Por @meugeaiello

Suena “Toxic” de Britney Spears, son las 4 de la mañana y alguien te toca el hombro para regalarte un helado. El DJ pide que prendas el flash de tu celular y lo muevas de lado a lado. Papelitos de colores flotan en el aire. Estás en zapatillas bailando con tu grupo de amigos. Tenés la cara llena de glitter. Hitazo tras hitazo. Mucho besito en la boca. Así se resume la experiencia de la fiesta Bresh, el evento furor en Argentina y for export, que eligen los millennials, centennials y los famosos nacionales e internacionales para divertirse a la noche.

La Bresh es alegría. Vos llegás y se te abre un portal de felicidad, es un lugar regio, lleno de amigos, la música que pasan está buenísima, te dimos helado a la mitad de la noche que no te lo esperás y te subió la bilirrubina al techo, te dimos golosinitas, caramelitos y chupetines en la entrada, es un lugar que sabés que vas y la vas a pasar bien”, describe a DiarioShow.com Antonella “La Tana” Fiorucci, una de las DJs y fundadora de la fiesta a la que asisten estrellas locales como Jimena Barón, Tini Stoessel, Lizardo Ponce, Ángela Torres, Flor Vigna y Wos, entre otros numerosos influencers y artistas representantes de la cultura joven.

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Tal es el éxito en Argentina que las entradas se agotan apenas se anuncia una fecha. Y ahora desembarcaron en Miami, en el famoso club neoyorkino SOB’s, en Ecuador, Perú y hay planes para llegar hasta España, República Dominicana, Puerto Rico, México, Chile y volver a Uruguay.

Así se creó la fiesta Bresh

En 2016, la Bresh llegó al boliche Beatflow, y ese fue el punto de partida para un crecimiento descomunal. Pero antes de pisar un local porteño, la Bresh se hacía en casas, organizada por un grupo de amigos de secundaria. “No nos identificábamos con el clima y los valores del boliche tradicional, donde los chicos se muelen a trompadas y las chicas están vistas como un objeto. Por eso pensamos en cómo llevar el clima de las fiestas en nuestras casas a un show y que puedan estar todos”, dice por teléfono Juan Ignacio Ponce desde Nueva York, quien es productor y encargado de las redes sociales del evento.

La fiesta Bresh llegó a Nueva York.
La fiesta Bresh llegó a Nueva York.

Al principio asistía gente que conocíamos de colegios como el Carlos Pellegrini o del Nacional Buenos Aires y la pasaban tan bien en la fiesta que le avisaban a los suyos y ahí empezó a crecer más. Se corrió la bola”, recuerda Fiorucci y agrega que una de las características más importantes del show siempre estuvo presente: Desde la fiesta número uno había caramelos. A eso lo hicimos pensándolo como si la fiesta la hiciéramos en nuestra casa, con la idea de recibir a nuestros amigos y ofrecerles algo rico”.

En 2018, el local Beatflow de Palermo les quedó chico y tuvieron que mudarse al clásico porteño Niceto Club. Ahí la popularidad creció, gracias a la presencia casual de influencers como Santi Maratea, quienes eran conocidos de los organizadores.

Del éxito under, a la reconversión en cuarentena y el boom en redes

Llegó el 2020 y con él, el COVID-19 y las medidas del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO). La crew de la Bresh estaba desconcertada: qué podían hacer para seguir con sus puestos de trabajo, seguir manteniendo la popularidad que venían construyendo paso a paso y preservar la comunidad que hoy los rodea y está firme a su lado. Llenos de incertidumbre, comenzaron a realizar transmisiones en vivo en Instagram a las que llamaron “Bresh en casita”. La escenografía era simple: una consola, una cortina con colores holográficos y los clásicos globos que indicaban que se trataba de la fiesta Bresh. Eso sí: con una calidad de sonido excepcional.

La Bresh en casita, un boom en redes.
La Bresh en casita, un boom en redes.

Así lograron entrar en las casas de todas las provincias y hasta de otros países. “Éramos tendencia número 1 en Argentina todas las semanas y lo más loco es que fue en el momento más duro para una fiesta. Transformamos el veneno en medicina: agarramos la peor de las circunstancias y dimos la vuelta para que sea un trampolín”, dice Ponce.

Así lograron el récord de 83 mil personas de espectadores viéndolos en simultáneo (un poco más que una cancha de River llena), pero según las estadísticas de Ponce, en total llegaron a más de 1 millón de personas. Fueron generando lentamente, con valores bien marcados, una legión de personas que querían formar parte de la fiesta.

Tini Stoessel y María Becerra, en la Bresh.
Tini Stoessel y María Becerra, en la Bresh.

El director artístico de la Bresh, DJ y fundador de la fiesta Alejandro Saporiti, alias "BRÖDER", quien le indica a este medio que “hablar de la Bresh hace que tengas que hablar de una fiesta que trasciende millennials y centennials, es parte de la cultura argentina en todos los niveles”. Gracias a su labor virtual en cuarentena, hasta les llegaron fotos de cumpleaños de nenes ambientados como la Bresh. “El show es tan integral que todo el mundo siente pertenencia con la fiesta. Creo que el lenguaje, la iconografía, los valores y el cariño con el cual nosotros tratamos el público hace que la gente que va a la Bresh quiera ser parte”, afirma.

Por qué todos quieren ir a la Bresh, inclusive los famosos

Sus fundadores se ponen de acuerdo en un punto clave: la fiesta no es solamente una fiesta, es una experiencia. Fiorucci dice que “la protagonista es la Bresh. Lo importante es venir a bailar y la comunidad”. “Queremos que la gente llegue, se sienta como en su casa y que la persona que la reciba a la entrada sea con una sonrisa, que le den golosinas, stickers, que le llenen la cara de glitter si quiere. Que venga vestida como quiera”, puntualiza.

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Por otro lado, Ponce resalta que la fiesta tiene ciertas banderas: “Queremos que toda la gente la pase bien y que se sienta incluida, que nadie quede afuera ni por la ropa ni por su personalidad, ni por su físico. Queremos transformar el ambiente nocturno en todo sentido: la no violencia antes que nada y no tratar a las mujeres como objeto como primeras medidas. Tampoco fomentamos ningún tipo de excesos, eso es algo muy ajeno a nosotros. La Bresh es bastante ‘clean’, la gente viene y la pasa bien por sí misma, está genuinamente feliz”.

A la Bresh fueron famosos de talla internacional como Ricky Martin, Sebastián Yatra, Rosalía, Guaynaa, Tini Stoessel y nacionales como Jimena Barón, Lizardo Ponce, Cande Tinelli, Flor Vigna, Ángela Torres, Ofelia Fernández, WOS y muchísimos más tiktokers e influencers.

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Aunque a BRÖDER no le gusta llamarlos “famosos”, reconoce que “todas las personas que son artistas que sean conocidos, ven el buen trato y el respeto y como cuidamos a todo el mundo. Por eso eligen constantemente la Bresh. Les es muy difícil encontrar espacios recreativos en donde se sientan tranquilos, protegidos y que no los expongan".

La Bresh trata a todos con calidez, desde un lugar muy humano y en los pequeños actos, como que te den un simple caramelo al llegar. Ahí es donde se marca el amor con el que recibimos al público. Eso se ve reflejado en que estemos haciendo 6 giras simultáneas en todo el país, en Estados Unidos y próximamente Europa. Eso nos diferencia: la calidad humana frente a una propuesta hostil como puede ser salir de noche", cierra BRÖDER.

Por E.A