@Rfilighera 

Cercano a las cuatro décadas (37 puntualmente), Gonzalo Heredia es un actor que con una postura de bajo perfil, alejado de cualquier dibujo mediático, fue elaborando una trayectoria, de manera pausada, aunque firme y, por otra parte, contundente en la elección de personajes. Tuvo, eso sí, maestros en los escenarios y en la vida misma que lo condujeron por los caminos más exigentes. El siempre recuerda a Javier Margulis, a Raúl Serrano y a Roxana Randón como aquellos referentes que fueron marcando un camino de rosas, con espinas también y muchas gratificaciones, por cierto; como la vida misma, en definitiva. Si bien la televisión ha sido su lugar en el mundo y en donde generó con efectividad profesional sus diversos personajes, en el teatro, en cambio, realizó trabajos relacionados con su espíritu vocacional.

En la temporada pasada, cabe recordar, su aporte interpretativo alcanzó gran brillo en la ficción más elogiada y, posiblemente, de mayor audiencia: “ Argentina, tierra de amor y venganza”. Su personaje, Aldo, formó parte de una de las historias de amor de mayor intensidad junto con Raquel (la China Suárez). Aldo, como se recordará, trató de rescatarla del prostíbulo, generándose una peligrosa conflictividad con el dueño del burdel, Samuel Truaman, rol a cargo de Fernán Mirás. Una historia que, como señalamos, fue apasionante y con una recreación de época sencillamente inolvidable.

En tanto, ahora, Gonzalo Heredia junto con su esposa, Brenda Gandini, participan, con personajes no cruzados, en la obra “ Desnudos”, en el teatro Neptuno, de Mardel, cuyo elenco se completa con las actuaciones de Luciano Cáceres, Mercedes Scápola y otra pareja en la vida real: Luciano Castro y Sabrina Rojas. En el marco de un día espectacular, signado por un sol que cubre con toda su inmensidad a La Feliz; en el Torreón del Monje, café mediante, compartimos una extensa charla con Gonzalo Heredia en el que se dieron cita los siguientes tópicos: actualidad laboral, sentimientos, vínculos de pareja e hijos en los convulsionados tiempos que corren.

-Estás en una obra en donde el debate se encuentra a la orden del día...
-Es verdad. Con un elenco muy popular, “ Desnudos” desglosa una historia potente. Por un lado, está la premisa del juego, que es el nucleo central de la pieza, en poder reconocer a tu pareja con los ojos vendados. Son tres vínculos que están llegando a los 40 y el enfoque radica en cómo abordan, entre otros tópicos, la sexualidad en esa etapa de sus vidas, a lo que se suma la relación con sus cuerpos y el paso del tiempo.

-¿Qué significado tiene compartir en el escenario una historia de este tenor con tu propia esposa?
-Las parejas de la vida real no se cruzan argumentalmente. No obstante, trabajar con Brenda me gratifica, es una gran compañera y me divierte mucho; por otra parte, es algo cómodo y celebratorio, también.

-¿Esta propuesta pone el dedo en la llaga sobre los vínculos de pareja?
-El texto recorre historias de vínculos, de carácter multigeneracional; debido a ello es que habrá una identificación muy fuerte entre representación y público. Todos fuimos felices y también atravesamos diferentes crisis que pusieron al borde de la disolución a cualquier tipo de relación afectiva. Es que el texto induce a plantear permanentes cuestionamientos a los personajes. ¿En qué momento estas parejas se encuentran? ¿Se quieren realmente? ¿O van a optar, de manera definitiva, por la separación? Este, es uno de los ejes centrales de la trama.

  <a href='https://www.diarioshow.com/tags/Desnudos'>Desnudos</a>
En " Desnudos", la obra que protagoniza con Brenda Gandini, su mujer

-Entonces, ¿cuáles son, a tu entender, las dificultades que ponen en jaque a las parejas?
-La vorágine, la falta de tiempo y el descontrol de situaciones personales son tan grandes que convivir con uno mismo ya es problemático. Imaginate lo difícil que es convivir con otra persona. Todo es un combo: la rutina, la cotidianeidad, el paso del tiempo, aquellas cosas que dejaron de estimularnos y también la mutación; no somos los mismos cuando comenzamos la relación ni cuando cursábamos la mitad de ese vínculo, así como tampoco en el segmento final. Estamos transitando el día a día, somos como anfibios, nos adaptamos y readaptamos a un montón de cosas.

"La vorágine, la falta de tiempo y el descontrol de situaciones personales son tan grandes que convivir con uno mismo ya es problemático"

-¿Cómo observás estos nuevos sistemas de parejas abiertas?
-La forma de amar y de posibles encuentros y de expresión está cambiando, desde formar una pareja hasta el lenguaje propiamente dicho. Estamos en una era donde comenzamos a mutar, a equilibrar, a ser equitativos. Nuestra generación se encuentra formando parte de la era de la comunicación: es decir, todo lo que te pasa, todo lo que sentís, todo lo que deseás; hasta lo inclusivo se encontraba antes prohibido.

Gonzalo Heredia
(Nahuel Ventura/ Crónica)

-¿ Y tus hijos ¿cómo se instalan en derredor de esta situación?
-En esta nueva era no hay reglas implícitas ni vamos a encontrar temáticas estipuladas. Estamos frente a una hoja en blanco en donde se deben delimitar ciertas cosas. Las nuevas generaciones, como las de mis hijos Eloy y Alfonsina, de 9 y 2 años, respectivamente, vienen con una cabeza totalmente abierta y se presentan con una enorme cantidad de información que no contábamos nosotros. Entonces, yo soy más de escuchar que de decir, soy más de aprender que de enseñar; a mí me sucede esto con mis hijos, reitero, me planto como una especie de aprendiz. Son tiempos de modificación y como eje, la libertad, por sobre todas las cosas.

"Las nuevas generaciones, como las de mis hijos Eloy y Alfonsina, de 9 y 2 años, respectivamente, vienen con una cabeza totalmente abierta y se presentan con una enorme cantidad de información que no contábamos nosotros"

-¿”ATAV” ha sido un paso meritorio en tu trayectoria?
-He vivido una temporada muy buena y a la novela le fue muy bien. Desde lo personal, hacía mucho tiempo que no observaba que la gente se enganchara tanto con una novela. Ha tenido un público seguidor y, como detalle atípico, masculino.

-¿Cómo ves a las ficciones dentro de este universo de nuevos dispositivos?
-Estamos aquí, también, comenzando una nueva era de plataformas y, en consecuencia, observamos una readaptación de cosas. Por lo tanto, que en la televisión abierta el público elija una novela de origen nacional es un hecho para celebrar

Chispitas con Araceli González 

“TRATO DE SER POSITIVO”

En relación con el conflicto laboral que en una oportunidad tuvo con Araceli González, en ocasión de compartir el elenco en la ficción “Los ricos no piden permiso”, Gonzalo Heredia destacó: “La verdad es que es un tema bastante delicado. En primer término, porque pasó mucho tiempo; además, porque trabajé con su hijo durante toda la temporada pasada, Toto es una persona divina”, puntualizó. “Realmente no puedo mentir, toda persona que me conoce sabe que en relación con cualquier tema, según mi modo de ver las cosas, es o blanco o negro”. A lo que agregó: “Dentro de cualquier grupo artístico trato de ser positivo y tengo estos valores por el hecho de haber nacido en Munro; mi viejo es mecánico y a mí me inculcaron, siempre, el laburo. No tengan la menor duda de que estoy mucho más cerca de los técnicos que vienen de Ranelagh, de Villa Domínico o de Caseros a las 5 de la mañana que de otros sectores” (en referencia al estatus que ostentan algunas figuras provenientes del sistema de estrellas local).

Eso nos permite inferir que, del otro lado, Araceli no comparte esas cercanías, esos valores”, le preguntaron a continuación. “Es lo que yo te puedo decir, no es más que eso. Tengo ciertos principios y nunca los abandono”, expresó Heredia. “Me ha pasado también con otras personas. Si no va, no va, y hay cosas en las que yo no transo y no me gusta transar tampoco con ese universo y no me presto a eso. Por otra parte, no soy parte de ese séquito que se forma y se constituye en grupos”, agregó, sin querer dar nombres

Araceli González
Heredia y González fueron compañeros de elenco en "Los Ricos No Piden Permiso"

 Chispitas con Fede

LA MÚSICA NO LO DEJABA DORMIR

Gonzalo Heredia mantuvo recientemente un conflicto bastante álgido, debido a supuestos ruidos molestos en horas de la madrugada por fiestas que organizaba Fede Bal, vecino del country mientras desarrollan sus respectivos trabajos en Mar del Plata. La esposa del actor, Brenda Gandini, ya había manifestado de manera muy incómoda la imposibilidad de conciliar el sueño debido a las “recepciones” que el hijo de Santiago brindaba a toda música a sus amigos. Así dadas las cosas, Heredia se acercó hasta el camarín de Fede y se generó una gran discusión que no pasó a mayores por la intervención de algunos asistentes. La cosa luego se calmó y se llegó a un acuerdo entre ambos. La sangre, en definitiva, no llegó al río.

Fede Bal
Heredia se acercó al camarín de Bal para plantearle que baje la música en su hogar.

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