Por Tomás Del Val

@tomasdv55

La pregunta terminó hace tres segundos eternos y Gerardo Romano no emite respuesta. Piensa mucho cada palabra con precisión por varios motivos: su formación legal -es abogado y ejerció 10 años- y su convicción de ser fiel a sí mismo y contestar con total honestidad. A pesar de esa precaución, sin pelos en la lengua, Romano aborda los temas más polémicos con la mayor de las seguridades.

Una mujer de 47 años, Liliana Patricia Pérez, lo denunció en los últimos días por paternidad, tanto judicial como públicamente, y la noticia, que aún sorprende al actor, sacudió su vida. De acuerdo con el relato de Pérez, Gerardo era amigo del barrio de sus tíos y había tenido un romance con su madre, pero al enterarse de que ésta había quedado embarazada, dejó de relacionarse con ellos. “La mujer se enteró hace 18 años de esto. Ella tiene 5 hermanos que, según lo que dice, serían hijos de su padre pero ella no, ya que habría sido concebida por su madre y por mí. Yo no recuerdo nada de lo que dice. Vi una foto de la mamá pero es una señora grande y no encuentro ningún parecido con nadie con quien yo haya estado. He sido muy andariego y tengo muchas ex novias de joven, y me acuerdo de todo”, asegura Gerardo en diálogo exclusivo con DiarioShow.com.

De todas formas, a pesar de no encontrar fundamentos en la historia que cuenta Pérez, está dispuesto a hacerse un análisis de ADN y asegura que si finalmente se descubre que es su hija, piensa “aceptarla y darle un lugar en mi corazón”. “Lo mediático es una forma de apretar, ese es el sabor que deja. Pero también ocurría que no me podía notificar de la demanda porque mi nombre estaba mal”, reflexiona.

Su visión sobre el acoso

Tampoco titubea a la hora de prestar su opinión sobre las recientes denuncias de abuso contra un colega suyo y amigo desde hace muchos años: “Yo a Darthés lo conozco de chico, debutó conmigo. Creo que no debe haber fumado en toda su vida, no sé si toma alcohol, está con su esposa que es madre de sus hijos. Me cuesta pensar que él sostenga un doble perfil por tantos años. Una mujer y un hombre cuando resuelven ser actores se comprometen a hacer ficción, donde no se mata de verdad y no se co... de verdad”.

La candente polémica llevó a muchas personas en el medio a expresarse al respecto, entre ellas Griselda Siciliani, quien no sólo defendió a Calu Rivero (querellante en el caso Darthés) sino que también pidió a su ex pareja Adrián Suar un “acto ejemplificador” en el que desvincule al galán de la serie “Simona”.

Romano criticó los dichos de la morocha con sus propios argumentos: “Siciliani dijo que ‘si una mujer dice que hay acoso, hay acoso’, y eso no es así. Como abogado, como persona de derecho, esas son cosas que hay que probar. Eso es palabra contra palabra. Siempre hay cámaras y sonidistas para servir de testigos y que se hagan las pericias correspondientes”.

Por su parte, él mismo dice no haber enfrentado nunca una situación similar. “Conmigo se inauguró la categoría de sex symbol en Argentina y en esa época tuve muchas escenas sexuales, de desnudos. Esas situaciones de ficción pueden incluir besos en la boca o en el cuerpo, chupones, es parte del trabajo. En todas esas ocasiones, siempre me manejé como en la vida: con consentimiento tanto si el acto era real o no”.

Ese tiempo que Romano se toma para pensarse lo compensa con una claridad y certeza indiscutibles.