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El regreso de Soledad Silveyra a los escenarios ostenta el firme significado de la vuelta al hogar, a ese viejo amor. De esta manera, la actriz luego de su paso por experiencias diferentes, entre ellas el “Bailando” y de superar algunas dificultades de salud, hizo anclaje, nuevamente, en el teatro. Así las cosas, la intérprete, en el Nacional, se encuentra realizando la comedia dramática "Lo que nos une", integrando un elenco que se com pone con los aportes de Gabriela Toscano, Germán Palacios, Tomás Kirzner y Maida Andrenacci.

Como consecuencia de una apófisis, debió contar con cuello ortopédico durante 4 meses y un tratamiento de recuperación que le demandó alrededor de un año. Precisamente, su última labor teatral data del 2015, oportunidad en que había hecho en Villa Carlos Paz la obra "Marcianos en la calle". Sobre su paso por el "Bailando", en calidad de jurado, rol que se extendió durante 3 años, destacó a DiarioShow.com que "la pasé muy bien, siendo consciente que no se trataba de mi verdadero lugar. Me costaba, sobre todo, mi relación con el participante, sufría para lograr imparcialidad absoluta. Por otra parte, aprendí muchas cosas y me vinculé, creo yo, de manera óptima con mis compañeros del jurado".

El hecho, entre otros, de la persistencia en dicho ámbito, se debió, según constata Solita, a que "mis nietas me pedían siempre que estuviera en el 'Bailando' y también sus amiguitas. Es impresionante la recepción que Marcelo (Tinelli) tiene en la gente joven. No obstante, tenía que retormar a mi profesión de origen, me lo demandaban también mis amigos y así lo hice".
 

Para su regreso al teatro, Solita eligió una obra de fuerte contenido dramático. En el Nacional, protagoniza una historia compleja; junto a Germán Palacios, Gabriela Toscano, Tomás Kirzner y Maida Andrenacci.

Sobre la actualidad del concurso de baile, opinó: "Me extrañó muchísimo la no convocatoria de Moria (Casán) porque ella siempre fue un verdadero puntal del programa". En tanto, sobre el hecho de que Laurita Fernández pase a integrar una silla del tan mediático jurado, consideró que "me encanta que pueda estar y desarrollar el mismo rol que hice en una oportunidad. Laurita se encuentra en una etapa importante de su carrera, protagonizando, sobre todo, una comedia musical en la calle Corrientes. La veo muy segura en todo lo que encara, con mucha simpatía y puede aportar, en este sentido, varias cosas".

Sobre aquella famosa frase ("Adelante, mis valientes") que le puso "marca registrada" en el recordado reality "Gran Hermano", dijo: "Surgió de manera inesperada, espontánea y recuerdo que Claudio Villarruel (entonces director de contenidos de Telefé) me hacía chistes sobre este episodio que se instaló, de manera muy fuerte, en el gusto popular y el efecto, el impacto contundente se dio en la calle. Tuvo una recepción impresionante".

Aguante la ficción

Con respecto a lo que sucede con la problemática de la ficción en Argentina, la artista expuso su visión: "Estamos todos preocupados con lo que está sucediendo con la ficción nacional. Las nuevas plataformas están generando cambios.No obstante, Pol-ka produce varias cosas y, en este sentido, se da presencia, laboralmente, de este género. En este sentido, ́100 días para enamorarse ́, ́El lobista ́, son producciones de alta calidad que marcan la diferencia y encuentran una valiosa recepción en nuestra audiencia. Pero también debemos ser conscientes de que es difícil competir con las latas extranjeras. Es un tema económico, pero también tiene un significado en la posibilidad que se le da a la gente de apreciar otros estilos de vida y de cultura. Más allá de todo, yo creo que Adrián Suar es el Alberto Migré de esta época”.

Sobre la inestabilidad del trabajo del actor, Silveyra destacó que "esta es una constante que conocemos desde el minuto cero de la actividad, y nada puede sorprendernos. Yo hace 53 años que vivo con esta dinámica. Ahora estoy en una etapa de mi vida plena; soy una señora mayor que lo que gano lo invierto en viajar junto a mis nietos". A modo de visión retrospectiva, Solita recordó que "Rolando Rivas, taxista" quedó marcado a fuego en el inconsciente colectivo de los argentinos. "Lo hice en el 72, hace 46 años y cada vez que viajo en taxi, el conductor se toma el trabajo de recordarme ese trabajo. Es realmente notable cómo sigue marcando muy firme el sentimiento del público", revela ella.

Le preguntamos, a continuación, cómo fue trabajar con Claudio García Satur, ya que según cuenta la leyenda, se trata de un hombre de personalidad difícil en el vínculo laboral. Solita dijo: "Claudio tiene su carácter especial, pero tengamos en cuenta que es mayor que yo y siempre se me presentó como un verdadero referente en el terreno teatral. Volvimos a trabajar juntos, luego, y le estoy muy agradecida por todo lo que me aportó en esa primera etapa de mi profesión".

La popular intérprete recordó que "con Palito (Ortega) trabajé a los 15 años, en ocasión de realizar la película 'Un muchacho como yo'. Recuerdo que cuando estábamos trabajando en Mar del Plata, me mandó un ramo de flores que me impactó. Es una persona galante y atenta a la que también le estoy muy agradecida". De la misma manera, Solita se refirió al inolvidable Roberto Sánchez, Sandro. "Un ser humano también excepcional, dotado de mucho sentimiento y enorme sentido de solidaridad. Con Roberto filmé 'Quiero llenarme de tí', a los 16, y un año después, 'Gitano'".

De amores y preocupaciones

En cuanto a la vida privada de la actriz, se casó en 1970 con José María Jaramillo. “Me venía a ver en la filmación y me tiraba los galgos, sin darme respiro. A los 11 meses de habernos conocido, me casé”. Fruto de esa unión, nacieron Baltazar y Facundo Jaramillo, aunque la pareja se separó en 1982. En relación a la situación social que experimenta el país en los días que corren, Solita puntualizó que “me preocupa las circunstancias por la que atravesamos. Ojalá que todos tratemos de entender que estamos dentro del mismo barco y que si las cosas no van bien, nos perjudicamos todos. Hemos venido gastando sobremanera durante más de 70 años y esto nos ha generado, a corto o a largo plazo, problemas. Es fundamental, en este sentido, generar una conciencia social entre todos. Lo que forma parte de una realidad inconstrastable es que el Estado no puede abarcar todas y cada una de las exigencias, no alcanzan los recursos”.

Sobre esta misma línea, la figura puso el escalpelo a fondo y destacó: “También es importante señalar que hay mucha plata, de varios centros de poder, en el exterior y esto, a las claras, está poniendo en evidencia que, lamentablemente, siento que no existe tampoco conciencia de patria. En Argentina, salvo contadas excepciones, uno mira su propio bolsillo. Que el estado ponga es maravilloso pero no siempre se puede cumplir con esta premisa”. En cuanto a la pobreza, dijo: “No pudo en su momento el kirchnerismo y ahora, tampoco, la puede erradicar el actual gobierno. No es una cuestión de magia, es un tema que tiene que ver con posibilidades y hechos puntales y concretos”.

Cuando la consultamos cómo es su relación con su ex pareja Hernán Lombardi, actual titular del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, la artista confesó que “Hernán es un hermano de la vida. Tenemos nuestras diferencias ideológicas pero lo quiero más allá de cualquier tipo de construcción política. Lo conocí cuando militaba para el alfonsinismo y se trataba de un militante con amplia conciencia social que no bajaba las banderas”.

Solita junto a Hernán Lombardi

En cuanto a Chacho Álvarez, con quien también mantuvo un vínculo afectivo, Solita comentó que “desde hace tiempo perdí contacto con él. Tiene muchas cosas positivas, más allá de su abrupta salida de la órbita política. Con Hernán sigue el vínculo, no así con Chacho”.

Sobre la grieta política, Silveyra, estableció que “estamos sorteando muchas dificultades, sin embargo somos todos responsables, todos contribuimos al desarrollo del engranaje mayor. Estamos ante un país hermoso y con posibilidades en todo sentido. Sin embargo, los que fallamos en muchas instancias somos nosotros, el soporte humano”.

"Lo importante es que cada uno pueda exponer sus ideas en un marco de libertad. Cada uno tiene el derecho, marcha mediante, de expresar lo que su corazón y mente diga. Ahora estoy observando que se encuentran trabajando muchos actores kirchneristas y esto pone en evidencia que no existe, felizmente, margen de censura alguna”.

Llanto y dificultades

La infancia de Soledad Silveyra fue la de una niña triste. Sus padres se separaron cuando tenía apenas 2 años y luego ellos reanudaron su vida personal con otras parejas. Solita tuvo un hermano de parte de su madre y dos, de su padre. Por esas vueltas de la vida, vio a su padre muy pocas veces y el segundo marido de su mamá dejó a la familia en una situación económica de profunda crisis. Asi dadas las cosas, la actriz tuvo que empezar a trabajar desde su etapa de pre-adolescente y lo hizo gracias a los buenos oficios del recordado Zelmar Gueñol quien era amigo de un primo de Soledad. Reminisencias, en definitiva, de un tiempo de lágrimas y sonrisas.