@Rfilighera

Que un artista de sus kilates cumpla con el recorrido vocal, interpretativo y de despliegue en un escenario con dos funciones los sábados, tratándose de un espectáculo que dura dos horas y media y que realiza de miércoles a domingos, se trata de un hecho meritorio. Pero que ese artista, Raúl Lavié, acredite en su documento de identidad 80 años, es un dato que impacta.

En la antesala de una las funciones del emblemático musical “El violinista en el tejado” charla sobre este tema y otras, acompañado del gran amor de su vida: Laura. Le preguntamos, entonces, qué secreto encierra poder estar en condiciones para asumir un trabajo de esta envergadura: “Por sobre todas las cosas, amar lo que uno hace”, nos dice el intérprete a modo de declaración de principios.

Raúl Lavié protagoniza "El violinista sobre el tejado" (Pérez Re-Diario Crónica)

“Acá realmente no hay misterios, si uno descuida su vida, a esta edad, se queda encerrado en su casa y como puede. Yo no podría dar lo que tengo que dar. No podría encarar un emprendimiento de estas características. Por otra parte, tengo la suerte de haber nacido con un físico privilegiado e hice deportes toda la vida. He practicado el fútbol durante mucho tiempo pero luego lo dejé por varias lesiones que tuve, en este sentido. En los últimos años practiqué mucho golf pero, debido al trabajo y lo demandante que es mi actividad no lo retomé”, confesó el actor.

Además, destacó que el yoga es hoy base de este bienestar. “Hago dos veces por semana en sesiones de aproximadamente dos horas y también adelgacé bastante para este trabajo” detalla. “Me cuido también en las comidas pero no me privo de nada. A modo de ejemplo puedo decirte que una vez por semana como carne pero mi base alimenticia son las verduras y el pescado. Y de noche, evito la cena, simplemente una ligera sopa o alguna fruta”.

Raúl Lavié (Pérez Re - Diario Crónica)

Pero a veces los hábitos propios del quehacer artístico llevan “por el mal camino”. “Una vez llegaba a mi casa en Pilar, luego de haber trabajado en un boliche. Ya casi amanecía y el sol empezaba a golpear fuerte en mi nuca. Ahí empecé a replantearme ciertos modos de vida, sobre todo porque después de trabajar me invitaban a participar de largas sobremesas que se extendían, prácticamente, hasta el comienzo del día. Entonces dije “Nunca más”, se acabó esa vida de la que era consciente que no me beneficiaba en absoluto. Empecé a apostar a otro tipo de cosas. Ahora me levanto a las 7 y media y observo el comienzo de una jornada con otros ojos y sentir”. Y sí, “hacer el amor sigue siendo, también, un factor fundamental para estar uno tan bien. Cuando uno tiene una mujer tan bonita a su lado, tiene una incidencia total en todo lo que hablamos. No obstante, me tiene bastante cortito, también jaja”, redondeó el jovial artista.

Raúl Lavié

SOBRE LAS TABLAS

Raúl Lavie asegura que, en teatro -donde protagoniza “El violinista del tejado”- “Cada noche es un debut. Cada función forma parte de un misterio único y propio a poder resolver. En cada función el público se renueva, entonces, debemos afilar la entrega que nunca debe decaer y siempre debe de primerísimo nivel. El rol y el gran desafío del artista debe ser ése: renovarse y aggiornarse de manera permanente. Y esto es lo que nos mantiene vivos y creativos”.