@Rfilighera

Su rostro y nombre son populares y queridos por el público argentino, que lo vio en diferentes facetas actorales. Pero sin dudas, su personaje más recordado es “el corrupto” que hacía con otro inolvidable, Tato Bores.

En diálogo con DiarioShow.com, Roberto Carnaghi evoca: “Su discurso tiene la misma contundencia hoy, como si lo hubiera dicho hace un par de horas. Nos asombra y nos impacta visto desde el lugar en que uno lo quiera apreciar. Yo tuve la suerte de plasmar un personaje tan especial como fue 'el corrupto' y que no hablaba desde el guión de una ficción sino desde hechos puntuales bien reconocibles que sucedían en el devenir cotidiano de la sociedad”.

Carismático y reflexivo (Pablo Villan - Diario Crónica)

El actor apunta que “Hoy Tato sería más que genial que nunca ya que tendría un material de primerísima mano, no solamente desde el hecho de la corrupción sino también con todo lo que sucede a nivel social y con los jubilados, fundamentalmente. Creo que la gente está avivada de todo pero pone atención en lo que supuestamente le conviene”.

Como la mayoría de los argentinos, Carnaghi tiene que trabajar para vivir. Y su lugar hoy es el teatro, sobre lo que reflexiona: “Más allá de las dificultades, la actividad teatral sigue teniendo su espacio. Pero hay que aclarar que las grandes salas no albergan aquella dramaturgia relacionada con las ideas, es decir, el teatro de pensamiento y análisis. En líneas generales, las propuestas tienen que ver con el recorrido comercial y, sobre todo, con el género musical. Salvo en el teatro oficial, las salas pequeñas distribuidas en diversos puntos de Capital, son las que brindan la posibilidad de ver otro tipo de material”. Sin embargo, Roberto puntualiza que “una o dos funciones a la semana no le permiten al actor vivir de su profesión”.

Un actor todo terreno (Pablo Villan - Diario Crónica)

Sobre la necesidad de ganar nuevos mercados con la producción nacional, sostiene que “es necesario darle una vuelta de tuerca a nuestras historias como hacen los españoles, los ingleses y los italianos. Tenemos que plasmar propuestas con nuestra identidad, de lo contrario, la gente se vuelca a nuevos resortes, como internet”.

Otros de los fenómenos que se han catapultado, en cuanto a producción y audiencia, son las latas extranjeras. En este sentido, el actor manifiesta que “han inundado toda la programación porque salen dos pesos con cincuenta. Son muy baratas, aunque hay que admitir que ya no se hacen 30 puntos de rating. Yo tengo una gran experiencia con la recordada 'Montecristo'. Estábamos contando una historia de amor y también lo que había pasado con los desaparecidos en el país. En esta línea, puedo citar otra inolvidable ficción como fue 'Graduados', ya que pasadas las 21, lográbamos mucha audiencia y unir a toda la familia”, concluyó el popular artista.

El artista en su camarín (Pablo Villan - Diario Crónica)