Pocas horas antes del estreno de la obra que protagoniza en Mar del Plata, Iliana Calabró refleja tranquilidad. La confianza que tiene en el producto que la llevará de vuelta a las tablas del teatro Lido en La Feliz le da la calma necesaria para afrontar una competencia, que será muy ardua: “Tenemos un ´productón´. Con gente muy talentosa, gente que sabe de humor y de timing. Es un equipo que tiene ganas de pasarla lindo arriba del escenario y que la gente disfrute de esa buena onda. Cuando tenés esa dedicación y esa energía primitiva, es un seguro para uno”.

Aunque Mi vecina favorita es uno de los tanques fuertes del verano marplatense, mucho se ha dicho sobre una caída en la cantidad y el nivel de producción de comedias de revistas y figuras que ocupen el rol de vedettes. Alguien que se expresó duramente al respecto fue Mónica Farro, histórica actriz del género, cuando sin tapujos disparó: “Este año no hay vedettes en Mar del Plata”.

Yo confío en las plazas. Lo que quizás pasa es que a veces no encontrás producción que acompañe al artista arriba del escenario. Por el tema de costos, porque es mucha inversión. Cuando yo dejé de hacer revista, tenía que poner todo yo y no me cerraban los costos y capaz ella no tiene los medios para llegar a eso. Quizás no encuentra un empresario que la acompañe”, respondió Calabró.

Los vaivenes económicos han despertado el interés político de algunas de las figuras más importantes del espectáculo, como fue el caso de Susana Giménez, que hace algunos días se expresó duramente sobre la situación de los jubilados en exclusiva con este medio.

Algunos rumores aseguraban que los dichos de la Su le habrían quitado la oportunidad de concretar una entrevista ya pautada con el presidente Mauricio Macri.

Espero y quiero creer que no haya sido por eso, porque si no, me trae malos recuerdos. Me parece que el Presidente tiene que estar cerca de la gente y con una artista como es Susana, popular y querida, podría haber tenido una charla más distendida, sin tener el compromiso de la respuesta política. Me hubiese gustado verlo”, explicó la hija del gran Cala.

La actriz, que tuvo un pasado vinculado con la política de la mano del partido Italiani per la Libertá para ser diputada en el parlamento italiano, consideró que "la política debe surgir desde las buenas intenciones, la buena voluntad y el trabajo, y hay gente que da muestras de ello. Hemos vivido muchos años de gente que no tenía espíritu de servicio. Confío en las buenas intenciones y las iniciativas del gobierno de turno”.

Sin embargo, ante los violentos episodios vividos en el Congreso por la reforma previsional, sentó posición: “Agarrársela con el más débil, los jubilados, no lo puedo entender, no me entra en la cabeza”.