@eugeaiello 

Difícil es cambiar de rubro en el trabajo y eso lo sabe muy bien Damián De Santo, quien decidió hacer un salto en su carrera actoral para pasar a la conducción de “ Morfi, todos a la mesa”. “Dudé un poco en aceptar porque pensé: ‘¿En qué lugar voy a poner a la actuación?’, pero tenía ganas de hacer algo desde Damián y no desde un personaje”, comenzó diciendo en diálogo con DiarioShow.com.

Pero finalmente llegó el día y este lunes debutó en la pantalla de Telefe, reemplazando a Gerardo Rozín. “Es más, voy a hacer reportajes, pero de otro estilo, para que no me comparen con Rozín. Con el tiempo, haré notas maravillosas. Yo soy actor y voy a convocar a colegas porque los conozco muy bien. Hay cosas que sé y que Gerardo jamás hubiera preguntado”, comenta.

Zaira Nara y Damián llevan adelante " Morfi"

Además de su trabajo en los medios, Damián tiene otra forma de ganarse la vida. Es dueño de un complejo de cabañas en Villa Giardino, en la provincia de Córdoba. Allí reside junto a su esposa, Vanina Bilous, y sus dos hijos, Joaquín y Camilo.

Su carrera artística siempre se centró en Buenos Aires y eso significaba ver a su familia sólo los fines de semana, ya que los días laborables se quedaba en la capital. A pesar de verlos poco, el actor asegura que la relación con ellos no se vio afectada: “Hay que ir manteniéndola año tras año. Igual, para hacer “ Morfi” la decisión no fue solo mía, sino que le pregunté a Vanina y ella me dijo: ‘Dale para adelante’. Mi esposa es una gran compañera y sabe que a mí me cuesta esto, porque soy muy familiero, y necesito nutrirme de mis afectos. No podría haber sido jamás un buen profesional si no tenía amor en mi casa”.

A pesar de trabajar en la televisión, el cine y el teatro, el actor cuenta que se desconecta de todo cuando está en su casa de Córdoba: “Veo poca televisión. De vez en cuando alguna película, pero no miro nada, ni siquiera las famosas series que están de moda en Netflix. Cuando estoy en las cabañas, me ocupo de su mantenimiento, estoy todo el día con un destornillador en la mano. Yo siempre fui un desconectado del mundo, no es de ahora. Nunca fui un tipo de mirar mucha tele, prefiero cocinar o charlar”.

En esos ratos libres, cuenta que habla mucho con sus clientes que eligen veranear o pasar unos días en su complejo de cabañas. “Vienen médicos, mecánicos, periodistas y con ellos intercambiamos ideas de todo tipo y color porque, en definitiva, los argentinos somos así, opinadores”.

Haciendo honor a sus palabras, el actor opinó de la situación que atraviesa su colega Juan Darthés debido a las denuncias de acoso que lleva en su espalda. “El problema es que el exceso de denuncias termina banalizando el tema y no se le da la debida importancia. Yo, si fuera Darthés, me mantendría en silencio e iría siempre por la vía legal. Salir a desmentir algo me parece que es innecesario. Yo apoyo las denuncias, pero después hay que ver si se sostienen en el tiempo o se van desvaneciendo”, explicó, y agregó: “Si yo hago comentarios en televisión al estilo ‘este me hizo esto, este me hizo lo otro’, termina siendo un programa como el de Samanta Farjat o Jacobo Winograd, y son situaciones que hay que darle importancia de verdad”.

Por último, le dedicó dulces palabras a Romina Yan, quien supo ser su compañera de trabajo en novelas como “Amor mío” y “B & B”: “A Romina la recuerdo hermosa. Divirtiéndonos juntos. Si hay algo que me quedó de ella, es que no nos faltó nada por hacer. Bueno, quizás una película romántica. Pero logramos una dupla hermosa. La agarré en su mejor época profesional y familiar. Quiero mucho a sus hijos”.