@perez_daro

Así como la gente esperará eternamente la vuelta de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, el público argentino, y latinoamericano, deseaba volver a escuchar a Ráfaga, con la voz de Ariel Puchetta.

Si bien el grupo mantenía su éxito con el vocalista Rodrigo Tapari, cuando decidió despegar para comenzar su carrera en solitario, la pregunta de quién cantaría en semejante institución de la música tropical, no tenía otra respuesta. Ariel dijo que sí no bien se lo preguntaron, y con él volvió Mauri Juárez, otro histórico de Ráfaga que participó de La Otra Dimensión y Ariel Puchetta como solista.

Ráfaga versión 2018 (Jonatan Moreno-Diario Crónica)

"Ariel dijo que sí enseguida y lo que él no sabe es que no va a cobrar un peso en esta vuelta", bromea Richard, guitarrista al comienzo de la charla exclusiva con DiarioShow.com.

Con la vuelta de los dos músicos, la formación de Ráfaga para 2018 queda conformada de esta manera: Ariel Puchetta (voz); Raúl “Richard” Rosales (guitarra); Mauricio Juárez (teclado); Juan Carlos “Coco” Fusco (bajo); Marcelo “Pollo” Rodríguez (congas); Omar Morel (batería) y Ulises Piñeyro (güiro).

Sobre su vuelta, Puchetta declara que se sorprendió cuando recibió la noticia porque "nunca pensé que podrían llamarme, porque los veía bien a ellos y a mí me iba bien. Le dijeron a Ulises que vaya a tantear si podía haber una chance, pero él no aguantó las ganas, y me dijo cuál era la intención de los chicos. Obviamente dije que sí al instante. Volví a Ráfaga porque lo siento, me pasan muchas cosas lindas, y a Mauri le pasó lo mismo. Nos estamos reencontrando, porque si bien somos los mismos, estamos todos más grandes. Lo estamos disfrutando. Nos estamos reencontrando con las anécdotas, el humor, con lo que siempre nos caracterizó desde que empezamos con Ráfaga que fue divertirnos, charlar, siempre pasarla bien. Por eso empezamos con la banda la primera vez. Eso recuperamos".

Nunca se habló de los motivos del alejamiento de Ariel Puchetta de la banda, y en este momento de pura felicidad por el “reencuentro”, como los mismos integrantes llaman a esta vuelta, es momento de confesiones.

"Decilo porque yo también me quiero enterar, no tengo idea de por qué te fuiste", le discute Richard a Ariel. El guitarrista usa el humor, pero también deja al descubierto que en la banda también fue un momento extraño el de la partida del vocalista.

"Yo me fui porque siempre en mi vida me dejo llevar por mis sentimientos. Más que por una cuestión económica, me gusta estar bien. Si estoy bien, me quedo, pero si estoy mal, me voy en dos segundos. Vivimos tantas cosas con ellos, desde remar en la nada hasta tocar en los mejores lugares del mundo, pero en algún momento algo pasó, no nos sentíamos cómodos", cuenta.

Nuevamente complementa Richard, pero en este caso reflexiona: "Fue mutuo, todos estábamos muy incómodos. Habíamos cumplido una etapa, y la situación del país con la crisis de 2001 nos pegó. No había lugar para tocar para nosotros, estaba surgiendo el fenómeno de la cumbia villera, y nos habíamos quedado sin espacio. Comenzamos a hacer una gira de varios meses por las provincias, para mantenernos, y lejos de casa, nos empezó a desgastar la convivencia. Sentimos la necesidad de que era que cada uno siga su camino. El cantante siempre es el más mimado por la gente de afuera, y sentíamos que era hora de poner una distancia. No sabíamos cuánto iba a durar, si nos iba a pasar, era una incertidumbre. Pero yo calculo que si seguíamos y tratábamos de estirar esa relación no nos iba a llevar a ningún lado, con la situación del país, Ráfaga íba a desaparecer".

Ariel vuelve a tomar la palabra para completar, sentencioso pero honesto: "Habíamos perdido ese hambre de gloria del principio. Yo manifesté lo que me pasaba y que no quería que lo cambien. Yo tenía una necesidad de cambiar algo en mi vida. Estuvimos casi un año juntos mientras buscaban un cantante. Y yo buscando la forma de qué es lo que quería. Hoy valoro esa decisión. Hay parejas que intentan seguir y terminan rompiendo todo peor. Acá no pasó eso. Me fui, ellos remaron con el cantante, Rodrigo, hasta que después de muchos años encontraron un gran éxito como el de ‘La cerveza’. Yo estuve con mis canciones, no tuve la suerte de pegar un tema como ellos, pero siempre ando en los medios, y estoy mucho en Buenos Aires y la gente en el exterior tampoco me olvida".

El futuro

Este regreso de Ráfaga generó mucha expectativa desde la noticia que lo confirmaba en diciembre. Esa ansiedad tiene doble cara, pues por un lado funcionó como termómetro inicial pero también pone alta la vara para lo que viene.

Sobre lo que viene, más allá de la felicidad y el reencuentro, Ariel detalla: “Nunca fui un divo, pudiendo serlo muchas veces, entonces vamos pensando todo de una manera linda y espontánea, no es que vuelvo yo y está todo ganado, no está garantizado el éxito. Ahora hay que trabajar para superar la expectativas siempre. Porque Ráfaga se caracteriza por reinventarse, desde lo musical, lo estético. Desde que yo me fui ellos siguieron con esa mentalidad y en mi faceta solista hice lo mismo. Estamos en sintonía, y por eso sabemos que tenemos que renovar, pero manteniendo la esencia".

Richard, en armonía con lo que dijo el vocalista, destaca que "no nos podemos dormir en los laureles pensando que está todo servido porque viene Ariel. Ahora es volver a encontrarnos. Nos sentimos de diez y ese es un excelente comienzo, pero no podemos pensar que por tener los clásicos viejos estamos listos. Uno como músico siempre tira para adelante, y ese es el desafío. Son 21 años de historia, tenemos que complacer al público viejo que quiere ver a Ráfaga y escuchar esos viejos temas, y al nuevo, que quizás conoce a Ráfaga con ‘La cerveza’. Hay gente que quizás dice ‘ahora cambiaron de vocalista y ponen a este viejo choto!’”.

Para el cierre, Puchetta mantiene el humor para hablar de cómo pasó el tiempo: "Mi hija tiene 14 años, y me dijo que mucha gente de su edad va a pensar que yo vengo a reemplazar a Rodrigo. Eso ya lo sé, pero bueno, ¡Que me googleen! Pregunten a su abuela o su tía. Igual las canciones las conocen hasta los más chiquitos, aunque no reconozcan mi cara. Ráfaga tiene eso, que se hizo clásico más allá de las caras".