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El 2017 fue el año en que las mujeres de Hollywod se unieron para gritarle a los hombres acosadores de la industria del cine, bien fuerte: “Su tiempo terminó”. La frase, traducción del movimiento “Time´s Up”, se instaló en el 2018 y el colectivo femenino en todo el mundo ya no tiene miedo de revelar historias tristes y traumáticas de abuso.

He vivido mucho machismo en el tango. Te encontras con gente poco caballera. Ya pasé lo peor, hoy no lo siento, no es algo en lo que me detenga a pensar”, reflexionó  Mora Godoy en diálogo con DiarioShow.com y, sin querer entrar en detalles, cuenta una experiencia que le dejó un sabor amargo en su juventud: “Fue hace muchos años con una persona muy famosa en el tango, con muchos premios, que no se comportaba bien con las chicas. Conmigo no hizo nada porque lo ubiqué”.

Mora encabeza "Chantecler Tango" en Tango Porteño

Eso no la detuvo sino que le dio más fuerzas para abrirse camino en un mundo liderado por hombres como lo es el “2x4”. “Fue duro al principio y más que una mujer ingrese al mundo del tango y lidere una compañía y espectáculos. Esto es sangre, sudor y lágrimas”, recuerda Mora, que tras egresarse como bailarina clásica del Teatro Colón a comienzo de los años 90, decidió transitar terreno tanguero. “Tenes que tener una energía distinta para poder bancarte todos los sinsabores de las puertas que se te cierran. Mi personalidad está preparada para soportar un montón de cachetazos. Me seco las lágrimas y voy para adelante”, cuenta la bailarina.

Con más de 14 años de giras por China, Europa y Estados Unidos, Mora apostó a comenzar el 2018 en Buenos Aires e instaló “Chantecler Tango” en la sala Tango Porteño con una vuelta de rosca: eligió alternar protagonismo con Mariela Anchipi, más conocida como “La Chipi”, la mujer de Dady Brieva.

Soy una Mora que cambió, que quiere darle espacio a nuevas figuras en el tango que, al no ser de este palo, convoca a otra gente. Y el tango tiene que tener un público renovado”, explica Godoy.

Con días libres, "la Messi del tango" - como le gritan en la calle - se concentra más como productora y piensa en convocar a otros personajes insólitos: “Hay un número de cumbia en el show y me gustaría traer cumbieros como el Polaco; también hablé con El Tirri. Hay que abrirse a nuevas figuras, le dan oxígeno al tango y vida permanente al show”.

Esta renovación en sus espectáculos viene de la mano de una mirada crítica sobre la actualidad del género. “No le veo mucho cambio en los últimos años y me gustaría que esté un poco mejor el tango”, sostiene y manifiesta su postura: “En Argentina hace años que no tenemos una política proteccionista cultural. Hay sólo dos radios de tango. Un extranjero la prende y está una eternidad hasta que encuentra algo de tango. En las escuelas no se enseña tango. Hay factores que empiezan a alejar a la gente del tango. Si tuviésemos más ayuda, sería más fácil. Hoy siento que muchas veces remo sola. Intenté acercarme muchas veces a los políticos y no pasó nada, eso te saca ganas. A veces pienso que es más fácil trabajar en el exterior que en el propio país”.