Por @eugeaiello

A Giselle Rímolo la fue a buscar la Policía a su casa de Don Torcuato el 8 de noviembre a las 3 de la tarde, con la compañía de los medios de comunicación, que se abarrotaban en la puerta de su domicilio para tener la mejor imagen posible del traslado de la mujer.

Pero la ex de Silvio Soldán tardaba y tardaba en salir. Nadie sabía la razón de aquel retraso, hasta que el reloj marcó las 19.25 y allí salió la “doctora”, en una camilla, tapada con una frazada roja, con destino a una clínica privada de la capital, luego de que su condena a 9 años de cárcel por ejercicio ilegal de la medicina y estafas quedara confirmada por la Corte Suprema.

Rímolo se hizo famosa junto a Silvio Soldán

Guido Süller, hermano de Silvia, quien supo ser pareja de Soldán, habló en exclusiva con DiarioShow.com y reveló intimidades de una de las figuras mediáticas más importantes de los 90.

Guido, en la redacción del Diario Crónica (Jonatan Moreno-Diario Crónica)

Giselle Rímolo está muerta en vida”, comenzó diciendo sin pelos en la lengua. “El día que le sacaron la banda y la corona de la televisión, le hizo un clic la cabeza y se dio cuenta de que estaba delinquiendo. Ha pasado por todo tipo de infiernos desde ese momento, tuvo muchos problemas psiquiátricos”, contó.

Está totalmente desequilibrada, es una mujer que antes de ir siete años y medio presa va a intentar suicidarse. Ella recibió la condena social de todo un país, la bajada de pulgar de todos. Es muy feo ir caminando por la calle y que la gente la señale con un dedo: ‘Ahí va la trucha’, ‘Ahí va la delincuente’, cuando un tiempo antes era prácticamente una estrella”, expuso Süller.

Caída libre

Giselle Rímolo se hizo famosa al salir con Silvio Soldán y vivió bajo los flashes de las cámaras por un tiempo, pero el panorama se oscureció cuando fue acusada de la muerte de Lilian Díaz en 2001, quien consumió las pastillas para adelgazar recetadas por la mujer. Un año más tarde, Telenoche Investiga realizó un informe en el que se la mostraba atendiendo a pacientes a pesar de no tener un título que la avalara para esta tarea.

Ella se ponía extensiones, se arreglaba las uñas, andaba en tacos. Más que una médica parecía una vedette. Ahí ya te demostraba que esta mujer no estaba bien”, recordó Süller y agregó: “Antes de ser conocida, hacía masajes en el garaje de su casa, en Villa Devoto. De hacer eso, pasó a ser la doctorcita más famosa de la Argentina. Creo que no hay ser humano que soporte ese paso del anonimato total a una fama tan fugaz e impresionante. Tampoco una caída tan abrupta”.

El hermano de Silvia, sin embargo, calificó a la falsa doctora como “una gran ignorante”: “Ella pensaba que con los cursos que hizo en ‘Escuelitas Noemí’ podía ejercer la medicina. Yo pienso que atrás de todo esto hay alguien más”, acusó Süller.

Y agregó: “Ella es una mujer que de ahora en más no va a cometer ningún tipo de delito. En este momento es lo mismo que ella esté en la cárcel como que esté afuera. En la cárcel va a ser un gasto para todos nosotros”.