@Rfilighera

Ella frente al espejo. Sus emociones, sus recuerdos, la profesión, la vida misma. A propósito de su gran trabajo teatral, "Ay amor divino", que llevó a cabo en el Teatro Maipo y que actualmente se puede apreciar en una impecable versión en la plataforma online Teatrix, Mercedes Morán repasa su historia con DiarioShow.com.

-¿Cómo estás con esta propuesta que parece renovarse siempre?

-Se trata de un espectáculo que me ha dado mucha felicidad y generador de bienestar. Es la primera vez que hago una obra desde mi propia experiencia, y no desde un personaje de ficción. Y partió de una verdadera necesidad de establecer esta comunicación con el público. Después del Maipo lo hicimos en gira por todo el país y, posteriormente, viajamos a España.

-¿Fue China Zorrilla quién te incentivó a plasmar este recordatorio de tu vida?

-Yo le tengo mucha gratitud a la vida por haber tenido la posibilidad de cruzarme con China Zorrilla. Establecí un gran vínculo y sigue siendo una referencia. Por otra parte, en las charlas que hemos mantenido, siempre, me alentaba a desarrollar un espectáculo de estas características. No tengo dudas que su mágica y querida presencia ha estado dando vueltas en el escenario desde que lo estrené.

-El gran escritor Rainer Maria Rilke aseveró que la patria de cada persona es la infancia.

-Seguramente. Cada vez que recreo un personaje he pensado que las personas se revelan frente a todos aquellos que los rodean. A partir de eso, yo pude contar cómo soy. Está presente mi infancia, las personas que me acompañaron en ese tránsito, mis padres, mis abuelos. También la muerte de mi papá. El espectáculo si bien es conmovedor, tiene mucho humor. Mi madre falleció hace poco, y al ser tan referencial, entiendo que de ponerlo en escena nuevamente habría que modificar determinadas cosas.

Junto al director Claudio Tolcachir hizo "Ay amor divino", y se puede ver en Teatrix.

-¿Cómo reaccionaron tus padres cuando decidiste dedicarte a la actuación?

-Yo no vengo de una familia de artistas, en consecuencia, en un principio se asustaron, pero como yo los tenía curados de espanto, cuando decidí ser actriz, alrededor de los 19 años, dos años antes ya me encontraba casada y ese fue el primer dolor que ellos recibieron (risas). No tengo dudas que mis viejos esperaban para sus hijos una carrera que les ofreciera un marco de "seguridad". Una carrera universitaria se ajustaba a sus deseos, de hecho, yo había comenzado a estudiar sociología y la abandoné al poco tiempo.

-¿Cómo calificás al golpe que ha recibido la industria del espectáculo en la pandemia?

-Todas las actividades presenciales están muy castigadas: el teatro, la música, los conciertos. Aún los trabajos que pudimos seguir haciendo como las filmaciones, se encuentran atravesadas por muchos protocolos. Para todos se trata de un momento muy difícil y de gran aprendizaje, en donde la aceptación y la solidaridad deben ser ejes de camino. No tenemos para atrás ninguna referencia que se le parezca a esto.

-¿Cómo se adaptó la ficción?

-Que nos hayan cambiado hasta el nivel de cómo relacionarnos brinda un cuadro de situación, uno se pone a pensar como serán las ficciones en el futuro. Cuando vemos en las series gente acercándose sin barbijos y abrazándose nos da la sensación de ver ciencia ficción. Y de esto, también, lo que estamos viviendo hoy vamos a necesitar hablar.

Este año también la veremos en "El Reino", serie de Netflix.

-El teatro está volviendo gradualmente. ¿Habrá perdido público?

-El teatro es irreemplazable; no hay tecnología, no hay pandemia ni modernidad que lo pueda suplantar. Nada hay tan elemental para los seres humanos que esa necesidad de que nos hagan escuchar y relatar historias. Quizás, tengamos que volver a aquellos anfiteatros al aire libre, de la época de los romanos. Más allá de todo esto, yo creo que vamos a volver a un estilo de vida muy parecido a la de antes. Es muy complejo en medio de la tormenta imaginarte cómo será el día que va a salir el sol.

-¿Estamos ante la presencia de nuevos paradigmas en los vínculos?

-Esta pandemia nos ha dado una nueva oportunidad para modificar las cosas que estaban mal antes y nos ha servido para ponerlas en evidencia; como la injusticia social, la salud y la pobreza. Y para esto, no tengo la menor duda que el arte es esencial.

-Las grietas políticas, ideológicas, religiosas cobraron mayor dimensión. ¿Cómo analizás esto?

-A veces me pongo optimista y pienso que va a ser una oportunidad para modificar varias cosas y vivir en paz, más tranquilos y con mayor contacto con la naturaleza. Si podemos tener una revelación de cosas para ser mejores personas, bárbaro, entonces. Pero, hay días que me pongo algo pesimista y observo esa parte autodestructiva del ser humano muy fuerte y que se manifiesta con sus semejantes, con el planeta, con la naturaleza. Ojalá que esta crisis tan profunda, tan dolorosa que nos toca vivir, nos sirva para tomar conciencia que la primera prioridad que radica en cuidar la vida.

-Hablando de aprendizajes y cambios, ¿cómo ves al feminismo actual?

-El feminismo es el movimiento revolucionario más valioso de los últimos tiempos. Viene a cambiar situaciones por la igualdad de derechos en sistemas que durante miles de años se manejaron con total arbitrariedad. Yo me he declarado una feminista practicante y, a esto le sumo un gran compromiso con el tema ambiental y ecológico porque necesitamos tener un planeta para seguir peleando por los derechos que, como personas, nos merecemos. Si no tenemos un planeta en condiciones, no vamos a tener adónde aplicar todas las conquistas culturales. La conciencia ambiental, el cuidado del planeta y el feminismo, en este momento, son las causas más importantes.

En la biopic de Maradona 

Se trata, sin lugar a dudas, de una las series más esperadas y que- conflictos judiciales mediante- finalmente, podría verse a fines de este año.

En efecto, la historia de Doña Tota (la mamá de Diego Maradona) tendrá un espacio central en la miniserie "Maradona, sueño bendito", de Amazon Prime. Y Mercedes Morán llevó adelante el enorme desafío de corporizar a la legendaria madre del mejor futbolista de todos los tiempos.

Así se la verá, como la mamá del Diez, en "Maradona, sueño bendito".

La destacada actriz recordó que "el ofrecimiento llegó cuando estaba en el Festival de Cine de San Sebastián (2018). Es un personaje fundamental en la vida de Diego. Por boca de él, nos hemos enterado de una Doña Tota muy fuerte, con un amor y una influencia tremenda sobre toda su familia”.

En cuanto a la compleja circunstancia de meterse de lleno en la humanidad de una persona tan especial, destacó algunas cuestiones técnicas: “Tuve que intentar acercarme a una manera de mirar, de sonreír, de caminar. Más allá de que no se trate de una imitación, queríamos rescatar el espíritu. Ella era una mujer sufrida, que en el mayor éxito de su hijo no podía dejar de ver los riesgos que él corría en ese nuevo mundo. Su marido era un hombre sensible, pero ella era lo contrario. Un personaje muy interesante para mi trayectoria”.

La biopic recorrerá tres momentos en la vida del Diez: su adolescencia y debut futbolístico, su consagración mundial, y la madurez ya como DT de la Selección Argentina.

Por R.F.