filo de la navaja.

En la actualidad, el actor goza de una marcada popularidad y, gracias a su emblemático personaje de “Sapo” en “El marginal”, se ha convertido en uno de nuestros actores de mayor ascendencia popular. Con una enorme lista de trabajos realizados en televisión y en cine, hoy forma parte de la versión local de “Burundanga”, una comedia muy valorada en los escenarios españoles.

Nacido en Guachipá, un pueblito casi olvidado de la mano de Dios -600 habitantes, a 115 kilómetros al sur de Salta capital-, el recorrido de Roly ha sido arduo. “Cuando tenía 7 años pasé a las manos de unos tíos, en los que mi padre había depositado expectativas para mi crecimiento y a los que además consideraba bien intencionados. Sin embargo, la historia tomó otro tipo de matiz, muy delicado para mis intereses”, narró Serrano en el comienzo de la charla con DiarioShow.com.

A lo que agregó: “Mi padre era jefe de Correos y yo vivía con él en el campo. Él pensó que con esta familia, de buenos recursos económicos, iba a poder contar con una mejor educación y, además, con el plus de estar viviendo en la ciudad de Buenos Aires. Entonces, pasé a formar parte de otra familia y mis sueños y alegrías, sin embargo, quedaron pisoteadas en el camino”.

“Conmigo ellos (por sus tíos) se evitaron la posibilidad de contar con personal doméstico”, amplió Serrano para agregar que “me levantaba temprano y, de entrada, junto a dos hermanas, nos destinaban a realizar tres o cuatro tareas de la casa”.

"Cuando tenía 7 años pasé a las manos de unos tíos. Conmigo ellos se evitaron la posibilidad de contar con personal doméstico"

La agenda continuaba: “Luego desayunábamos, íbamos a la escuela y regresábamos a la casa. Entonces, tras almorzar, nos encargábamos de todo lo concerniente al estudio y, después, retornábamos a las tareas domésticas, hasta que cenábamos y, luego, a descansar y dormir. Esta rutina se repetía de manera religiosa todos los días del año. Sin embargo, mi rebeldía iba a aflorar. Por eso me sometían a castigos, pero a medida que recibía más palizas, más cosas rompía”.

Este calvario infantil continuó hasta los 13 años: “Un día, mientras mi tío me daba otra paliza -siempre eran con rebenque-, le digo: 'Si me volvés a tocar te mato y acordate que vos dormís la siesta'. Se ve que se asustó bastante porque dio media vuelta y sin decir palabra, se retiró. Obviamente que, a partir de este episodio, nunca más existió para mí un plato de comida".

"Un día, mientras mi tío me daba otra paliza, le digo: 'Si me volvés a tocar te mato'. A partir de este episodio, nunca más existió para mí un plato de comida'"

"Estuve así durante cuatro días y, luego, en mi bolso puse mis cosas y me fui de esa casa. Tras dos meses deambulando por la calle, tomé un tren y retorné a mi Salta natal. Estuve con mi papá y él me convenció de que era inútil quedarme en ese lugar que no tenía posibilidades laborales para nadie. Debido a ello me trasladé a la capital provincial y me instalé en la calle durante dos años más o menos; dormía en la vereda o en alguna plaza", manifestó. 

"En cuanto a la subsistencia, mi padre siempre me había enseñado oficios: carpintería, herreria, electricidad y albañilería. Y todo esto, finalmente, lo exploté en ese entonces y me fue de utilidad. Si bien llegué a mendigar, en alguna oportunidad, mi puesta en acción estaba orientada a realizar cualquier tipo de changa posible y, así, poder ganarme un pesito. Así pude ahorrar algo y me fui a vivir a una pensión”, concluyó. 

Roly Serrano contó su triste infancia. 

Y como correlato de aquellos años marcados por el esfuerzo, el sacrificio y la pasión, Roly comentó que entonces dedicaba mucho tiempo al deporte.

“Jugaba al fútbol y hasta fui jockey durante buena parte de mi adolescencia”, y agrega entre risas: “Increíble lo flaquito que era”.

A propósito, cuando le consultamos sobre su estado de salud, relata que “Estoy cuidándome de manera muy puntual. En este momento peso alrededor de 140 kilos y debería bajar 30 como mínimo. Por suerte he podido adelgazar bastante y superar algunas situaciones preocupantes en este sentido. De todos modos, en este momento me encuentro haciendo un tratamiento con un nutricionista y tratando de llevar a cabo una dieta especial, aunque no resulta para nada fácil. Hay determinado tipo de comida que siguen siendo desgraciadamente atractivas y dificil de evitar para mí. Más allá de todo esto, ponemos onda y esfuerzo”.

Roly Serrano habló de todo con DiarioShow.com

Hacia la madurez Como continuidad de aquel retrato existencial, Roly destacó: “Desde esa etapa adolescente hasta los 21 años en que hice el servicio militar me dediqué a prácticamente todos los oficios. Me había convertido en un gran buscavidas. No le hacía asco a nada, con tal de ganarme un mango, bienvenido sea”.

En tanto, la llama de la pasión ya se había hecho notar: “Lo artístico siempre estuvo presente; me gustaba cantar y tocaba la guitarra de manera intuitiva. De esta manera, participaba en peñas y en reuniones y fiestas familiares y de amigos. Tenía, por esos años, una particular admiración por Luis Landriscina, entonces, trataba de meterme en esa escuela y le agregaba a un relato toda la esencia literaria y psicológica que tan magistralmente Luis le impregnaba a su cancionero y arte".

“Lo artístico siempre estuvo presente. Participaba en peñas y en reuniones y fiestas familiares y de amigos"

“Tengo que admitir que hasta siendo adolescente fui bastante rebelde y me expresaba, con los demás, a través de los golpes. Sin embargo, con el paso del tiempo me convertí en un seductor, buscando los afectos y reconocimientos", agregó. 

"Y, en este sentido, creo que esta profesión que empecé a transitar ya de grande, fue la que me contuvo más, ya que pude realizar personajes muy malvados que curiosamente generaron una particular empatía con el público. (La directora teatral) Lía Jelín me dijo al respecto: ‘Componés gente perversa pero, en el fondo, se convierten en adorables y esto es mérito tuyo porque tenés un enorme miedo a que te odien’. Realmente, esto es así. Y forma parte de mis características más personales”, rubricó Roly Serrano, a modo de declaración de principios.

Roly Serrano en una entrevista íntima (Jonatan Moreno/Diario Crónica).

EL SAPO, UNA DE SUS MEJORES CRIATURAS DEJÓ SU SELLO EN “EL MARGINAL”

¿Qué representa El Sapo en tu trayectoria?

- Un antes y un después. Por otra parte, este personaje es tremendo; es un ser para odiar desde el minuto cero, sin embargo, el público lo adora y esta circunstancia, por lo particular y extraña, da cuenta de una enorme dicotomía social. Más allá de la búsqueda de la composición que nos insume muchas horas de investigación, yo siempre quiero conservar ese niño juguetón en mi trabajo.

Ese famoso dicho popular que asevera que “sólo los niños y los borrachos dicen la verdad”, me genera identificación porque me considero un niño, y también un borracho (risas). Pero, te reitero, El Sapo y esta miniserie “El marginal”, en todo su contexto, ha sido un trabajo que me benefició muchísimo en lo profesional y también en lo humano”.

Roly Serrano y Esteban Lamothe en "El Marginal".

AHORA, LA PRIORIDAD ES LA POLÍTICA CANDIDATO A DIPUTADO

Hombre de firmes convicciones sociales, con un paso de militancia por el Partido Comunista en su juventud, Roly Serrano va a presentarse como candidato a diputado por Salta, para las próximas PASO del 6 de octubre en esa provincia.

-La política, en definitiva, siempre formó parte de tus necesidades básicas.

-Desde siempre, por mi experiencia de vida y como una manera de poder brindar una mano a nuestros semejantes. Vamos a tratar de hacer cosas por nuestros compatriotas.

-¿La actividad artística se va a desarrollar en forma parelela?

-Mirá, todavía no tengo muy firme esta cuestión. La prioridad va a estar centrada en la política y creo que este es para mí el momento justo para desarrollarla. Es mi mejor etapa.

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