@Perez_daro

Sumamente genuina, incluso al hablar sobre ella misma, sobre su arte, sobre el rock. Así es Marilina Bertoldi, una de las grandes artistas de los últimos tiempos, que comenzó su carrera solista hace algunos años y con dos discos editados y uno por venir, se posiciona como parte de la nueva generación del rock, que, según ella, debe ser liderado por mujeres para renacer.

Antes de su presentación en el Konex, este sábado por la noche, habló con Diarioshow.com de sus próximos proyectos, lo que derivó en una charla intensa y completamente honesta sobre el futuro de la música, el perfeccionismo en el arte, y feminismo, entre otros temas.

“Yo tuve mi pelea con el rock. Me sentía muy afuera. No me identificaba con lo que pasaba dentro del género. Se estaba poniendo muy complaciente. El rock no debe tener como propósito gustarte, no debería ser así, sino tirarte algo en la cara”.

Con ese cuadro de situación, finalmente decidió hacer algo al respecto: “Encontré mi discurso, mis cosas para decir, y las cosas con las que me sienta cómoda. Es un momento importante para decir cosas. Y hoy me siento parte del rock, porque no tengo que estar peleada con un género aunque no tenga a nadie al lado, y no haya propuestas copadas. El rock lo llevas o no, no importa que no lo comparta con nadie más. Así que me gusta. Llevo mi propia bandera”.

Entre las virtudes y defectos de la música en los últimos años, Bertoldi declara que “quizás todos pecamos de haber ido a un lugar muy perfeccionista. Quizás no está bueno respetar todo tan a rajatabla y que el vivo sea perfecto. Está bueno que se vea el humano pasándola bomba en el escenario, o no, quizás pasándola mal, pero está bueno que el disfrute sea haciendo lo que le pinta. Ahora estamos en una ola en la que lo más importante no es esa perfección porque que no existe, nunca vas a llegar. Es una búsqueda de ser vos mismo. No vayas con ningún careteo, hacé lo que te sale. Hablo desde la perfección desde el lado de la producción que es plástica, no es real. Se nota que es impostada, y eso al rock no le queda bien”.

Todas estas preguntas y esos planteos surgieron en ella cuando planeaba su próximo disco, que está a poco tiempo de ser editado. Con la intención de mantener auténtico el sentimiento a la hora de componer, que debe ser una fotografía del momento vivido con sus virtudes y defectos, Marilina exclama que "es re loco que seamos hijos de rigor. Ahí algo de la sorpresa del vivo, de no saber qué va a pasar que hace que me suba con más ganas de tocar. Si empezás a hacer un show estructurado de principio a fin, pensando que tenés que cantar en tal lugar, decir determinado discurso, empieza a ser un trabajo de oficina, que es algo a lo que le escapamos todos los músicos. No hay magia y sos como una pareja que no tiene nada de disfrute".
Cuando llega el momento de elaborar una canción o un disco con cada componente, Bertoldi reflexiona sobre lo ya editado y como se complementa con lo que está por venir, al identificar que "no siento que ‘Sexo con modelos’, mi último disco, me haya sacado la foto completa. Mis discos tienen un compromiso, que si no siento que está bueno, no lo saco. Pero ese me aburrió rápido y descubrí que no eran las canciones lo que no me gustaba sino el envoltorio. Es esa búsqueda planto más la bandera. El próximo será otra cosa. O si no tengo que sacar más discos no los saco, estoy medio en ese plan. Porque todos te pueden decir ‘que gran disco’, pero si no estas convencido no hay chance. Somos artistas, me parece que está bueno tener esas locuras, de darles vuelta, pasarla mal y odiarte, sentirte una basura. Después que salga algo, componés el disco y te sentís lo más. Pero está bueno que un disco te atraviese, Que te haga mier... Yo quería que este disco me haga bosta, que me pegue una piña”.

Feminismo y rock

Hace algunos meses, el rock entró en conflicto cuando se vio atravesado por la coyuntura, como hacía tiempo el género no era puesto en duda. En este caso, con el crecimiento de la lucha feminista, muchos se cuestionaron por la poca participación femenina en festivales, y la necesidad de que haya más difusión de mujeres dentro del ambiente rockero, que muchas veces mantiene un tácito sectarismo sobre qué está bien y que está mal en modos y estilos. El año pasado, al ganar su premio como Mejor Álbum Artista Femenina de Rock, al recibir el premio habló de que ojalá desaparezca la etiqueta femenino/masculino en el arte.

Sobre estos cambios de paradigma necesarios, Marilina explica que “además de reclamar el espacio hay que reclamar que las minas se animen a hacer. Dado el momento histórico, político social y cultural, las que más tenemos para decir somos las mujeres. La mujer puede ser la que reviva al rock porque tiene algo revolucionario y contundente para decir. Antes, los discursos podían pasar por los hombres o las mujeres, pero creo que en estos momentos de revolución femenina en la que se están destapando capas de cosas naturalizadas que no tienen que ser así, es la mujer la que tiene que tomar el mando y decir ‘ok, vamos por acá’. Las minorías se tienen que levantar. Las minorías desde un lugar de representación. Una banda con un chabón homosexual hablando de sus problemáticas por ejemplo. Ya escuchamos mucho al varón heterosexual de clase media contándonos sus problemas. Basta, no me representan. Quiero una mina! Que me hable hinchada de las bolas. El rock empezó a aburrir porque el hombre de clase media no tiene nada más que para decir. Le pido perdón a un montón de bandas que me encantan pero no estaban diciendo nada. Es momento de revivir las cosas. El hombre de clase media se puede quejar de algo, y es de este gobierno, pero hay muy pocos que lo hacen. Somos ciudadanos, a veces nos olvidamos y decimos ‘no se debería politizar’ y no decir nada es politizar también. Empezar a decir las cosas, mandar a la mier... al que haya que mandar, y el rock va a estar más vivo que nunca otra vez, porque cuando estaba vivo había queja y había cosas que decir y esa gente se la bancó arriba del escenario”.