Por @TomasDV55

La última imagen con la que Agustín Casanova dejó el “Bailando por un sueño” mezclaba una acalorada discusión con Ángel De Brito y una dura crisis sentimental en medio de un triángulo amoroso entre su novia Sofía González y su compañera de baile Flor Vigna.

Agustín y su novia Sofía
Agustín reemplazó a Pedro Alfonso y bailó con Flor Vigna

Pero, ya lejos de la polémica que caracteriza al reality, el cantante de Márama tiene nuevos horizontes laborales y recompone la relación a la que con tanto esmero intentó proteger. "No tengo un problema particular con Ángel, aunque no pude hablar con él después, no hay nada personal. Me agarró en un estado de energía muy bajo y pasando por un momento complicado. Tomo al ‘Bailando’ como una experiencia que me gustó pero que por ahora no volvería hacer", cuenta a DiarioShow.com Casanova sobre la discusión que tuvo con el jurado y que desencadenó el malestar acumulado que finalmente lo llevó a su renuncia al certamen.

"Terminás afectando a nuestra pareja, a nuestra vida personal en serio, y a vos no te preocupa", había increpado el participante a De Brito luego de que este planteara la duda de una posible relación entre Agustín y Vigna. Dos días después abandonó la pista dejando a su ex compañera y equipo en la cuerda floja.

"Yo lo hablé en todo momento con Flor y por suerte me apoyó y estuvo de acuerdo. Con nuestra coach me apoyaron de una y si no hubiese sido así quizás habría seguido. También aclaré que me retiraba pero que iba a seguir adelante con mi responsabilidad para con el sueño", aclara y agrega: "Nico (Occhiato, novio de Vigna) es divino y nunca dudó de que los rumores eran mentira. Es muy caballero y buena persona. Ellos ahora están muy seguros de sí y lo hablamos entre los tres y sabemos que es todo un cuento".

A pesar de que asegura no tener ganas de volver más a “ ShowMatch”, se resguarda con un “en un futuro nunca se sabe”, pues el músico uruguayo ya había renunciado anteriormente al show de baile el año pasado, en aquella ocasión por cuestiones laborales. Fue en esa competencia donde Agustín conoció a Sofía González, su primera novia luego de cinco años de soltería donde, según él, "terminaba alejándose de las personas, por miedo".

Por ello, la relación comenzó en secreto y con mucha cautela, pero cómo él mismo ahora reconoce, la exposición en el contexto del programa era inevitable. "Cuando nosotros empezamos a salir yo le dije que iba a tratar de que no nos afecte. Soy muy reservado con mi vida personal en general. Sabía que el programa iba a generar tensión, entonces cuando entro a ‘ ShowMatch’ digo: ‘Bueno, lo que se viene va a ser complicado y tenemos que estar muy unidos para que no nos derriben’, y por un momento casi lo logran. Pero por suerte ahora logramos superarlo y estamos muy felices", recuerda el líder de la banda de cumbia pop.

Juntos, Sofía y Agustín superaron una breve separación a raíz de los rumores que circulaban en el ‘Bailando’ y ya pueden mirar para adelante en su romance. "Estamos de vuelta juntos y muy bien. La reconciliación fue normal. Sofía se estresa mucho por los comentarios negativos y tanta exposición incitaba a los comentarios hirientes. También ella disfruta más de la exposición en las redes y compartir su vida. Yo lo hago menos e intento evitarlo, porque a veces lleva a cosas malas y quiero cuidar la relación, pero de a poco me voy a ir relajando", cuenta sobre su vuelta al amor.

Hace no mucho, Casanova tuvo que afrontar algunos comentarios a través de las redes sociales en donde se cuestionaba su sexualidad: "Los mensajes siguen. Muchos dicen que lo nuestro con Sofía no es real. Cuando empezó todo el problema con el tema yo me ponía muy mal porque no entendía por qué, si yo no había dicho nada".

Pero ahora el enojo se fue y Agustín, de vuelta en pareja, disfruta además de una vida profesional que sigue en subida: junto a Rombai se presentó con su grupo en el sexto Luna Park de su carrera musical, y debutará como actor en la tira de Pol-ka, "Simona", donde interpretará a Dante, uno de los protagonistas de la novela junto a Ángela Torres y Gastón Soffritti.

Un buscavidas de llegar a la música

Hace no más de tres años, Agustín Casanova soñaba con poder cantar delante de miles de personas mientras se ponía un disfraz violeta y personificaba una versión de “Barney, el dinosaurio” en su trabajo como animador de fiestas infantiles en algún lugar de su Montevideo natal. Además de ese empleo, cumplía horario en una cerrajería y estudiaba computación.

Nadie podría haber anticipado que, junto a un grupo de amigos y con la anuencia de un productor, cuando este joven uruguayo se convirtiera en el líder de la naciente banda de cumbia pop Márama podría llegar a cerrar el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar en Chile, bailar en la pista del programa más visto de Argentina y llenar por sexta vez un Luna Park, como lo hizo este mismo año. Sin ningún tipo de educación formal en canto, Agustín desafió las expectativas y empezó a cosechar rápidamente el éxito que conseguían con la música del grupo.

Sin embargo, a pesar de su inexperiencia, el deseo era preciso: con la plata que había ahorrado, ya se había comprado una consola y un micrófono y grababa videos caseros, que luego subía a YouTube.

Con un presente fructífero y un futuro prometedor, ese joven que se vestía de Barney o de Bob Esponja para conseguir algo de dinero, quedó en un lejano pasado. El tiempo transcurrió y cada uno de sus sueños se fueron cumpliendo por su fuerza interior y su voluntad. En cuanto a su futuro, tiene grandes proyectos para llevar a cabo y no descarta producir otra banda ya que la música siempre fue su pasión.