@Rfilighera

Persevera y triunfarás. De alguna manera, esta ha sido (y es) la constante de una mujer volcada a la vida y al espectáculo con firmes convicciones. Ella se llama Luisa Albinoni.

Cabe recordar que se instaló muy tempranamente en el corazón de la gente gracias a Gerardo Sofovich. Su simpático personaje repetía la frase “Hola, mami”, en el cuadro de “La peluquería”, que en ese momento se encontraba instalada dentro del programa “Polémica en el bar”. Transcurrían los años ’80 y su popularidad iba en constante ascenso.

(Diario Crónica)

Luego de un proceso de adopción que se instaló con mucha dificultad y piedras en el camino, finalmente la actriz pudo arribar a esta querida circunstancia. “Mi hija es una bendición del cielo, algo hermoso que siempre quise con particular anhelo y finalmente se dio. No existe una edad cronológica para poder ser mamá. Siento esta condición con mucha fuerza y la vivo con intensidad. Verónica ha colmado todas mis alegrías y deseos más profundos”, le cuenta a DiarioShow.com.

Y esa odisea por ser madre empezó a los 19 años, cuando perdió su primer bebé, al poco tiempo de nacer. Después vinieron otros embarazos que se convirtieron en inevitables pérdidas. A los 52 años (último intento de tener biológicamente un hijo), Luisa optó por la adopción y se convirtió, esta instancia, en otro enorme desafío con final feliz.

Yo me siento actriz y trato de expresarlo con vocación y conocimiento para brindarle lo mejor de mí a la gente. Que se lleve entretenimiento y que pueda salir mejor de lo que llegó al teatro. Ese es nuestro gran cometido”, expresó con énfasis Albinoni.

La intérprete es una artista dotada para el canto y el baile, así como para el teatro de texto. En “Magnífica”, espectáculo que dirige Carmen Barbieri en Mar del Plata, lleva a cabo un monólogo que pone su sello de trayectoria profesional y, por otra parte, de paso existencial.

Luisa hace teatro con Carmen y Valeria Archimó (Diario Crónica)

Para mí, todos los desafíos conducen al mismo camino: la actuación, aunque ahora mi momento artístico tiene que ver con mi rol de actriz y pienso que estoy viviendo una verdadera etapa superadora”, contó.

Fue pareja de Jorge Porcel en los años ’80 y, el capocómico nunca tuvo fama de ser sociable ni de tener, por otra parte, una buena relación con sus compañeros de trabajo. Sin embargo, Luisa defendió a ultranza la integridad del artista y destacó, en varias oportunidades, que “se trató de un ser noble y me dolió mucho esa andanada de críticas que hubo después de haber muerto. Yo, en cambio, no tengo dudas en afirmar que Porcel siempre ha sido un gordo bueno”.