@Rfilighera

Un verdadero regalo para los sentidos. La quebrada de Purmamarca es uno de los lugares más agraciados por la naturaleza en Jujuy. El Cerro de los 7 Colores es la atracción por excelencia del lugar y el pueblo rodea esa verdadera maravilla.

Allí se encuentra todo un equipo de filmación. Es el de Andrés Duprat y Mariano Cohn (“El hombre de al lado” y “El ciudadano ilustre”) con Luis Brandoni y Guillermo Francella en los roles principales. Luego de una jornada altamente agitada que tuvo como set la Cuesta del Lipan, en Humahuaca, se hace presente el descanso en todo ese conjunto de laburantes cinematográficos.

Los actores filman en Jujuy

En comunicación telefónica con DiarioShow.com, Guillermo atiende nuestra requisitoria. La comunicación al principio (pérdida de señal) se hace algo compleja, pero luego el actor se reposiciona y mejora lo audible de esa charla.

-”Acabo de estrenar ‘Los que aman odian’ y ahora me encuentro aquí con esta apasionante historia en la que compongo a un marchand (galerista de obras de arte) que trata de ayudar a un pintor (Brandoni) que se encuentra cuesta abajo en su trayectoria”.

-¿Tuviste que meterte a fondo en el mundo de las artes plásticas?

-Yo diría que el mundo de la pintura no es el eje central. La cosa pasa por el vínculo humano de estas dos personas. La amistad que han profesado en un determinado tiempo y que ahora se pone a prueba por una circunstancia fortuita de uno de ellos.

Los actores filman "Mi obra maestra"

-Abordás una diversidad de roles e historias. ¿Es la mejor etapa de tu carrera?

-Los desafíos siempre han estado presentes en cada etapa de mi profesión. Había hecho mucho teatro y televisión, pero nunca se habían dado contenidos y personajes tan heterogéneos como ahora, concretamente en el cine. A partir de hacer ‘Rudo y cursi’ con Guillermo del Toro mi historia con el cine generó un importante giro.

-No bien terminás acá, te vas a filmar con Armando Bo (nieto del realizador de las películas de Isabel Sarli y guionista del filme que gana un Oscar, “Birdman”).

-Es verdad, y se trata de una historia hondamente emotiva. Es la lucha contra el tiempo que necesita un hombre agobiado por la urgencia de un trasplante de riñón.

-Por otra parte, como si esto fuera poco, debutás como director.

-Voy a dirigir, en versión teatral, la historia de la película “Perfectos desconocidos”, que se estrenará en abril, en el teatro Metropolitan. Hace unos años había dirigido “La cena de los tontos”, obra en la que también trabajaba junto a Adrián Suar. En esta oportunidad, no voy a actuar y me voy a ocupar también de la adaptación del libro, el vestuario y de todos los detalles técnicos.

-Dirigir era una asignatura pendiente que partía de una necesidad muy fuerte tuya.

-Realmente, no. Ahora pude encontrar el libro que me gustaba y accedí.

-¿Cómo recordás aquellos tiempos de cronista de una revista de actualidad?

-Con nostalgia y alegría. A mí siempre me había gustado el periodismo, pero el oral. Estuve 3 años en una editorial pero, paralelamente, me encontraba estudiando teatro.

-¿Se clasifica Argentina para el Mundial?

-Yo creo y deseo que sí. Debemos confiar en nuestros jugadores. No caer en la vorágine del cuestionamiento permanente y dejar que se desenvuelvan de la mejor manera posible. -¿Cómo lo ves a Messi? -Se trata de un jugador diferente que siempre nos sorprende. Con su talento, seguramente, él va a torcer esta historia desafortunada de los últimos partidos.

-Tus hijos pasan, también, por un momento muy bueno.

-Inmejorable diría yo. Johana hace teatro con “Justo en lo mejor de mi vida” y, en tevé, “Golpe al corazón”; mientras que Nico participa en “Las Estrellas”. Ellos han forjado su propio camino de esfuerzo y lo han hecho, no precisamente de mi mano, sino acompañados únicamente por la vocación.

Clan Francella

-Guillermo, con esta vorágine de trabajo hay espacios para la familia.

-Totalmente. Siempre hemos sido una familia muy unida y también compartimos nuestros propios mundos con proyección a los afectos. Estoy orgulloso de mi familia.