En la intimidad de su amplio y coqueto departamento de avenida Del Libertador, Graciela Borges recibe a DiarioShow.com. Un momento de relax, un descanso inusitado en derredor de una agenda que, laboralmente, la tiene a la estrella imbuida de permanente actividad y proyectos.

Realmente me encuentro agotada y no es para nada una pose. Las presentaciones por todo el país con mi espectáculo de recuerdos, poesías, literatura y música, por un lado, mi participación en diversos festivales, presentaciones de semanas de cine argentino y mi actividad semanal en el ciclo que tengo por Radio Nacional, me imprimen de un permanente gasto de energía".

-¿Acaso como en tus épocas de esos absorbentes y asiduos rodajes?

-Es así, con muy tiempo para el descanso, no obstante hay que encontrarlo y poder gozar de ello. Por otra parte, hace años que no me tomo vacaciones. Cuando la consultamos sobre los recientes triunfos del cine argentino en San Sebastián, España, festival tan caro a sus sentimientos, Graciela nos dijo: “Es una gran alegría que un filme tan bien hecho como ‘Alanis’ haya sido distinguido de esa manera. Además, más que merecido el premio de Mejor actriz a Sofía Gala Castiglione, una intérprete de muy buenos recursos y con un rostro marcadamente cinematográfico”.

Por otra parte, recordamos, que Graciela es la única estrella a nivel mundial en haber ganado tres veces, precisamente, el galardón a Mejor actriz, en ese competitivo festival por los filmes “El dependiente”, “Los viciosos” y “Crónica de una señora”.

En este sentido, puntualizo que “he tenido mucha suerte pero, por sobre todo, la enorme alegría de haber dado presencia con personajes e historias muy nuestras, producto de esa identidad que siempre buscamos en lo profundo del corazón”.

La intérprete nos adelantó que se encuentra, como autora, en la preparación de una historia que le pertenece y que figura como posibilidad cercana de llevar a las pantallas de cine. “Al poco tiempo de morir mi hermano, mientras me encontraba en un balneario muy especial de Mar del Plata, tuve la necesidad de plasmar una historia, de la que le puedo adelantar que está muy impregnada de melancolía, sentimientos y cierta angustia existencial”.

El mencionado lugar de perfiles históricos entre el mar, las rocas y un cielo que parece cubrir la tranquilidad de las almas que lo pueblan, fue visitado, en pleno periodo vacacional, por dos figuras imponentes de nuestra literatura, el matrimonio compuesto por Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares, lo que le pone un halo de magia y misterio a esa postal que ahora tomó Graciela y la pinta en un guión de perfiles mágicos y misteriosos.

En tanto, según nos adelantó Borges, los roles protagónicos de esta historia estarán centrados en dos mujeres de singular impronta en nuestros escenarios: Natalia Oreiro y Rita Cortese. “Estoy en la mejor etapa de mi vida”, confiesa de manera terminante ante este medio la actriz. Junto a mi familia y formando de parte de varios proyectos profesionales. Trato de gozar y disfrutar a pleno de esta bella circunstancia”.

 

Cuando le preguntamos a continuación cómo es su actual presente sentimental, nos dijo: “Si uno se comprende y se acepta, la felicidad está al alcance de la mano. No tengo ausencias en mi universo de relación matrimonial. Mis afectos están muy bien distribuidos en mi hijo Juan Cruz y en mi nieta. La vida es una amalgama de posibilidades en diferentes etapas, se presentan y se modifican. Yo trato de vivir en equilibrio con todos mis sentidos, y reitero poder comprenderme”.

La noche cae sobre la avenida Del Libertador y el amplio ventanal pinta una postal acorde con la ansiedad y con la vorágine de los tiempos de esta gran ciudad. La mirada de Graciela Borges se ubica en una postal diferente, es otra historia, nos dibuja en un lienzo de gestos e imágenes aquel fuego fatuo que el cine argentino ha sabido captar en la artista, de manera única y maravillosa perfiles de sensibilidad, angustia y afecto.