@perez_daro 

Convivir en un universo en el que siempre resalta la frivolidad, a pesar de trabajar con recursos sumamente sensibles, con emociones a flor de piel, como les sucede a los actores, no es una tarea sencilla. Por eso, con varios años de carrera y un talento reconocido en TV, teatro y cine, Mónica Antonópulos mezcla inteligencia y sentimientos a la hora de actuar, y también a la hora de hablar sobre actuación.

Me cuesta cada vez más actuar. Encontrar cosas que me gusten es difícil, me agarran épocas de pseudo frustración y que quiero que me llamen y colaborar en un proceso, pero a muchos proyectos les digo que no porque no coinciden con mi forma de pensar”, declara en charla con DiarioShow.com.

Mónica Antonópulos, a solas con DiarioShow.com

Su personalidad le impide aceptar proyectos sólo por lo económico y por ello, tras participar de “Desearás al hombre de tu hermana”, declara que prefiere la pantalla grande porque “mi pasión aparece saliendo un poco de la tele, como desafío, el alimento que necesito para mi profesión. No necesito estar todo el día en la pantalla, todo lo contrario. Mis desafíos pasan por trabajar con buenos directores y encontrarme con buenos compañeros que también me alimenten. Pasa más por ahí que estar todo tiempo en pantalla, o haciendo tapas de revistas. Me gusta más mi profesión que el ‘trabajo’ de famoso. La fama puede ser un efecto colateral o lo primordial de tu vida, en mi caso no es así para nada, trato de escapar de eso. Es maravillosa la libertad que te da el anonimato. Yo empecé a valorarla cuando la perdí. Es bueno no tener un ojo que te condiciona y sos todo el tiempo un personaje. El anonimato es genial, en una época en la que estás en el baño y te sacás una foto para que la gente sepa que estás en el baño, tener esa libertad es hermoso”.

Censura y pacatería Como es habitual en la carrera de muchos actores argentinos, Mónica comenzó a ser reconocida por sus papeles en televisión. Por ese curriculum y con su presente abocado casi por completo al cine, Antonópulos puede hablar claramente de las dos plataformas y las diferencias que se pueden encontrar entre el entretenimiento y su aversión por la misoginia solapada, y el verdadero arte.

Pampita y Mónica Antonópulos protagonizan "Desearás al hombre de tu hermana"

A raíz de las escenas supuestamente muy fuertes que hay en el filme que protagoniza junto a Pampita Ardohain, por lo que se generó polémica pues se clasificó como “Apta para mayores de 18 años”, Antonópulos ensaya una reflexión: “La pacatería, para decir que es un escándalo que se hable de sexo, es tan ridícula, que hasta me parece divertida. No me sorprende para nada porque en los medios somos parte de una hipocresía enorme, recién en un programa de TV hablaban de la película y ni se animaban a nombrar los órganos sexuales, como si ‘pene’ fuese una mala palabra. Y sin embargo ¡se dice cada cosa en TV! Somos una sociedad que ponderamos la masturbación cerebral. Vale la teta, los programas que fomentan lo prohibido y se hacen chistes alrededor del sexo, pero si hablás de sexo adultamente, jode. No se puede hablar. Ahora, decir ochenta cosas y hacer chistes sobre eso, que es mucho más violento, y trata a una mujer muchas veces como objeto, sí se puede. Pero mostrar un cuerpo desnudo molesta. Habla de lo hipócritas y ridículos que somos como sociedad. Se valora más la prohibición porque vende mucho más que se te vea la media tanga o que el hombre haga chistes con lo sexual, que poder hablar de sexo seriamente. Como si se perdiera la libido. ‘No me muestres el sexo’. La tele que nos representa es obscena, vulgar y violenta. Creo que los cerebros están mediatizados. Los que ponderan o evalúan esto están mediatizados, porque si la película perteneciera a otro tipo de circuito, o con dos actrices que no sean mediatizadas, quizá no llamaría tanto la atención. Nadie se quiere perder de lo mediático y todos quieren pertenecer al negocio. Igual no me enoja, me parece entretenido ver lo que sucede, es ridículo. Existe Internet, estamos en 2017, así que suena a viejo el tema, no se puede tomar en serio. Hay algo infantil con respecto a lo sexual. No puede ser que no podamos disfrutar de una película y que no sea un escándalo. Hay que reeducarnos y madurar. Está bueno que una película te incomode”.

Sin embargo, la crítica de Mónica también pasa porque además de extrañarse por lo analizado, en contraposición aparecen “muchas película livianas que se hacen, y me parece más violento eso, porque pienso ‘¿cómo gastan la plata para contar eso?’. Hay películas que son éxito en cuanto a números, en la industria pochoclera en general pasa, y la verdad, esas tendrían que prohibir, porque ese vaciamiento no suma nada y además cuenta lo mismo de siempre, está perjudicando al crecimiento cultural”.

Marco Antonio Caponi y Mónica Antonópulos

Orgullosa de su edad

En un mundo en el que algunos desean escapar como sea del paso del tiempo, evitando mencionar su edad, tapando marcas en el rostro y cualquier rasgo que hable de sus años, la actriz elige hablar sin tapujos al respecto, demostrando que le hace frente al tema no sólo en el plano personal, sino que además lo incluye en su vida laboral: “Empecé un proyecto con Juan Sasiaín que es muy diferente a ‘Desearás...’. Es una historia súper humana, con poco presupuesto, y voy a estar sin maquillaje, voy a poder mostrar mi edad. Sin producirme como lo hice para el filme que estrenamos, pudiendo mostrar mis 35 años, el cansancio que uno tiene por la vida que lleva, que muchas veces queremos ocultar. Cada vez siento que mis años me dan más experiencia, y me traen personajes más interesantes para interpretar. Creo que llegué a ser actriz no por estímulo, sino porque fue tan dramática y bizarra mi niñez que tenía que descargar por algún lado. Si no, sería psicóloga. Así que orgullosa de mis 35 y preparada para todo, ¡Con lo que cuesta cumplir año tras año! En algún punto siempre decís ‘este lo zafé’, así que lo celebro”.