Por @tomasdv55

En 2002 Nazareno Móttola tenía 20 años. Ya llevaba un tiempo trabajando en el circo que lo instruyó en el oficio de la actuación y la acrobacia, pero la propuesta de trabajar en el popular "VideoMatch" como protagonista de las cámaras ocultas de "La peor clase de tu vida", donde hacía de un adolescente torpe que se golpeaba constantemente, surgía para el joven como una oportunidad y a la vez una necesidad.

El recuerdo de una infancia marcada por el duro esfuerzo por la subsistencia coexiste con el del éxito laboral y una fama prematura. "Cuando llegaba al boliche, en esa época, por ahí siempre existía el patotero que te decía: ‘Escúchame, así que vos te tirás en la tele, ¿si te pego una piña te duele?’; entonces yo le decía: ‘Sí, claro, loco, ¿cómo no me va a doler?’. Eso pasaba con algún borracho que había por ahí (ríe), pero siempre buena onda. Se generaba ese revuelo porque yo era muy chico. Igual me pasa hoy todavía que me dicen: ‘¡Che, Nazareno, vení, tirate!’", rememora Móttola, hoy de 35 años, en charla con Diarioshow.com.

El actor encontró la paz con su pasado, y la constancia y perseverancia que lo caracterizaban se trasladan hasta su presente: Nazareno se destaca como humorista en "Peligro. Sin codificar", es la mano derecha de Susana Giménez en el juego "Mi hombre puede", y comparte "Con amigos así" con el Pollo Álvarez, Pico Mónaco, Mariano Zabaleta, en KZO.

El humorista oficia de secretario ocasional de Susana durante esa competencia, y allí disfruta de cierta libertad para hacer chistes con los invitados y divertirse: "En el momento del juego yo llevo la explicación y cargo a los participantes, corro, salto, me tiro, y eso no me lo marca nadie.

Susana es “una persona muy generosa, y que me de espacio en su programa en donde yo puedo jugar y nadie me dice  que decir, y que no. Susana es persona es divina, incluso más de lo que se ve en televisión".

Mucho por delante

Móttola no descarta la posibilidad de alguna vez estar delante de su propio programa de competencias físicas, en concordancia con el tipo de humor que desarrolla. Quizá tenga la oportunidad de hacerlo en teatro, donde ya tiene algunas propuestas para un espectáculo personal en el que presente a sus personajes.

En su paso por las tablas, conoció a quien fue guía y padrino de gran parte de su carrera. "Antonio Gasalla confió en mi trabajo antes que yo lo hiciera. Fue el primero. Yo no tengo nada que ver con el supuesto problema que hubo entre él y Fátima Florez. Yo nunca vi ningún tipo de problema, ni una discusión, ni nada. No sé de dón de sacaron eso de esa supuesta pelea, quizás existió en la intimidad, pero siempre vi buena onda entre ellos", opinó sobre el conflicto que enemistó al intérprete de la Abuela con la imitadora.

Nazareno no tiene definiciones aún sobre qué le deparará la temporada teatral de verano, pero seguro seguirá trabajando de la misma forma incansable con la que se manejó hasta ahora. "Más allá del cansancio, disfruto mucho de mi trabajo. Me divierte y me gusta hacerlo, siempre que pueda aprovechar una oportunidad, voy a hacerlo", concluyó el comediante.