@TomasDV55

En épocas del boom del stand-up y la progresiva desaparición del teatro de revista y los géneros tradicionales de la comedia argentina, algunos valientes siguen apostando a las formas que conocen y funcionan, ya sea por la creencia en la fuerza del chiste como instrumento del humor o por la fe en que el público y su sentido del humor siguen siendo los mismos.

Daniel “La Tota” Santillán es uno de ellos. De la mano de un histórico compañero de ruta y emblema de los escenarios de La feliz, Torry Palenzuela, el productor musical encara con renovadas ilusiones una de las temporadas de verano más competitivas.

Desde el teatro La Campana, ambos humoristas y un elenco femenino buscan hacerse un lugar entre una oferta abultada y variada. “La gente se traslada mucho más. Antes era un perjuicio estar en la calle Rivadavia y hoy no es así, hay muchos más teatros y los productores volvieron a Mar del Plata, cosa que agradecemos mucho”, opina el animador de la movida tropical.

La intimidad de la "Tota" (Diario Crónica) 

Ricardo Daniel Carías, tal su verdadero nombre, tuvo una infancia difícil. Nacido en el seno de una familia pobre de la localidad de San Martín, en Mendoza, Santillán subsistía vendiendo garrapiñadas y escobas en la vía pública. El éxito y la fama llegaron años después de sus comienzos recorriendo pubs y cantinas con el afán de vender los shows de los artistas a los que representaba, y en ese momento no eran ni siquiera un sueño.

Pasión tropical” supo ser casa profesional del conductor cuando Canal 9 aún era Azul TV, entre 1999 y 2002, año en el cual se pasó a América 2 con un nuevo formato que luego se convertiría en el ciclo más reconocido dentro del ámbito de la cumbia: “Pasión de sábado”.

Hoy “La Tota” se recupera de uno de sus años más difíciles, rodeado de polémica, acusaciones en su contra y opiniones de todo tipo. Con un futuro prometedor en términos laborales y la mente puesta en la nueva obra que lo lleva a la costa argentina, Santillán se enfrentó al cuestionario de DiarioShow.com.

-¿Cuántas horas dormís por día?

-Ahora, por suerte, 8 horas, antes dormía 3.

-¿Por tu trabajo?

-Claro, dormía muy poco y eso me llevó a estresarme. Ahora trato de cuidarme, al igual que hago con la comida. Me tengo que cuidar mucho porque si no engordo. Tengo un amigo que me dice: ‘Empecé un asado el 8 de octubre de 2016 y terminé en octubre de 2017’. Por eso engordo. Pero tengo que cuidarme, si no,no se nota en las remeras, en la ropa.

-¿Te cocinás vos?

-Sí, trato de hacerme cosas ricas. Me hago muchas ensaladas.

-¿Cómo pasás tu tiempo libre?

-Veo televisión y me engancho mucho con las redes sociales, que me parecen muy importantes. Trato siempre de publicar cosas, pero hay veces que no tengo ganas y me olvido. A veces Twitter es mucha agresividad pura que no logro entender, ¿cómo pueden decir esas cosas? Hay gente que hace mucho mal.

-¿Tenés mascotas?

-Sí, Toto y Marley, dos perros que ahora los tienen mis hijas.

-¿Tatuajes?

-Tengo a mi familia, el árbol de la vida y las raíces que son ellos, mi familia, que es lo más importante.

-¿Cómo te llevas con tus vecinos?

-Muy bien. Me llevo bien con todo el mundo y hablo mucho con ellos. Es importante saludar y estar.

-¿Qué te gusta en cine?

-Miro mucho cine de acá. Hay que aguantar la producción nacional y siempre que hay una de Ricardo Darín la veo, porque me encanta, me parece un gran actor.