Por @AlessAgus

Un actor con vocación por los personajes de composición y, sobre todo, por aquellas figuras de marcada notoriedad popular en todos los terrenos, preferentemente política y farándula. Él es Fredy Villarreal, sello indiscutible en el género del humor y que, desde las huestes de Marcelo Tinelli, alcanzó generosa proyección, recorriendo caminos parecidos y diferentes como su colega y amigo Martín Bossi.

Así dadas las cosas, multifacético, el actor ha participado en películas, programas, shows de televisión y numerosos cuadros de stand up. Analizando la temporada que ya finaliza y lo que se viene, el humorista mantuvo una extensa charla con DiarioShow.com con agenda abierta.

Como se sabe, Fredy, por otra parte, fue uno de los integrantes de los taquilleros filmes "Bañeros 3" y "Los rompeolas", dándole la posibilidad de transitar también con éxito en el mercado cinematográfico. En el primera parte de la charla, el intérprete se refirió a su paso por Tecnópolis: "Estuve en el quinto festival del humor y se volvió a tratar de una hermosa experiencia. Mi propuesta juega con la dinámica interactiva para que, además, la gente se sienta también protagonista. Y cumplí mi cometido".

Destacó que su actuación coincidió también con la participación de sus compañeros de ruta como el Negro Álvarez y Pachu Peña y Pablo Granados, del elenco del ciclo televisivo "Sin codificar". La dirección de la citada propuesta de humor en el mencionado festival estuvo a cargo de Campi.

Cuando se lo consultó sobre qué tipo de personajes tiene mayor preferencia, Fredy aportó su testimonio: "Todas las criaturas que me toca en suerte componer son como mis hijos. Los quiero de la misma manera. Cada uno tiene perfiles especiales y me vuelco por entero a ellos. No obstante, siempre me interesa dejar en claro que yo, fundamentalmente, soy actor, entonces, el imitador se encuentra detrás. El parecido físico se logra con el riguroso mecanismo de la atención. Luego se da cita la composición, cómo piensa, actúa y se presenta esa persona. Ahí, precisamente, le damos curso a nuestro trabajo sobre el escenario. El arte de plasmar otra vida forma parte del trabajo y del oficio del actor".

-¿Cuál es la imitación más desafiante que tuviste que realizar?

-El personaje de Néstor Kirchner me costó bastante porque tenía que tapar mi ojo con otro ojo arriba, y pasaba muchas horas con el ojo tapado. Llegaba a perder el equilibrio, sobre todo cuando hacia coreografías y demás, para hacer algún que otro musical. Particularidades de este oficio.

-¿Qué opinión tenés de Martín Bossi?

-Me tocan las generales de la ley, en este caso. No puedo negarte que se trata de un gran amigo. En lo artístico es un enorme talento, un tipo que está en una permanente búsqueda y en tarea de experimentación. Por otra parte, instaló en el teatro un espectáculo que también generó, no tengo dudas, una nueva modalidad que combina humor y música. Un groso en todo sentido.

-¿Qué te brinda tu paso por “ShowMatch”?

-Me dejó mucha satisfacción y una gran experiencia profesional. Tengo el orgullo de ser convocado todos los años, ya sea para hacer humor y también para bailar. Soy un agradecido por poder estar en un programa de tanta convocatoria y audiencia. La permanente actividad lo define de cuerpo entero y no ceja, en este sentido, un solo segundo de esfuerzo. Y cada área forma parte de la intensidad de su trabajo. Él se encuentra muy feliz en todas.

-¿Qué proyectos tenés para la temporada?

-En primer término, agradecer a poder tener una verdadera continuidad laboral. Y el teatro es, también, otra de mis grandes aspiraciones. Voy a estar con una comedia en Villa Carlos Paz y se trata de un género que me ha dado y me sigue dando posibilidades de mucho crecimiento artístico.

El artista confesó que "estoy en pleno proceso de otra área. Me encuentro trabajando en la escritura de un guión para cine, cuya historia va a recorrer el género de la comedia. Es un gran desafío que no pienso desaprovechar".

En relación con su rol de bailarín en el certamen de Marcelo Tinelli, Fredy reflexionó que "un cómico no necesariamente debería transitar ese terreno pero yo lo hice, me lo fijé como meta y entiendo que salí lo más airoso posible". Sin alejarnos del mencionado tema, agregó: "Esa decisión tuvo un buen final ya que logré un desempeño acorde con las circunstancias. Eso sí, dije que no iba a intentar bailar nuevamente; sin embargo, no lo cumplí. Soy actor, pero el baile, y ya de grande, me puede. Probablemente sea una cuestión para replanteármela en el diván".