@Rfilighera

Marita Ballesteros asume su profesión con la alegría que le posibilita indagar en sus preocupaciones cotidianas a través de la construcción de cada uno de los personajes que le tocan en suerte desarrollar. El teatro, el cine y la televisión son áreas que ella transita con bajo perfil y una búsqueda permanente del proceso creativo. En teatro, en la escena oficial, realizó un clásico: “Las amargas lágrimas de Petra Von Kant”, y en la pantalla chica participó de una ficción que fue, sin lugar a dudas, la gran atracción de la temporada pasada: “100 días para enamorarse”.

En tiempos donde las latas extranjeras se han posicionado fuerte en nuestro medio y despojado del sitial de liderazgo a nuestras ficciones, Marita reflexionó, a partir de la producción de Underground, sobre cómo elaborar productos que reflejen identidad nacional y que vuelvan a ganar mercados. “Ha sido, sin lugar a dudas, un programa angelado desde todo aspecto: desde el área creativa propiamente dicha hasta la comodidad funcional que nos brindó en lo humano y artístico Sebastián Ortega. Desde lo personal fue para mí una experiencia hermosa y reveladora en todo sentido”, expresó en diálogo con DiarioShow.com.

 -¿Qué debe tener, hoy en día, una ficción autóctona para ganar mercados?

-Me voy a remitir nuevamente a “100 días para enamorarse”: poder contar con buenos libros y desarrollar una historia desestructurada y abierta a todas las situaciones que reflejen la agenda cotidiana, tópicos como la identidad sexual, el trasplante de órganos y los vínculos entre varios personajes que expongan universos en los que el público se va a ver marcadamente reflejado.

"Una ficción nacional debe poder contar con buenos libros y desarrollar una historia desestructurada y abierta a todas las situaciones que reflejen la agenda cotidiana".

-¿Y qué otro aspecto, a tu consideración, debe priorizar?

-Sigo insistiendo en la experiencia que me arrojó esta tira: la posibilidad de exponer tópicos profundos y serios a través de la pátina del humor. No tenemos que olvidarnos nunca de esto, ya que de esta manera podemos llegar a desdramatizar cualquier situación por más dura que sea. El humor nos hace pensar, reflexionar, cambiar conductas y costumbres.

La actriz se destacó en "100 días para enamorarse".

-Los cambios que generó el feminismo en los tiempos que corren, ¿qué sensaciones te generó?

-Yo he sido siempre una mujer muy moderna, ya que siempre he creído en la condición humana. Detrás de un individuo siempre habrá una preocupación personal; tristeza y angustia que debemos atender. Yo estoy a favor de la gente que pueda expresar todo aquello que la martiriza, apoyo la catarsis, que cada uno pueda saber quién es realmente y que exprese todos sus sentimientos.

"Estoy a favor de la gente que pueda expresar todo aquello que la martiriza, apoyo la catarsis, que cada uno pueda saber quién es realmente y que exprese todos sus sentimientos".

-Acabamos de dejar un año muy complejo para la ficción y el actor...

-Es verdad, pero... ¿que año no ha sido difícil para nuestra profesión? Esta actividad no solamente tiene que ver con la actuación, sino con otros factores que no manejamos nosotros y que están referidos, puntualmente, a que hoy tenés trabajo y no sabés lo que puede suceder los meses siguientes: es este tema tan temido, pero que comprendí y acepté en cuanto a vivir permanentemente con la discontinuidad laboral. Lo conozco, honestamente, desde hace mucho tiempo.