Por Tomás Del Val

@tomasdv55

Un pensamiento recurrente parece perseguir a Andrea Politti y surge inevitablemente en varios momentos en la entrevista que brindó en exclusiva a DiarioShow.com.

“Hubo una época de mucho prejuicio y acá en Argentina te encasillan mucho y muy rápido: ‘Si sos actriz, no podés ser conductora. Si sos conductora no podés ser periodista’, y la realidad es que uno hace lo que le gusta y lo que puede”.

Este análisis surge quizás de los obstáculos que ella misma tuvo que franquear a lo largo de su vasta carrera artística, donde se desempeñó con distinción en todos los rubros que menciona. Del teatro (su primer amor) a la telenovela y del cine a la conducción, Politti se ha convertido en una artista realmente versátil, no sólo por las diferencias de sus trabajos, sino también por los constantes desafíos que ella misma se impone. En ese sentido, el rol de directora aparece en su vida profesional como un asunto pendiente y un norte para el futuro, pero, aunque ya ha barajado propuestas con ese rol, Andrea prefiere preocuparse por su actualidad.

El desafío más reciente, “Ojos que no ven”, es un programa de entretenimientos donde aquellos que antes no se atrevían van a declarar su amor a otra persona que está limitada en sus sentidos: durante todo el programa lleva los ojos vendados y al finalizar una serie de actividades sensoriales de reconocimiento del pretendiente, se quita la venda y debe responder por sí o por no.

La originalidad de la propuesta, que surge como una evolución de su primer trabajo en conducción “12 corazones”, responde en parte a la perspectiva de Andrea sobre el presente de la tevé: “Ya no existe más lo amarillo, es todo del mismo color. Un noticiero te puede mostrar la vida de un famoso desde una nota, y alguien de la política puede ir a un programa de espectáculos. Antes era impensable eso. Como espectadora me gusta más la variedad. Que haya cosas nuevas”.

Andrea analizó la tele. (Foto Hernán Nersessian/Crónica).

A 35 años de su debut artístico, la conductora analiza la actuación actual con el mismo ojo crítico, y un estrecho vínculo con su ya fallecido padre, un artista emblemático de nuestro país, le permite asegurar que Luis Politti hubiese compartido la visión de su hija: “Él hubiese sufrido mucho cómo cambió la actuación y las producciones que hay ahora. Ya a nadie le importa mucho el rol del actor. Antes lo llamaban a mi papá porque se había ganado ese lugar y porque lo hacía bien. Ahora es más fácil acceder a eso. Hay valores que se perdieron en el trabajo y en lo personal”.

ESCÁNDALO Y POLÉMICA 

En el programa que conduce por las tardes en El Trece, Andrea juega con picardía y maneja a los entrevistados con la cintura que le garantizan sus años de experiencia en la pantalla chica, pero, tal como empezó a circular en las redes sociales, el éxito de audiencia que tuvo el ciclo en su primer programa escondió un secreto no tan colorido ni real, ya que la supuesta declaración de amor entre Alejandro Virlante y su “ex compañera de colegio” Gabriela Romano era simplemente una farsa, ya que ellos no sólo eran pareja, sino que se habían casado en 2013.