Por @perez_daro

Completamente desestructurado, casi extremo, habla y responde el actor Juan Sorini al ser entrevistado por DiarioShow.com. El actor saltó a la fama por su participación en "Viudas e hijos del rock and roll" y ahora vuelve a estar en el epicentro de la farándula por haber conquistado a Mónica Antonópulos y coquetear con Pampita en las escenas de "Desearás al hombre de tu hermana", un filme amado y odiado por su extravagancia.

Los protagonistas de "Desearás al hombre de tu hermana"

"Me cagaron a palos durante toda la película, era todo muy físico. Un día que teníamos que filmar con Mónica, hubo récord de planos. Era una escena bisagra, y me tenía que golpear. Una cachetada fue al oído y la que quedó como toma final fue un golpe al ojo. Fue terrible, pero también lo entendés, me entregué a lo que quería el director, por suerte, porque es la única manera de disfrutar; si no, lo padecés", explica Sorini sobre su experiencia en la película.

Juan Sorini en "Desearás al hombre de tu hermana" 

Demostrando que no es vergonzoso para hablar sobre cualquier cosa, explicó sobre una de las escenas que no va a olvidar nunca: "Algo muy difícil fue interpretar una masturbación. No quiero romper con la magia sobre cómo se hizo para que no cause interferencia, porque si hablás mucho sobre esto, deja de tener gracia, en el cine hay que jugar a que es real. Pero hacer esa escena fue muy gracioso. Delante de mí tenía una cámara, y a veces veía al camarógrafo temblar de la risa. No se me veía en el acto en sí, pero tenía que hacerlo parecer real. Hacía cosas con los ojos, probaba. Era un momento muy íntimo, y empezás a usar ejercicios de entrenamiento, de actuación, que antes pensaba ‘¿cuándo voy a usar esto?’".

Más allá de la repercusión de su trabajo, Juan explica que no le interesa el éxito. "Te sirve más el proceso que la película terminada. Aprendés, todo es parte de lo que venga, así hasta encontrar ese actor que querés ser. Quizás a los 50 o los 60 aparezca ese actor que uno sueña ser. No es que lo lográs, que llegás a algún lugar determinado, pero va a ir apareciendo la excelencia. Hay gente que te dice que labures mucho, que es por ahí, pero yo, hacer por hacer, nunca. No me importa estar todo el día en la tele o que se hable de mí. Todo el mundo se olvida de todo, pero yo me siento muy mal si no estoy satisfecho. Obviamente, si no tenés guita, tenés que laburar, pero en ese caso, si creés que no está bueno, podés tratar de mejorar el personaje y hacerlo rico. La idea es llegar a tu casa y estar bien con vos mismo".

Todo sirve

El artista está consciente de que es llamativo en el ambiente por su facha y su lomo. Sin renegar de eso, indica que "mejor que sea así, si es que ayuda. Pero ya se va a frenar. Ojalá me den papeles en los que use traje para poder tomar toda la cerveza y pizza del mundo. Y hacer de gordo. Hoy es una herramienta mi cuerpo. Me encanta que sea así. Pero tampoco lo siento como una obligación. No voy al gimnasio, corro, trato de mantenerme pero no tengo un cuerpo fitness, con un plano parece que tengo unos abdominales terribles, hay otros que tienen la piel pegada al cuerpo, pero yo no".

Si no entrena rigurosamente para mantenerse, ¿cómo hace?: "Jugué 18 años al rugby, en alto rendimiento. Eso me formó el físico. Y mis viejos me dejaron una buena genética. Corro cuatro veces por semana entre 8 y 9 km, y hago algunos ejercicios isométricos. Con mi propio peso, pero no hago fierros como todo el mundo puede pensar".