@perez_daro

Carina Zampini es una de las grandes actrices protagónicas de telenovelas exitosas. Sin embargo, hace varios años decidió ampliar su espectro y se dedicó a la conducción. En una charla con DiarioShow, este pivoteo entre un oficio y otro llega porque “tiene que existir algo que me entusiasme. Me tiene que pasar algo con el proyecto, yo soy muy intuitiva y es difícil determinar qué es, pero tiene que ver con sentir algo lindo, que me den ganas de involucrarme. Con este programa me pasó. Siempre tengo la posibilidad de actuar, de hacer alguna ficción, porque es lo que hago desde los 9 años y me encanta y disfruto. Pero descubrí en la conducción una veta que me divierte, me gusta y hay algo de eso que me pone contenta de hacer, siento que aprendo todos los días. Y no haber hecho ficción en este tiempo, aunque me hubiese gustado, tiene que ver con que no se me presentó un proyecto que me entusiasmara”.

Hoy por la tarde comienza su nuevo programa, “El gran premio de la cocina”, por El Trece, y para ella, volver a relacionarse con un programa con temática culinaria significa algo muy positivo porque “la comida me lleva a un lugar que siempre está conectado con la emoción. Me gusta mucho cocinar y estar en mi casa. Cocinar y comer es parte de la vida de todos. Nunca va a ser demasiado”.

Si bien ama estar en la posición de conductora, Zampini sabe que su amor siempre estará en las artes escénicas. Por ello, recuerda varios momentos de su carrera que la marcaron: “’Mujercitas’ fue la primera novela que hice, a los 19 años, con el personaje de ‘Carla Lucero’. Fue mi primera oportunidad para trabajar, por ese personaje me dieron mi primer Martín Fierro y me dio el privilegio de que el público lo recuerda con el paso de los años. Fue bisagra y desencadenó un recorrido laboral extenso y hermoso”.

En 2004 fue la villana que quería separar a Nancy Dupláa y Facundo Arana. “’Padre Coraje’, fue otro hermoso momento de mi carrera. Si bien tenía una cuota de maldad muy alta, estaba muy justificada, gracias a un guión increíble, me permitía hacer de todo y la gente igual decía ‘pobrecita’”. Uno de sus últimos protagónicos y mayores éxitos televisivos es el tercer recuerdo imborrable: “Lo que pasó con ‘Dulce Amor’ fue increíble. Que los seguidores hagan una manifestación porque no querían que los personajes de Seba (Estevanez) y el mío estén separados tanto tiempo, nunca lo había visto, como también la cantidad de niños que se llamaron Marcos y Victoria ese año, que se emita el último capítulo en un teatro lleno, o que la gente se creara una historia de que Seba y yo estábamos juntos. Ellos querían creer eso, ¡fue mucho! Más allá del laburo, que cuando nos va bien, más dura nuestro trabajo, son regalos de la vida tener esas experiencias”.

Litigio en tribunales Hablando de “Dulce Amor”, existe un sabor agridulce por lo que pasó con Juan Darthés y Calu Rivero, dos de sus protagonistas, que hasta hoy mantienen un litigio en tribunales. Al respecto, Carina se esfuerza en aclarar todo lo que pasó ella mientras grababan la telenovela: “No me enteré de nada, y supe todo una vez que terminó. Sí me enteré que Calu se iba, pero la novela se extendió mucho. No me llamó la atención que tuviese algún otro compromiso y fue lo que dijeron en ese momento. Era una novela en la que yo grababa 40 escenas por día, y no escuché de Calu o alguien más que me comentaran sobre esa situación”.

A pesar de haber estado ajena al conflicto, la actriz destaca que “en cualquier caso hay que escuchar a la persona que es víctima de una situación, atenderla, darle el lugar para que exprese lo que sintió. Y escuchar a la otra parte, en este caso Juan, para que también ofrezca su versión. Yo no puedo dar fe de nada, yo no lo viví, y sólo tenía escenas con Calu en familia”.

Para concluir, indica que “me apenó la situación por todos. Es una situación delicada, y hay que ser respetuosos con todos. Ojalá en algún momento quede claro, por todos. Más allá de cómo haya sido la situación, no pongo en duda que si Calu dice que se sintió así, no va a inventar eso, efectivamente ella lo sintió así. En el medio hay situaciones que se pueden aclarar, pedido de disculpas de un lado, aclaraciones de que nunca tuvo esa intención. Nunca más hablé con Calu ni con Juan, no me los crucé, como para tener la posibilidad de preguntarles cómo estaban. Fueron excelentes compañeros de laburo, pero no soy amiga personal de ninguno, es todo lo que puedo decir. Pero no son situaciones felices para nadie”.