@Rfilighera

Rafael Basurto Lara es la voz sobreviviente del legendario y ultraemblemático trío Los Panchos, que enamoró musicalmente a varias generaciones de admiradores. Cabe recordar que dicho grupo se formó en la ciudad de Nueva York en 1944 y ganó, posteriormente, fama internacional con sus boleros románticos, especialmente en América Latina.

Además, siguen siendo honrados como uno de los tríos más famosos de todos los tiempos, que llegó a vender millones de copias de sus discos, un récord que aún hoy en día conservan en cuanto a liderazgo de producción musical.

Descubierto por "Crónica" en su actual visita a la Argentina, Rafael Basurto Lara (80) charló con este medio sobre el legado artístico de Los Panchos, la vigencia del bolero y la interrelación de la música romántica con el rap y el denominado género urbano.

Rafael Basurto mantiene el recuerdo del trio Los Panchos.
Rafael Basurto mantiene el recuerdo del trio Los Panchos.

-¿Cómo se desarrolla su actividad actual? Tenemos entendido que ha realizado presentaciones durante gran parte de la pandemia.

-En la actualidad, por estos días estoy descansando en Buenos Aires, luego de un año con mucha actividad en el que realicé varias grabaciones y giras. Comencé en Estados Unidos y luego proseguí en México para finalizar, en mayo, recorriendo varias naciones de Europa. Precisamente, el tour fue junto con el grupo Mocedades y en homenaje a mi querido amigo Armando Manzanero. Pero todo esto se desarrolló en el marco de los protocolos. Al visitar Madrid tuve el honor de ser reconocido por la prensa como el primer artista internacional que se atrevió a cruzar el océano.

-¿Cuál es el mayor aporte del trío Los Panchos a la historia de la música?

-Considero que es el apoyo al amor y a los enamorados de todo el mundo, en un idioma tan sutil y bello como el castellano. Y, de esta forma, hizo conocer, a través de su música, nuestra cultura. Por otra parte, innovó el bolero con un estilo propio y con la incorporación del requinto (instrumento similar a la guitarra), creado por mi compañero Alfredo Gil, y además con la sencillez de los arreglos, a tres voces de guitarras, llegamos a los más pueblos más recónditos del mundo.

-La música y la poesía continúan siendo un vehículo especial para enamorarnos en tiempos como los actuales, marcados por las convulsiones cotidianas.

-Es verdad y, aunque el mundo está convulsionado, el amor siempre prevalece y los jóvenes se enamoran y disfrutan de los ritmos nuevos. En cada gira que realizo me demuestran que no hay como el bolero para acercar cuerpos, almas y corazones.

-¿Y cómo es la unión del bolero con los nuevos soportes musicales?

-Precisamente, durante la pandemia, quise demostrar que el bolero es la base de muchos ritmos modernos. De esta manera, grabé un reggae con una canción de Roberto Carlos titulada "Desahogo". También un tema que el compositor argentino Paz Martínez compuso para mí y que lo lo hice éxito en México y Europa. Y lo grabé en ritmo trap. Posteriormente, a una nueva zamba le puse registro junto con Matti Capi, uno de los artistas israelíes más importantes del mundo. Además, grabé con mi ahijada artística, la intérprete argentina Nasdiah Demarco, el tema "Sabor a mí", acompañados por la Banda Sinfónica Nacional de Ciegos.

-Daniel Barenboim reunió en su orquesta a músicos israelíes y palestinos. ¿Usted piensa, también, que la música es una herramienta inmejorable para unir a los pueblos?

-Sin duda, porque la música es más que una expresión artística. Ella es un sentimiento que atraviesa fronteras, por encima de las religiones, la política, las razas. Todo aquello que en el mundo separa a los seres humanos, la música lo une. La música está hecha con los inconmensurables sonidos del universo. ¿Qué podría ser del mundo sin la música? Yo, por lo menos, no me lo imagino.

R.F