@TomasDV55

Natalia Valdebenito tiene una particular fascinación con el riesgo. La actriz, locutora y humorista chilena, que hace tiempo se consagró en el universo del stand-up hispanohablante, se embarca en la construcción de cada show con esa palabra siempre presente en su cabeza. “La comedia está al lado del fracaso siempre y yo prefiero no olvidarme de eso”, dice la artista de 39 años en diálogo con DiarioShow.com.

Natalia lleva poco más de una década sobre los escenarios haciendo el formato de humor por el que más se la reconoce, pero sus comienzos en la comedia están más vinculados a la televisión en su Chile natal, con sus participaciones en programas como “Cabra chica gritona” y “El club de la comedia”. “Gritona” es su show de 2015 que le permitió conseguir popularidad, viajar por el mundo, presentarse en el Festival Viña del Mar en 2016, y arribar por primera vez a Netflix.

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“‘Gritona’ es mi hija superdotada”, analiza sobre su primer gran espectáculo, y agrega: “Ganó sola, porque no fue pensado para Netflix, es más desprolijo en ese aspecto. Lo había hecho muchas veces cuando se grabó”. “El segundo está hecho por ellos y es un arrojo de mi parte, porque es uno que nunca había probado en público. Era la primera vez que hacía esos chistes. Lo quise jugar así porque me parece que la comedia tiene que tener ese riesgo”, cuenta sobre “El Especial” su otro show, sí producido por la plataforma de streaming.

La idea que la obsesiona vuelve a aparecer. “En mi caso yo trato de estar en el escribir constante. A mí me gusta que mis shows no se parezcan y no repito contenidos. Lo que hay en Netflix no lo hice nunca más. Uno puede estar girando con un show pero la contingencia siempre se entromete, la vida personal se entromete. Por mi parte he tratado de ir renovando constantemente”, devela sobre su modus operandi a la hora de crear sus presentaciones.

Siempre me estoy construyendo. No siento haber llegado a ninguna parte todavía, siento que estoy en formación. Me gusta improvisar y sentir lo que está pasando en el momento”, agrega luego.

Vertida sobre temáticas que a ella la convocan o comprometen, como es el caso del feminismo o la desigualdad de género, a esta comediante no le tiembla el pulso a la hora de dejar en claro la postura ideológica desde la cual hace humor. “Al jugar con temas como los valores, que tienen que ver con lo profundo de lo nuestro, me arriesgo pero lo considero súper interesante y además intento no ofender a quienes no están de acuerdo conmigo. A mí me interesa que cuando tú me vayas a ver te diviertas y te lleves algo, pero también puede que no te guste. Siempre hay chistes que son más difíciles en los que me encanta ver cómo se ríe la mitad de la sala. Y la otra mitad no se está riendo. Ese ejercicio del presente me parece exquisito”, concluye la actriz, que pasó por Buenos Aires hace algunos días y prometió regresar.