@perez_daro

Con muchos años de carrera en el medio, a Fernán Mirás le cuesta trabajo sorprenderse, porque todos sus pensamientos son de alguien experimentado, que concientizó mucho de lo que sucede en su profesión. En su intento de que las cosas no comiencen a ser mecánicas, decidió pasar detrás de cámara para, además de ser parte de las historias, contar las propias. El año pasado dirigió “El peso de la ley”, con gran recibimiento de crítica y público, y este año se prepara para su segundo largometraje, aunque asegura que no dejará nunca de actuar.

En charla con DiarioShow.com declara que “es algo raro que haya mucho actor dirigiendo. No creo que sea una evolución, porque conozco actores enormes que no sienten la necesidad de hacer otra cosa, ni dirigir, ni escribir, ni nada, y su expresión la desarrollan sólo en la interpretación, pero me parece curioso que tantos se estén volcando a eso”.

 

Mirás asegura que para él fue un paso natural porque “si tenés esa vocación, se te despierta una voz con la que querés contar una historia de determinada manera, como una necesidad de hacerlo vos mismo.Yo me considero una actor que dirige, de ninguna manera podría llamarme director. Mi fantasía sexual es llegar a hacer tres o cuatro películas y sentir que soy director, recién ahí”.

Además, asegura que tiene una fobia por la que se le hace imposible parar. “Los actores tienen vacaciones no pagas cada tanto. Si pegaste un trabajo en una tira quizás tengas ocho o nueve meses haciendo algo, pero si no quizás trabajás dos meses y después, nada. Hasta que aparezca otro proyecto. Uno debería acostumbrarse a esa rutina pero no siempre es fácil, mucho más por cómo está el país. Eso de obligarse a disfrutar para aprovechar los momentos es estresarse desde la mañana porque lo que no podés hacer cuando estás con trabajo, sí o sí lo tenés que hacer en ese descanso. Leer un libro, jugar con tus hijos... Yo tengo una relación rara con eso. Es una enfermedad obligarse a divertirse”.

En ese sentido, declara que escapa a esa forma de justificar su tiempo libre porque “siempre es porque hay muertos en el placard. Uno trata de que no haya o que sean livianos. Se buscan actividades, cosas productivas, pero tampoco que sean tan imprescindibles, como hacer cosas para contactarse con la naturaleza no bien pisás un campo después de dos meses de cemento en tu departamento. Hay actividades para estar cerca de la naturaleza. Cosas que uno termina haciendo sin darse cuenta”.

Ya en ese punto, Fernán se pone reflexivo sobre qué es lo que aparece cuando el trabajo desaparece: “Es bastante típico que cuando parás tu rutina, como si apagaras tu vida cotidiana, aparezcan fantasmas. Nuestra profesión de actor es siempre así. Laburás como un animal tres meses y después tenés un tiempo libre que es como un abismo. En esa frenada de la actividad cotidiana, enseguida salen de abajo las aguas turbias, es lógico porque en el silencio te escuchás a vos mismo y no siempre está bueno, porque ¿cuantás veces querés hacer ese tipo de reflexiones sobre en qué momento de tu vida estás o hacia a donde vas?”.

El medio, una selva Mirás tiene una visión muy crítica sobre los manejos del medio: “Como actor siempre sentí que mientras más tiempo pasaba haciendo, muchas cosas me distraían de actuar. Una tira de seis meses es genial. Una de un año y medio, porque funcionó, te mata. En teatro ni te digo, que la tenés que hacer todas las noches. Hay un orden del rating que se entiende, pero te dan ganas de morir con las botas puestas. Las mejores cosas en tv se han hecho cuando alguien confía en algo y va hacia allí y confía en algo. En la tele siempre la fórmula es la que dice que el cliente siempre tiene la razón, y no debería ser así, mantener algo solo porque vende, porque se ve mucho, A veces tendría que ser como se atiende la ferretería, que son los peores atendiendo al público. Y te dan lo que ellos consideran. En Hollywood, por ejemplo, a las películas de superhéroes las veo y siento la fórmula. Ponen tres chistes y cuatro peleas, se notan los hilos, y hablamos del cine considerado mayor. Se pierde la esencia de lo que es un guión”.

En las tablas

Fernán está a pocas semanas de estrenar Dos más dos, obra teatral adaptación de la película que protagonizó Adrián Suar hace algunos años. Con el Chueco como productor, el elenco se completa con Julieta Zylberberg, Eleonora Wexler y Luciano Cáceres.

En la historia, dos parejas amigas de toda la vida que están en sus 40, confiesan un gran secreto: una de ellas es swinger y les gustaría compartir esa práctica con ellos. Fantasías secretas, celos, tabúes, y muchos secretos saldrán a la luz gracias a esta propuesta, para preguntarse qué es verdaderamente el amor.