@TomasDV55

"Yo no cambié nada. Sigo siendo la misma de siempre". Mientras pronuncia esas palabras, María Sol Pérez recupera el aliento de una de sus sesiones de entrenamiento físico diarias y se dispone a cambiarse para subir al escenario de “La isla encantada”, su debut en el teatro de revista, que ya es un éxito de ventas dentro de la temporada de verano en Villa Carlos Paz.

Mano a mano con DiarioShow.com (Alberto Cortez)

Antes de eso, había cumplido con su cuota -también diaria- de presencia en las redes sociales, al publicar una sensual foto de su figura en Instagram, que en apenas horas cosechó más de 190.000 “Me Gusta”.

Su agenda para el resto de la semana es todavía más ajustada, entre sesiones fotográficas, entrevistas radiales, gráficas y televisivas, reuniones de trabajo y eventos. Fue esa carga la que la alejó de sus presentaciones meteorológicas en las mañanas de TyC Sports, que le ganaron el apodo de “la chica del clima”.

Sol Pérez en su primera temporada teatral (Alberto Cortez)

Mientras ella sigue trabajando en el espectáculo en Córdoba, otra hermosa modelo llamada Marina Señuk llegó en los últimos días al canal deportivo para destronarla.

"No la conozco a ella, pero sabía que iba a tener un reemplazo. Sigo vinculada a la empresa y estamos negociando para saber qué lugar ocuparé el año que viene. Por suerte, tengo muchas propuestas laborales", explica a DiarioShow.com Pérez sobre el episodio que tomó a sus fanáticos por sorpresa.

Sol no se apura para pensar sus respuestas y quizás eso mismo haya sido una de las cosas que le permitieron mantenerse firme ante la vertiginosidad que le exigió uno de sus años más turbulentos, cargados y felices de su vida.

Sol pasa el verano en Carlos Paz (Alberto Cortez)

"Todo lo que me pasó el año pasado fue muy positivo y me llevó al momento en que estoy hoy, que es único en términos laborales. Estoy muy agradecida, y que la gente me reciba bien y siempre tengan una palabra buena para conmigo es hermoso. Y aunque sí cambiaron cosas exteriormente, yo siento que sigo siendo la misma", cuenta la rubia y explica su punto: "Mi cable a tierra es mi familia. Mantengo mi casa, vivo en el mismo lugar, me rodeo de la misma gente que antes. No voy a buscar mi vida fuera de mi vida. No busco amigos en el ambiente. Esto es un trabajo. Ojalá pueda seguir creciendo, pero también sé que es algo que pasa".

La distinción parece fácil puesta en palabras, pero no debe serlo para la joven de 23 años que hace tres hacía su primera aparición televisiva como participante de “Combate” y que hoy llena teatros, es tapa de revistas y no puede dar dos pasos sin sacarse una foto con un fan.

Sol Pérez, la chica del momento (Alberto Cortez)

Pero Sol hace de toda su exposición un aprendizaje, y parece tomar cada decisión con una seguridad inamovible: "Yo creo que tengo un carácter especial. Como buena canceriana que soy, suelo tener una armadura, un caparazón. Trato de llevarme bien con todo el mundo, pero cuando la gente se acerca soy muy observadora para entender sus intenciones".

No obstante, esa “armadura” que construye tiene ciertas consecuencias en su vida íntima, sobre todo en sus relaciones: "Si salgo con una persona que quiere contar o que quiere mostrar que está conmigo a todo el mundo, me doy cuenta de que lo que quiere no es conocerme en serio. Pero con este trabajo es complicado distinguir. Si la otra persona no está en el medio, es difícil explicar que no se puede ir a lugares públicos, y si la persona está en el medio, empiezan los rumores, las persecuciones, las fotos. A mí me pasa que los hombres generalmente se espantan. Con la mujer independiente, que labura y hace su vida, eso a muchos los inhibe".

El año que pasó tuvo a Pérez entre galas del “Bailando por un sueño”, donde fue una de las participantes; en sus clásicas participaciones repasando el clima en el programa “Sportia” y en distintos eventos en boliches de todo el país.

Aun así, al hacer una breve investigación en cualquier buscador de Internet, las palabras más vinculadas a la bailarina y modelo son: “Sexy”, “Hot”, “Curvas”, “Bomba”, “Calentó las redes” y un sinfín de adjetivos que parecen no agotarse nunca y apuntan todos en el mismo sentido.

Sol en "Bailando 2017"

Los halagos y las críticas le llegan por igual: de a miles, y ella los toma con naturalidad y mucha altura. Una intelectualización de esa realidad, que todos los demás -y en cierta medida ella misma- le imponen, le permite a la joven explicar su visión sobre las detracciones que recibe: "Soy muy libre. No pienso que una mujer sea grasa o fácil por subir una foto o vestirse de una manera. La cosificación está en el otro, el que cree que la mina por una foto es una cosa. Las grasas somos siempre las que no tenemos cuerpos estilizados o piernas flaquísimas. El cuerpo te condiciona mucho y si sos flaquita sos cool y si tenés culo y tetas querés calentar. A mí siempre me costó muchísimo subir de peso, pesé muy poco y siempre me vestí de la misma forma".

Sol deja de hablar pero su contundencia queda resonando en el aire. El veloz camino que la llevó a la fama fue impredecible y su futuro de ahora en más es igual de incierto, con un horizonte tan amplio como sus oportunidades, pero por ahora algo de su presente es seguro: la chica del momento sabe lo que hace.

Las repercusiones de su figura

La repercusión que tiene Sol como figura mediática, independientemente de su deseo, se convirtió en un ejemplo para muchas niñas en todo el país que, fanáticas de “la chica del clima”, la copian en su vestimenta y fotos.

"Yo veo a las nenas que me imitan en las fotos y no me enojo, me genera alegría. Está bueno, quiere decir que se entiende el mensaje, que uno no es fácil o quiere seducir a nadie por tal foto. A mí me encanta. Mientras no lastimes a los demás, hacé lo que sientas", opina la modelo.

"Muchas chicas me dicen ‘me encanta lo que decís y cómo representás a las mujeres’. Yo no busco ser ejemplo de nada, pero sin saberlo uno es ejemplo de muchas cosas, por eso hay que fijarse lo que uno hace. Yo agradezco a la mina que se acerca y se siente representada", relata Pérez, y en ese sentido se alinea con un movimiento que cada vez empuja con más fuerza en nuestra sociedad y del que ella se siente parte: "Soy súper feminista. Siento que viví un montón de cosas fuertes por las críticas. Y a veces son las minas las que critican y eso es lo que más duele, porque tendríamos que apoyarnos y ayudarnos entre todas".