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Es metódico y cumple a rajatabla todos aquellos conceptos que hacen a una vida más saludable. Arturo Puig atiende a DiarioShow.com mientras realiza una caminata por su barrio, Palermo, ritual insoslayable de su actividad cotidiana al mediodía, previo al almuerzo. “Me gusta cuidarme físicamente y también en la alimentación, sin embargo, no soy radical ni obsesivo, como de todo, pero cuidando la justa medida”, destacó a modo de valoración de principios.

Como actor, junto a Jorge Marrale, se encuentra realizando en el Paseo La Plaza la comedia dramática “El vestidor”, un clásico del cine y también del teatro en nuestras playas. “Se trata de una pieza de grandes valores que transita caminos como la vida y los sentimientos. Por otra parte, tiene mucho humor y esto hace que muchas situaciones sean motivo de análisis de una manera no trágica sino amable”.

 

En función de esas numerosas cartas del oficio en cuanto a la versatilidad, Arturo también disfruta de su otro rol de director. Es el responsable de la exitosa puesta musical de “ Sugar”, cuyo personaje femenino recae ahora en Laurita Fernández, acompañada por los impecables aportes de Nicolás Cabré y Federico D’Elía. “Aquí también me encontré frente a otro enorme desafío ya que el género musical entabla perfiles y modalidades en el escenario de gran magnitud”.

Puig sostuvo que “Laurita (Fernández) se ha convertido en la actriz ideal para el personaje de la obra. Tiene un grado de simpatía y llegada con el público que es impresionante. No solamente me hace acordar a Susana en esa labor sino que es como si fuera Susana arriba del escenario”. En este sentido, expuso que “estudió el texto y sacó la obra en menos de un mes. Estaba ante un verdadero desafío y salió más que airosa. Solamente contó con un ensayo general y a mí, realmente me sorprendió”, acotó.

Agregó que su antecesora, Griselda Siciliani, fue también “una muy efectiva Sugar Crane. Con otros perfiles, no tan extrovertidos y con una dinámica rigurosa en el desarrollo de su personaje y la historia”.

"Me sirvió mucho para los musicales"

Fue una experiencia que me animé a realizar en 1974 y ha sido de mucha utilidad para asumir, luego, emprendimientos como intérprete en la comedia musical”.

De esta manera, Arturo Puig recordó su primera incursión como cantante, oportunidad en que puso su registro en el disco de vinilo. En efecto, se trató de la placa “Si, ese soy yo”, en la que el actor empezó a incursionar en el mundo de la canción, puntualmente, el género melódico. El lado A presentaba, entre otros temas, Un verano llego el amor, Un día sin sol, Eleonora se va, Soy mañana de tu amor. En tanto, en el reverso se podían encontrar las siguientes canciones: No sé cómo fue, Amor que nace, amor que muere; Y veo dibujado en la pared, Un cambio de escenario y Son sólo dos palabras. Otro de los ex galanes del momento, Ricardo Darín, también llevo su impronta al disco con un material que registró en 1979, titulado “De a dos” y en el que se animó a dar consejos de amor y de cómo conquistar a una señorita. Precisamente, en el tema Hola, soy un buen tipo, Darín daba clase de como hablarle a una chica en un boliche: “Hola, qué tal. Parece que venís seguido”. Retomando a Arturo, el actor volvió a despuntar el vicio, en 1986, y en esta oportunidad, el citado trabajo se erigió como soporte de la telenovela que rodaba en ese entonces: “Mujer comprada”.