@Rfilighera

Lleva grabado en corazón y alma la geografía de su pueblo natal. Nacido y criado en Florentino Ameghino, al noroeste de la provincia de Buenos Aires, Esteban Lamothe atesora en la intimidad de su memoria afectiva, recuerdos imborrables. Ameghino, con sus casas bajas y la tranquilidad del campo y el plus de esas grandes extensiones verdes, fueron y son para el actor una gran escuela existencial.

En lo personal, Esteban contó hace unos días que se había separado de Katia Szechtman, quien fuera su pareja por cuatro años: “Estamos separados. La relación con ella fue muy buena, me dejó un montón de cosas, empezó con bastante perfil bajo y la mantuvimos así todo lo que pudimos. Con mucho dolor intentamos salvar la pareja pero no pudimos. Y eso es muy triste” reveló.

Pero al menos el hombre tiene un trabajo que le demanda muchas horas y la mente se entretiene.

Lamothe disfruta de su personaje del Padre Lorenzo, en su crucial desafío interpretativo que plasma en la producción de Polka, la tira "1-5/18" emitida por El Trece en prime time.

En ese barrio de emergencia donde se desarrolla la historia, el sacerdote se debatirá ante diferentes circunstancias -incluida, claro, la “tentación” del amor terrenal- que cursarán diferentes puntos y que el propio intérprete analizó en charla con DiarioShow.com.

-¿Qué evaluación podes hacer hasta el momento de tu trabajo y de esta ficción en general?

-Satisfactorio. Se trata de una producción que le gusta a la gente y que, como toda ficción tiene sus licencias y particularidades. Al público le atrajo de movida y nos regresó, por otra parte, al hábito de ver telenovelas y esperar el capítulo siguiente con expectativa. Una modalidad con estilo clásico en la pantalla chica.

-¿Y con tu personaje?

-Sí, por supuesto. Se trata de un personaje que va ganando crescendo dramático en el devenir de los capítulos. Va ingresando en la fisonomía del barrio y de sus habitantes hasta que termina mimetizándose como una de las personas del lugar.

-El cura afronta, por un lado, las presiones del ambiente y la problemática social y, además, la responsabilidad de sembrar la fe.

-Nada le resulta fácil ni cómodo. Transita todo tipo de encrucijada y, en este sentido, todo le genera un gran estrés emocional, sobre todo, porque, de manera cotidiana, debe echar luz en un lugar acicalado por la oscuridad.

El Padre Lorenzo, junto a Lola (Agustina Cherri). (Foto: El Trece)

-¿Recurriste a la documentación social o te manejaste de manera intuitiva?

-Recorrí lugares y charlé bastante con el Padre Agustín, de la villa 31. Todo me ha servido como un material de gran rigor testimonial.

-El amor tampoco le va a ser esquivo a Lorenzo.

-Para nada, el enamoramiento se dará cita en su recorrido cotidiano y él tendrá, en definitiva, que decidirse por el camino a transitar. Deberá optar entre el camino a Dios o el amor de la vida terrenal. Se tratará de una gran disyuntiva en su vida, una verdadera tragedia, una guerra interna entre las convicciones religiosas o la vida sentimental de cualquier mortal sobre la tierra.

-Más allá de la subsistencia económica, ¿qué factores inciden en la decisión de elegir un trabajo?

-El tema económico incide porque uno tiene que comer y pagar los impuestos pero, en esta actividad, como en otras, influyen otros factores. Como tuve mucho trabajo en los últimos años, tengo la suerte de poder elegir. Y lo que elijo va en función de los personajes y de mi carrera. Además, tiene que ver con la vida de mi hijo, Luis, de 8 años. Si ese determinado trabajo me llegara a complicar mi vida como padre, probablemente, no lo realice. Trato de negociar con mi paternidad. En cambio, si estoy con una novia o con un amigo, son situaciones que las puedo manejar. Entonces, priorizo, muchísimo, mis tiempos con mi hijo. Hay que tener en cuenta que con la mamá de Luis (Julieta Zylberberg) nos manejamos en función de los trabajos que tenemos. Me gusta mucho ser padre y es una circunstancia de la vida que necesito disfrutar.

Con Luis, Esteban Lamothe pasa todo el tiempo posible.

-¿Te gustaría darle un hermanito a Luis?

-Me gustaría, plenamente. En algún momento, me encantaría.

El pueblo, donde está el corazón

-Tendrás, se nos ocurre, muchos recuerdos de tu pueblo Florentino Ameghino.

-Es un gran lugar en el que pude criarme con mucha libertad. Y me vienen a la memoria los juegos a la hora de la siesta. Junto a mis amigos recorríamos el campo. Construíamos un refugio, una choza y pasábamos horas. Era una manera de tratar de descubrir el enigma de lo no conocido, lo clandestino, nos gustaba meternos en casas abandonadas. Íbamos a recorrer esas grandes extensiones a la noche y regresábamos a nuestras casas a la madrugada del día siguiente. Nos gustaba hacer líos.

-La vocación por la actuación ¿se hizo presente de grande?

-Me vino cuando tenía 24 años, estudié y comencé a realizar obras de teatro independiente, a la par, continuaba con mi oficio habitual de mozo y, también, de pintor. Todo esto hasta los 35 años en que tuve la posibilidad de dedicarme de lleno a la profesión. En consecuencia, aprendí a vivir con poco. Y, desde que comencé profesionalmente, no tuve demasiados parates. Hice mucho cine y televisión y acabo de filmar mi segundo cortometraje titulado "La zona caliente", ya presentado a nivel internacional. Aborda la vida de un actor con una proyección, luego, hacia un argumento más fantástico. Forma parte del elenco Luis, mi hijo y además algunos amigos.

-Más allá de tu actual personaje, el cura Lorenzo, ¿sos una persona de fe?

-Soy muy creyente y rezo varias veces al día. Soy devoto de la virgen de Itatí y tengo un altar acá, en mi casa. Estamos inmersos en tiempos complejos y caóticos en muchos aspectos. Como si esto fuera poco, atravesamos una pandemia que nos castigó severamente. Por todo esto, entiendo que uno debe ser cuidadoso en todos los aspectos, hay que tratar de ser un poco mejor cada día e intentar salir hacia adelante.

El amor, en pausa

La separación de Katia, como suele pasar, no se dio de una día para el otro. Lamothe y su ahora ex novia atravesaron una transición, primero intentando la no convivencia. El actor se refirió a esa etapa.

-Es que la vida de cada persona cambia constantemente. Hay que estar atento a esto.

Estuvieron juntos 4 años, pero ya se terminó.

-En los últimos tiempos volvió a afianzarse la modalidad de pareja libre o poliamor. ¿Qué nos podés decir al respecto?

-Me parece bien hacer uso de las libertades individuales. En mi caso, nunca tuve una pareja abierta. No es algo tan simple, ambos tenemos una construcción bastante conservadora y, a mis 44 años, no se me ocurre, por el momento, recorrer un vínculo de pareja abierta, sin embargo, no lo descarto para nada. Hay que probar diferentes formas. Evidentemente, la monogamia, a la mayoría de la gente, no suele darle buenos resultados.

"Evidentemente, la monogamia, a la mayoría de la gente, no suele darle buenos resultados"

-¿Cómo creés que nos puso a prueba esta situación sanitaria?

-Ha sido como una guerra y los conflictos bélicos lo generan los hombres. Debemos tener en cuenta que la pandemia no surgió por combustión espontánea, sino como consecuencia de determinados actos que propagaron un virus que mató a una gran parte de la humanidad. No tengo dudas que esto tiene relación con el maltrato que le estamos dando al planeta y, además, por la violencia que empleamos con el mundo animal. Debido a ello, la gente dejó de consumir mucha carne, no solamente por una cuestión de salud, sino, además, por saber como se producen determinados alimentos y en que forma tratan a los animales. Un verdadero horror que pone los pelos de punta.

-¿Algún sueño en especial por cumplir?

-Me gustaría dirigir una película y poder tener un gimnasio de boxeo.

R.F