@perez_daro

Tiene fans alrededor del mundo que siguen todo lo que hace, y una gran presencia -indirecta- en redes sociales. Sin embargo, Peter Lanzani no está todo el tiempo publicando fotos o escribiendo tuits. Su exposición data de los comienzos de su carrera, cuando se hizo famoso en tiras juveniles. Hoy, prefiere pasar su tiempo en sets de películas, series, o sobre un escenario.

Pertenece a una generación de actores que se supo reinventar, y que, por costumbre, sigue reconstruyéndose para volver a empezar en cada proyecto. En charla con DiarioShow.com, Pedro, o Peter para todos, cuenta cómo fue ese pasaje y qué piensa de la repercusión y la fama, en este arco evolutivo que tuvo su carrera.

Peter, en un gran momento. (Foto: Fernando Pérez Re/Crónica).

“Soy muy crítico conmigo mismo y siempre me voy a encontrar defectos. Pero siempre me gusta el trabajo que hago justamente porque sé el tiempo de preparación y entrenamiento que me ocupó. Estoy en un gran momento, el físico me da bárbaro como para hacer muchas cosas, entonces aprovecho. Puedo hacer todo lo que quiero. Los buenos momentos hay que aprovecharlos, llegará un momento en el que el físico no me va a dar más. Y prefiero estar metido siempre en proyectos, porque quizás las metas no son lo que esperás, y no te podés quedar esperando un final”, expresó el actor.

El apocalipsis

Este jueves se estrenó “Los últimos”, filme que cuenta una guerra casi apocalíptica que le dio mucha alegría filmar, a pesar de que su trabajo fue de los más cansadores que realizó. “Me gusta que la película cuente un mensaje. En primer lugar, porque eso facilita mucho a la composición del personaje. No sé si es lo que más me llama la atención es hacer un grito hacia una crítica, o en contra de. Pero sí prefiero que un proyecto deje su estela”.

La alegría de un galán. (Foto: Fernando Pérez Re/Crónica).

Algo similar ocurrió con su último trabajo en televisión, la serie de UndergroundUn gallo para Esculapio”, que tuvo una repercusión enorme.

Sobre la serie, recuerda que “sorprende todo lo que se dio, porque no estábamos esperando la explosión, pero confiábamos mucho en lo que salió. Sabíamos en el rodaje que era interesante lo que hacíamos. Sin la repercusión que tuvo, hubiésemos estado igual de contentos. Pero en cuestiones de éxito no podés hacer nada, es algo externo y que no te tiene que llevar por delante”.

Gracias a su trabajo en “Casi ángeles” y “Aliados”, forjó una carrera ultraexitosa, que se afianzó con trabajos muy diferentes a los primeros que realizó. Sobre las consecuencias de su carácter de famoso en la calle, afirma: “Cuesta la exposición. Pero depende de cada uno, no soy fanático de la exposición. Lo que pasa ahora es que va cambiando el target del que te para. Antes era por una foto y ahora la gente se acerca a reconocerme por mi trabajo. Entonces decís, ‘antes no me pasaba eso’. A veces tenés algún bol... que trata de verduguear, pero allá con él. Será su tema. En las redes sociales también a la gente le gusta decir cosas, es una batalla perdida lo que pasa en ese mundo con la gente mala onda. Y el reconocimiento te pone feliz porque hay mucho laburo detrás. El actor no deja de ser un intérprete para que el espectador se conmueva. Esa es la conexión que buscás”.