@perez_daro

En su estreno en 1995, “Toy Story” significó un quiebre en la industria del cine, porque fue la irrupción de Pixar, siendo este su primer largometraje, y marcando las pautas de lo que sería el cine de animación hasta nuestros días. Todos los “tanques” del género, sean del estudio en cuestión o no, respetan los patrones originales -a veces variándolos- de Pixar. De algún modo, “Toy Story” se convirtió en la carta de presentación de la empresa, hoy parte de Disney (si no pueden con ellos, cómpralos), y por eso siempre le han dado extrema importancia a los filmes detrás de la original: “Toy Story” 2 llegó en 1999, y la tercera parte recién en 2010.

A esta altura, son millones los niños que se han criado con Buddy y Buzz Lightyear, y si pensamos que pasaron 24 años desde el punto inicial, muchos han crecido y hasta formado familia en el medio. Justamente por ello es que “Toy Story 3” jugó mucho con la nostalgia y el proceso de “dejar ir...”., y gracias a ello se transformó en una de las favoritas a pesar de lo dramático de su trama. Hoy llega la cuarta ¿y última? Parte de la saga, y podría decirse sin dudas que Pixar lo volvió a lograr. Woody (voz en inglés de Tom Hanks) ya no es el juguete favorito de Bonnie, pero sigue preocupándose por el bienestar de la niña. Cuando en un momento de soledad la pequeña crea a “Forky”, un muñeco hecho de un tenedor y pedazos de basura, se hace cargo de la nueva criatura que no tiene conciencia de que ahora es un juguete.

En una excursión familiar, Woody se reencuentra con Bo (Annie Pots), que tras estar por su cuenta durante años, se ha transformado en una heroína de espíritu aventurero. Con ella y algunos amigos nuevos (“Ducky” -voz de Keegan-Michael Key-, “Bunny” - Jordan Peele- y Duke Caboom -Keanu Reeves-, son de lo más divertido del filme) deberán ir al rescate de Forky de las garras de una terrorífica muñeca. Dirigida por Josh Cooley, “Toy Story 4” es súper sentimental, y graciosa, sumamente actualizada, y si los rumores son ciertos, un gran cierre para las películas, o, al menos, para el grupo como lo conocemos. Hay que tener en cuenta dos cosas: En primer lugar, no hay cortometraje inicial, algo que puede decepcionar a muchos. Y para el final, hay que quedarse para unos gags que no hacen a la historia pero son igualmente hilarantes.