La historia de una vida forjada en el esfuerzo. Un protagonista que alcanzó impacto mediático de la noche a la mañana pero que detrás de él se encuentra el anonimato de la perseverancia, las ganas, la inquietud de ganarles la pulseada a todas las dificultades de la vida. Esta es, de alguna manera, la acuarela que pinta una existencia de casas bajas, de herramientas, de manos ajadas por el devenir del fragor cotidiano. Él es Tito Speranza, hoy se luce como instructor de los diferentes equipos en “Combate” y vive la era post Tinelli como una suerte de aprendizaje, pura y exclusivamente, en beneficio del trabajo. "Estamos en ‘Combate’ hasta el 31 de marzo, puntualmente. Y muy contento del lugar que hemos encontrado. Es mi lugar en el mundo, sin lugar a dudas. Soy instructor de los chicos y la experiencia ha sido y es plenamente notable", nos dijo en la primera parte de la charla.

Speranza en Combate

Su irrupción en la pantalla televisiva fue como personal de seguridad de Ricardo Fort en el “Bailando”. Marcelo, con ese ojo avizor tan determinante, lo eligió para entablar un diálogo que, al principio, resultaba casi imposible. La respuesta de Tito, ante cada acotación del conductor, era gestual y, en el mejor de los casos, un verdadero alarde de monosílabos. En consecuencia, surgió, impensadamente, Tito personaje. Después vino su rol de participante bailarín y también teatro de temporada de verano con “Despedida de soltero” y “Viaje de locura”.

Su paso por las huestes laborales de Ricardo Fort fue definida por Speranza en estos términos: "No reniego de nada. El conflicto se generó cuando empecé a tener cierto protagonismo y Ricardo pensó que esto le estaba ocasionando bastante incomodidad. Él había trabajado mucho para lograr, en esta parte de su vida, un impacto mediático importante, entonces creí conveniente renunciar. Después nos volvimos a encontrar y tuvimos la posibilidad de charlar y aclarar todas las cuestiones que habían quedado en una zona oscura".

Tito con Marcelo Tinelli

Su infancia y adolescencia la pasó en Palermo. “Mi papá me inculcó desde el vamos la conciencia del trabajo. A los 16 años, antes de terminar la secundaria, le daba una mano a mi viejo en el taller de electricidad que tenía. Allí trasladábamos canaletas y caños y siempre estaba ocupado, además de mi actividad física”.

Desde hace 20 años, Tito se encuentra en pareja con Marcela, que también tuvo participación en varias emisiones del “Bailando”. “La conocí cuando era coordinadora de una institución deportiva y yo jugaba al básquet. Nos gustamos y estamos conviviendo desde hace varios años. Nos queremos y respetamos”.

 

"Mi viejo me inculcó desde el vamos la conciencia del trabajo. Y siempre combiné la posibilidad de ganarme unos pesos con la actividad física"

Tito Speranza, que se encuentra cursando el segundo año de Periodismo Deportivo, aseguró que “la experiencia televisiva no produjo ningún cambio en mi personalidad. La popularidad, el hecho de ser considerado por mucha gente, no me produjo crisis porque siempre tomé conciencia de que se trata de una situación circunstancial y que para mí tiene que ver, pura y exclusivamente, con el trabajo. Lo demás para mí no cuenta”.