@tomasdv55

Horacio Pagani es un hombre de trayectoria en el medio con 14 años de televisión y más de 50 como periodista, que hacen de este trabajador incansable una persona que sabe aprovechar cada una de sus oportunidades y que a su vez, tiene muy en claro el espacio donde mejor se mueve.

"Yo me siento periodista gráfico. Y el gráfico es el verdadero periodismo, porque la palabra escrita queda y a la palabra hablada se la lleva el viento. El diario me dio un prestigio y la televisión popularidad", asegura Pagani en una entrevista exclusiva de visita en Crónica.

Lo cierto es que, independientemente de su verdadera pasión, este periodista deportivo se ganó el afecto del público en la pantalla chica, ya sea en sus siempre enardecidas discusiones en TyC Sports o en sus hilarantes participaciones en "Bendita TV".

Horacio todavía recibe ese afecto algo extrañado: "La popularidad me llegó de grande. Me vuelven loco en la cancha, cada partido que voy me saco 200 fotos y te frenan, te tocan, te agarran. Es un suplicio ir, pero no reniego de la gente que me pide una foto. Respeto mucho eso y le doy bola a todo el mundo, al punto que hago renegar a mi mujer. Creo que es mi obligación devolverle el cariño a la gente".

Pagani prefiere no revelar su edad, pero se anima, con humor, a decir que es "bastante elevada". No obstante, aunque con cierta distancia y cautela, no es ajeno a la necesidad de modernizarse que le exige su propio trabajo. "Tengo más de un millón de seguidores en Twitter y ahora estoy aprendiendo a usar Instagram también. Mi hijo más chico es el que me pincha para que me meta en las redes", afirma.

"El cambio a veces es duro", dice Horacio que sabe que ante temas sensibles "es mejor callar que cometer errores". Al hablar de "modernidad" se refiere también a la gran evolución feminista que atraviesa nuestra sociedad por estos días: "Me parece fantástico lo que se está logrando en términos de igualdad de condiciones, que los sueldos sean los mismos para hombres y mujeres es algo necesario. Pero el feminismo desproporcionado y exagerado en el que la mujer quiere reemplazar al hombre no me gusta".

El ámbito de su trabajo no es la excepción: "Siempre estuve en contra del boxeo femenino porque no me parece natural que las mujeres se peguen como en ese deporte. Cada vez avanzan más las mujeres que opinan de fútbol en el trabajo y hay muchas que son muy profesionales y que saben mucho. No las subestimo, pero como nunca tuvieron la oportunidad de practicarlo es difícil creer los fundamentos".

"También me cuesta entender muchas cosas y aceptarlas con mi viejo sistema de toda la vida", comenta y destaca: "Esas cuestiones de tipos que tienen hijos que los mandan a hacer a otro lado, lo de Marley, Flavio Mendoza, no lo entiendo. Es muy distinto a lo que yo viví, pero no puedo ir en contra de la modernidad".