@VivianaRomano

"Es muy difícil verme abatido. Este, sin dudas, fue un año muy particular, pero tengo a mi hija que me brinda mucha energía y además trabajo en un momento donde todo es muy oscuro laboralmente. Probarme cada tarde como conductor de 100 Argentinos dicen en las tardes de El Trece me hace bien. De modo que termino el año con ganas de descanso y de aflojar un poco con el celular", así comenzó Darío Barassi, actor y humorista oriundo de San Juan, la entrevista con DiarioShow.com.

 Luego, amplió acerca del uso permanente del celular y aclaró: "Tengo cámaras en casa y las chequeo, tengo consultas, pedidos y como soy obsesivo del orden, no dejo nada pendiente, contesto al toque en los baches que tengo. Genero contenido para las redes, ¡creo que sin celular no existo!".

-¿Esperabas el éxito de "100 Argentinos dicen"?

-Soy ambicioso, nunca arranco un proyecto diciendo, bueno, a ver qué pasa. Voy por todo en todo sentido, cuando organizo mi cumpleaños, cuando armo una casa, cuando arranco una obra de teatro, por eso, desde el momento uno me puse la camiseta para hacer un producto competitivo porque estoy en un canal de aire, además.

-Antes le escapabas a la conducción. ¿Qué pasó ahora?

-Me gusta mucho trabajar de actor, pero en el contexto de este año le puse primera a la propuesta, hice una prueba, me eligieron y me encuentro disfrutándolo muchísimo. Me gusta el formato, lo siento liviano, estoy en el estudio como si nadara.

-¿Darío está presente frente a los personajes?

-Sí, porque soy un tipo empático y cálido, me gusta conocer gente nueva, me meto en el mundo de cada familia y de cada persona.

-¿Conocés las respuestas de todas las preguntas que hacés?

-A veces me pruebo y pienso qué respuesta daría yo. Hay momentos en los que me siento brillante y otros el peor jugador de "100 Argentinos dicen".

Darío Barassi: “Hay momentos en los que me siento brillante y otros el peor jugador de ´100 Argentinos dicen´”.

-¿Cómo es tu vínculo con el éxito?

-Le doy importancia, no me da igual. Sé que no me enceguece, no es la prioridad absoluta de mi vida, pero sí es una prioridad ya que disfruto mucho mi profesión. Tengo vocación, sobre todo, de actor. Me gusta ser competitivo, conquistar el mercado. También siento el éxito cuando hago un asado un sábado al mediodía para mi esposa y mi hija. Me agrada sentirme pleno y me encanta que me vaya bien en el laburo.

-Competís con Verónica Lozano, con quien diste tus primeros pasos como notero en "AM". ¿Qué te genera eso?

-El programa de Vero compite con el mío y ninguno de los dos hace mucho más rating que el otro, están bastante parejos y son muy distintos, el de ella tiene actualidad, el mío va grabado, pero cada uno tiene su audiencia.

-¿Son amigos?

-Sí, participé varias veces en las campañas de su línea de ropa, estuvo en mi casamiento, conoce a mi hija y de vez en cuando nos chicaneamos por whatsapp. Ella es una mujer de televisión, competitiva y le va bien desde hace tres años. No sé... Para mí ser competitivo enriquece la televisión y nuestros formatos son buenos.

Barassi cuenta cómo es la relación con su cuerpo y la alimentación.

EN BUSCA DEL EQUILIBRIO

-¿Sos de hacer dietas?

-¡¡¡Mi peso!!!! Estoy activo jaja, voy a nadar, pero también como asados. El tema de mi peso siempre me da vueltas por la cabeza, tengo que tomar algunas decisiones ya que me encuentro con el cuerpo muy exigido. Además tuve accidentes domésticos, me lastimé el dedo más chico del pie, tengo problemas en un menisco y la verdad que estuve parado, y el cuerpo -repite- para mí es una herramienta, por eso analizo opciones. Convivo muy bien con mi cuerpo, soy un tipo sano, me hago chequeos y controles todo el tiempo, como mal pero sano y no me medico con nada. ¿Y qué prefiero? Lo salado, soy del universo de las picaditas.

-¿Volverías a trabajar de actor?

-Obvio, no hay otra cosa que quiera hacer en la vida (se ríe). Amo actuar, es a lo que me quiero dedicar hasta el día que me muera. Espero que la vacuna llegue antes de que termine el verano para que los protocolos para hacer ficción se flexibilicen, pero considero que la vamos a tener durante el primer trimestre de 2021. Pienso que el miedo paraliza y que hay que activar, pero con todos los protocolos correspondientes.

Darío Barassi: “Convivo muy bien con mi cuerpo, soy un tipo sano, me hago chequeos y controles todo el tiempo, no me medico con nada. Y prefiero lo salado”.

-¿Te vacunarías de forma inmediata?

-¡Sí! Iría al puerto o adonde llegue para vacunarme, pero hay que esperar y ver los efectos secundarios y adversos. Me manejaría con prudencia, aunque subiría al Aconcagua si hay un vacunatorio ahí.

-¿Tenés miedos?

-Sí, pero tengo la suerte de resolverlos.

Algunos lo acusan de “cheto” y él se ríe.

PREJUICIOS DE CLASE

"EN CASA SE COMÍA CON 14 TENEDORES DE CADA LADO"

¿Por qué considerás que algunos te tildan de ser un "tipo bien", inclusive, algunos de soberbio o cheto?

-Puedo escuchar algún comentario de esos, pero en general el 90 por ciento de las devoluciones que recibo son de afecto. Soberbio no soy, pero tengo amor propio, será por la educación que tengo y por mi familia muy conservadora de San Juan. En casa se comía con 14 tenedores de cada lado. Mi abuelo era bodeguero, mi papá abogado. Cuando me dicen "bienudo", aclaro que mi familia era trabajadora de clase media. Mi vieja tocaba el piano, patinaba, a los 18 años ya conocía varias partes del mundo, pero esos beneficios no me tocaron, sí las bases que me dieron mis viejos.

Emilia, su hija, tiene un año y medio y lo acompaña en todas.

AMOR PATERNAL

SU MUNDO PRIVADO

¿Festejaste tus 37 años el cinco de noviembre?

-Estoy viviendo transitoriamente, porque se fue de viaje, en la casa de un amigo que tiene un parque muy grande. Reuní a los más cercanos, pero me quedé con ganas de más, en general organizo fiestas grandes, pero no fue posible por la pandemia.

-¿Tu familia es tu núcleo de contención?

-Absolutamente, Emilia, mi hija de 17 meses y Lucía, mi esposa. Estuve cuatro meses dedicado a la nena durante el aislamiento obligatorio y a los 9 meses ya hablaba; me tengo que hacer cargo, la sobreestimulé demasiado. Cuando nació entraba al cuarto y le hacía shows con cacerolas, ahora lo hacemos juntos.

-¿El año que viene la anotás en el jardin maternal?

-No lo decidimos todavía. Pero ella interactúa con niños porque en el barrio donde vivimos hay plazas, juegos y funciona bárbaro con los chicos. Es autónoma, independiente. Cuando la llevo a jugar me dice ´chau pa´y durante dos horas se entretiene. Es muy sociable; por eso la vamos a escolarizar de a poco.

Por V.R.