En 1982 salió “Olvídame y pega la vuelta” y todo cambió para Lucía Galán y Joaquín Galán, que formaron el Dúo Pimpinela por amor a la música y se convirtieron en un éxito. En charla con DiarioShow.com, Lucía habla de la celebración de sus 40 años de trayectoria, con una gira internacional que los llevó por todo América. Su próxima parada, los días 20 y 21 de mayo, será con dos Luna Park con localidades agotadas. Sobre el éxito a través de los años, la artista exclama: “Es muy emocionante, porque son 40 años y no quedan muchos artistas con 40 años de trayectoria como nosotros. Quedan Rafael, José Luis Perales, monstruos de la canción. Significa que nuestra música fue de generación en generación. Es la familia, literalmente, que nos ha apoyado y nos sigue permitiendo seguir estando”.

Los hermanos siempre fueron guerreros del amor y en la actualidad están arraigados a muchos cambios paradigmáticos. Si nos hubiéramos quedado en lo que hicimos en el ‘82 por comodidad o por seguridad, porque sabíamos que funcionaba, no seguiríamos estando. Siempre hemos tratando de estar muy pendientes de las situaciones sociales y emocionales, de la gente”, analiza Galán. Pero acota que no solamente fueron temas de pareja y romance: “Tocamos el tema de cuestiones de género, de violencia de género, en contra de las leyes xenófobas de los inmigrantes mexicanos a Estados Unidos y sobre la niñez carenciada. ‘Traición’, que cuenta la historia de amor de dos hombres, es otra de amor de la que ahora se habla con más naturalidad, aunque siempre existió el amor entre dos personas de mismo sexo”.

Pero además de cantar lo que pasa, esas situaciones que siempre los interpelaron fueron más allá con la Fundación, con el Hogar que lleva el mismo nombre del dúo Pimpinela. “Eso vino desde el primer momento. En las primeras giras siempre íbamos a visitar algún hospital o algún hogar. Después a Joaquín se le ocurrió armar nuestro propio proyecto, y ahora cumple 26 años. Es una forma de devolver y de agradecer. Y de involucrarse no sólo económicamente, sino físicamente”.

Pimpinela se mantienen vigentes.

En esa misma línea, Lucía resalta: “Siento que es al revés como se lo piensa, Pimpinela fue el instrumento o la excusa para poder haber hecho esto otro, sin duda. O sea, hay una verdadera misión, mucho más fuerte, más importante que cualquier otra en la vida, más allá de cantar o dejar algún disco grabado. Haber cambiado la vida a más de mil chicos que pasaron por el hogar es el verdadero objetivo”.

Conscientes de las fuertes historias que conocieron, la cantante destaca que por más que exista gente dedicada a ayudar, hay un tema más profundo que revisar: “El tema es qué hace el Estado o el gobierno de turno con todas estas cuestiones que están y que salen cada vez más a la luz, con más perversión por el tema de la droga, el tema del alcohol, el tema de no poner realmente leyes serias y duras para los abusadores, los violadores, es una bola de nieve que se va agrandando, y que se va viendo más, pero que no se está haciendo más para pararla”.

Pimpinela hará dos fechas en el Luna Park.

La muerte de María Engracia, madre de Lucía y Joaquín, en enero de 2020, fue una pérdida muy grande. Al respecto, la vocalista reflexiona: “Fue muy difícil. En nuestra profesión quizás es más difícil porque no te podés dar el lujo de no maquillarte o suspender tal viaje. Pero el hecho de ser hermanos nos ayudó a transitar este duelo, de estar unidos y recibir el cariño del público. Hay que transitar los duelos, hay que vivirlos, hay que permitirse estar triste; permitirse llorar y que aflore cualquier sentimiento, no reprimirlo, porque es la única manera de atravesar en profundidad este tipo de situaciones que es la vida”.