@Rfilighera

Alejado de la vorágine de la pauta cotidiana laboral, se permite un descanso. Esa pausa induce a saborear un café en pleno corazón de Belgrano. Es período de vacaciones, menos tránsito, menos peatones y una calma aparente que se diluye con los rayos de un sol cada vez más potente que convierte a Buenos Aires en una impactante mole de cemento.

Pablo Echarri charla y debate con DiarioShow.com ese tema tan complejo, misterioso e impactante que se llama país.

-¿Cómo observas la realidad social y política actual?

-Vivimos una situación muy difícil. Estamos ante un modelo político que no cree que la actividad cultural productiva puede ser importante para la economía como para su gente. Por consiguiente, escasa inversión en la cultura y en todos los terrenos y órdenes sociales. Por otra parte, se habla, a tiempo cercano, de llegar a 4.000 despidos en el terreno oficial. Son los resultados previsibles de una propuesta política que ya la conocíamos previamente. Sabíamos que iba a ser duro y que el Estado se iba a ir destruyendo sistemáticamente. Es muy triste presenciar cómo se desbarata una herramienta magnífica y primordial para los pueblos que es el Estado.

-Se habla de populismo hoy en día como sinónimo puntual de corrupción.

-A esta altura que me hablen de populismo en esos términos a mí no me ofende ni mucho menos. Lo que se comprobará, otra vez, es que el populismo es mucho más benévolo, más cercano y más humano con la gente que cualquier otro tipo de propuesta. El populismo es lo que hicieron los países más avanzados del planeta, ya que el Estado ha estado apoyando y gestionando ese desarrollo. Y propicia, por otra parte, espacios para las nuevas empresas y tecnologías.

-Recientemente, en Davos, Francia le dijo no al gobierno argentino en la intención de formar parte de la comunidad europea.

-Después de varios años en que la globalización ha estado en los primeros planos, hubo muchas consecuencias. Hasta en Estados Unidos hubo inconvenientes con la industria automotriz tan pujante que posee. En consecuencia, los líderes de las grandes potencias van en una línea de protección hacia su propio mercado interno. Son cada vez más peronistas (risas). Y por otra parte, Argentina si no negocia con determinación y pulso firme como ha sucedido en otros años, la van a fumar en pipa.

-Los sindicatos están ahora en la mira...

-Es una estrategia que tiene como búsqueda la necesidad urgente de la reforma laboral impuesta por el Fondo Monetario Internacional. Los sindicatos, entonces, pasan a ser el principal objetivo. Esto más allá de algunos casos patéticos de sindicalistas que han sido impresentables. Creo que hay una jugada judicial política que busca propiciar un determinado terreno. Quieren lograr que el sindicato tenga menos peso a la hora de la decisión de la pelea con ciertos acuerdos laborales, sobre todo aquellos que tengan que ver con horas y salarios.

-Hemos vuelto, entonces, a los años 90.

-Por supuesto. Es el mismo esquema económico y también el mismo esquema económico de la dictadura militar. Y todos han terminado de una manera bastante particular. Es un cóctel explosivo de despidos, baja de salarios, inflación alta, tasas elevadas que han generado la especulación de inversores extranjeros. La receta liberal lo único que hace en Latinoamérica es causar dolor.

-Tu opinión de la situación judicial y política de Cristina Fernández de Kirchner.

-Con respecto a la cuestión judicial, a esta altura de los acontecimientos, es la política más perseguida de la historia de la Argentina. Con respecto a las causas, no solamente de ella, sino también de los otros funcionarios de su gobierno, se han violado preceptos judiciales fundamentales. Y esto se observa también en Brasil y en Ecuador. Hay una embestida muy importante de algunos medios de información, justicia y sectores políticos que buscan, en alguna medida, el intento de una proscripción. Con respecto a lo electoral ha quedado en evidencia que el kirchnerismo solo no puede, de la misma manera que el peronismo sin el kirchnerismo no va a poder avanzar. Entonces, se abre un camino a las próximas elecciones y el desafío consistirá en lograr acuerdos importantes como lo ha hecho, en definitiva, el sector gobernante.

-¿Existe autocrítica dentro del kirchnerismo?

-Existe mucha autocrítica. Se puede dar a regañadientes o muy bien dispuestos. Las deserciones o movimientos dentro del partido que perdió fueron grandes. Me gustaría ser en el futuro, un poco más pragmático.

Su visión del acoso sexual

La ola de denuncias por acoso y abuso sexual en el mundo del espectáculo han aflorado de una manera muy contundente y por demás precisa en el universo de Hollywood. El primero en caer en la picota, como se recordará fue el productor Harvey Weinstein y luego fueron cayendo, en efecto dominó, personalidades como Kevin Spacey, Dustin Hoffman, Sylvester Stallone y otros. En nuestro medio, personalidades como Cacho Castaña, Tristán, Juan Darthés y Roberto Pettinato.

En consecuencia, consultamos a Echarri sobre las sensaciones y el panorama que le arroja este tipo de situaciones que han impactado, no por lo novedosa, sino por la contundencia de la denuncias que han marcado un giro en la estructura de las relaciones humanas.

"A esta altura del partido, tengo la sensación, como parte integrante de la sociedad, que no solamente el género masculino sino también el femenino se va a ver en la imperiosa necesidad de hacer una reeducación a los lugares que ha ocupado, puntualmente, el hombre y la mujer desde los comienzos de la historia", afirmó.

Una y otra vez, Pablo sostiene con énfasis: "No tengo la menor duda en que debemos reeducarnos. La desigualdad entre el hombre y la mujer, a lo largo de la historia, ha sido tan grande que provocó verdaderas calamidades. El punto extremo son los femicidios. Aunque también me duelen los ensañamientos hacia personas que han hecho un mea culpa y se han disculpados públicamente. Por otra parte, yo discuto muchas veces con mi hija en casa y aprendo una enormidad de una visión nueva. Es un buen momento para tratar de aprender algo y, en este sentido, todos nos debemos abocar en este camino y con una mente abierta para analizar estos temas que ocupan la agenda de la actualidad internacional".