@perez_daro

Existe una paradoja en el periodismo de espectáculos, especialmente con las entrevistas. El cronista quiere sacar lo más humano del artista -músico, actor, o quien tenga en frente-, cuando esa profundidad probablemente sólo pueda ser encontrada en su obra en promoción. Si bien algunos gustan de encriptar sus proyectos artísticos, una forma de que se convierta en meramente interpretativa, otros dejan expuesto todo su sentir en forma directa, descarnada y absoluta.

Dante Spinetta sonríe todo el tiempo, está feliz y se le nota en todo el cuerpo. No parece el mismo artista que compuso “Puñal”, ese álbum que es en gran parte una obra de tristeza visceral. Pero todo se relaciona: al momento de la composición había algo roto, que había que reconstruir (su corazón, su cabeza, quién sabe) y hoy, esa fotografía que tomó en forma de una docena de canciones, la gente la abraza por esa pureza y ese fuego que él logró transformar en algo tan personal, en un sentimiento universal para que todos compartan, sientan, y utilicen, si les hace falta.

“Es un disco que viene de una génesis de dolor. De encontrarse en un lugar oscuro, de aprender a ver en la oscuridad, de sentirse apuñalado. Toda esa experiencia de grabar era como sublimar y ganarle al dolor. La música te exorciza. Cuando te sentís en ese lugar oscuro te encontrás con todo lo que dejaste ahí y no querías ver. No solamente el momento, sino las cosas que te dolieron y forman parte de tu vida. En vez de luchar contra eso, lo acepté, y eso fue el punto de inflexión para mí. Acepté la oscuridad como parte del yin y el yang de la situación, de un balance natural de las cosas. Y de no luchar contra sentirme vulnerable o sentirme mal. Es la que tocó ahora. Y eso no me hace menos nada. Es más, creo que me hace crecer artísticamente y desarrollar otro aspecto que en el disco salió a la luz, otra forma de cantar, en la forma compositiva. Me lo tomé como una oportunidad”. Así describe Dante ese momento de composición y desgarro, en charla con DiarioShow.com.

Des-amor 

Cuando la pregunta es personal sobre qué lo llevó a esa oscuridad, el artista no evade y contesta directamente: “El disparador fue la ruptura de una relación de la que quedé muy lastimado, con Luz. Me adentré ahí y abracé la oscuridad. Uno tiene que abrazar su oscuridad para salir adelante a veces. Obviamente en la vida pasé cosas muy mágicas, en ese momento estaba de gira con Illya Kuryaki, y era un contraste, entre estar triste o estar mal y estar en un tour en Europa por otro lado. Entonces era como felicidad-tristeza. Aproveché en esos momentos de inspiración a volcarlo en alguna letra, alguna canción. En el medio del disco apareció Cala (Zavaleta, actriz y modelo), y me enamoré y fue como ‘wow’. Y apareció otra energía diferente. No sentía sed de venganza. Es un disco de un momento difícil y eso de tratar de desprenderse. De dejar que pase lo que pase. Lo mismo que me pasa musicalmente, soltar”.

 

El regreso al amor

La dualidad de corazón roto y corazón en recuperación se nota en lo que narra cuando habla de su actual novia, Cala: “Otro de los temas está directamente inspirado en Cala. Veníamos los dos intentando curar nuestras heridas de amor, puñaladas y duelos, y nos encontramos. No sé si eso es lo que hizo que nos enamoráramos pero en ese punto empezamos a coincidir”.

Spinetta y Zavaleta son una pareja con mucho rock. Así lo demostraron hace un tiempo con unas fotos sexys en un hotel que publicaron en sus redes sociales, y la prensa las levantó en todas las páginas de espectáculos.

“Mi vida es hot, es así. Siento que con Cala somos los vestuaristas de Escobar Gaviria. Medio fumancheados y con wifi somos un peligro. La pasamos muy bien y es una celebración del amor. Nos reíamos de estar en ese hotel todo tan rococó. Con ella somos cómplices, nos cagamos de risa. Cuando vimos que estábamos en todos los portales dijimos ‘wow’. Ni en pedo pensé que iba a salir en todos lados. Comparado con lo que suben todos, no es nada. Son picantes pero bueno, tenemos una relación picante. El amor tiene que ser picante, y más que nada una celebración”, contó.

La sangre tira

Todos saben que Dante es hijo de Luis Alberto Spinetta, uno de los artistas más importantes del país. Desde niño, comenzó a hacer música porque creció rodeado de instrumentos y arte y todo era natural en él. Reciclando el talento y la capacidad de trabajo que heredó, decidió hacer otra historia, primero más cercana al rap y también corriéndose para otros territorios anglos, como el ambiente del funk. Pero a la hora de componer, todo se resume en un solo cuerpo: “Llegó un momento en el que pensé: si soy el pibe que creció en la casa del rock argentino, y también soy el pibe que creció dando vueltas con el hip hop en la calle y el mundo, tengo que ser yo más que nunca. Que salga genuino. Este quizá sea mi mejor momento porque se reúne todo. La música habla por sí sola. Y el arte no se puede estar moldeando a la industria, tiene que ser al revés. Arte en serio. Después hay otros productos que son otra cosa, hechos con otra intención y otra energía. Como artista sigo el fuego interior siempre, voy hacia ahí. Busco poner las manos en esa fogata que veo prendida en la inmensidad. Si buscara el billete, haría otra clase de música. Cada uno hace la que puede y la que quiere, pero yo salgo de ahí, del alma y de la sangre. Es necesario chorrear sangre y dejar rastro. Hay una frecuencia del arte, de lo real, que no la tenemos que dejar atrás para intentar vender un producto. Hay que validar el arte con la búsqueda. Al final de cuentas, la fortuna del músico es lo que dejás. El legado. Entonces es seguir con el fuego”. Ese fuego que no debe apagarse, para Spinetta tiene que ver también con la herencia musical de su padre y de gente muy querida por él: “Componer un disco con una mística así, tan pura, hace que venga esa influencia, de mi viejo y de algunos amigos, como Fito Páez. A mí, en el rock en español, lo que hizo el Flaco es lo que más me gusta, más allá de que sea mi viejo. Musicalmente pongo un disco y aunque no fuera mi viejo lo escucho igual, ahí presente. La sangre es la sangre, para mí es un orgullo que me comparen con mi padre. Tener cosas de ese rock argentino de Spinetta y de Fito, para mí es un orgullo. ¿Cómo podría ser de otra manera? Es un gigante, y uno siempre tiene que aprender de los monstruos. Yo lo tuve cerca, pero las canciones que yo escucho son las mismas que escucharon todos, en ese sentido no corro con ventaja. Sólo es saber escuchar”.

 

Nuevo disco: un "puñal" que revive

“Es un punto bisagra en mi carrera porque siento que artísticamente es más pesado y más groso, va a estar muy bueno seguirlo. ‘Puñal’ es una plataforma desde donde voy a empezar. Como fue la manera de hacer un duelo, de empezar una nueva etapa, también lo es musicalmente, como símbolo”. De esta manera Dante resume lo que significa su nueva producción.

El músico se encargó de la producción casi en su totalidad, y sólo en dos temas tuvo la ayuda de Rafael Arcaute, que también tocó el teclado en esos tracks. Pero luego, desde las programaciones hasta los ritmos, sintetizadores y pianos, las guitarras y obviamente las voces, estuvo todo en sus manos.

“Estaba en un viaje en el que quería transmitir exactamente lo que quería. Me costó meter otra gente a trabajar porque era un disco muy personal. Sentía que yo podía lograr transmitir las cosas de una manera y fueron pocas personas las que elegí para que estuvieran involucradas. Al ser un disco tan sanguíneo, tenía que hacerlo yo. No podía delegar. Fue un momento duro en el que ni siquiera filmé el making off, porque estaba en un flasheo de intensidad y no quería que me filmaran mientras cantaba porque quería poner el alma en las canciones. No quería una cámara que me agarrara si estaba bien, o haciendo un gesto. Quería sólo flashear con la música”. Ese motivo fue el que lo obligó a dejarse llevar. “Esto es Dante hoy. No sé si es triste, si es más lento de lo que la gente esperaba, si los raperos querían más rap y los de rock no querían que haya bases urbanas, no me importa. Es lo que soy. Fui desde esa honestidad y la gente me está sintiendo”, concluyó.