Por perez_daro

Nació en Corrientes en 1947. Pero seguramente fue apenas uno de sus nacimientos, porque Teresa Parodi parece haber vivido otras vidas, por toda la experiencia que carga en sus espaldas, aunque en palabras y pensamientos la imaginamos como un alma joven. "El otro día escuché a unos chicos hablando. ‘Estoy leyendo poesía como loco, porque en el rap tenemos que manejar el lenguaje, dominar las palabras’. Me emocioné mucho porque pensé: qué suerte que chicos tan jóvenes busquen la herramienta del lenguaje, es emoción por saber que las expresiones artísticas abren puertas. Me gusta mucho lo que hacen los raperos, sé que hacen encuentros en las plazas, en donde improvisan. El rapero hace algo parecido al payador, es extraordinario", contó en diálogo con DiarioShow.com.

La que habla con tanta vehemencia sobre el rap es la misma que hace más de 30 años se consagraba en Cosquín y hace otros tantos que se dedica al oficio de cantautora popular. Teresa conoce y habla de las raíces y la necesidad de mantener la tradición musical, pero también entiende la importancia de las nuevas expresiones, que ayudan a hacer más rica la cultura.

Compromiso eterno

La folklorista, que editó recientemente su álbum "Todo lo que tengo" y lo presentará hoy por la noche en el ND Teatro, no sólo participó de la cultura como artista, sino desde la política, porque fue ministra de Cultura en el gobierno anterior y tiene una posición tomada sobre la coyuntura del arte y la expresa: "Nuestro pueblo y nuestra historia tiene muchas expresiones artísticas. Las bellas expresiones sintetizan quiénes somos. Eso es algo que lo mire o no lo mire el mercado, o el Estado, sucede. Hay una música que impone el mercado y otra que surge desde los pueblos, alternativamente, para poder visibilizar cosas que son ocultadas. El rol del Estado puede dejar pasar esa cultura alternativa, o fomentarla. Actualmente, el rol del Estado cambió en cuanto a políticas culturales y priorizan otras cosas". Parodi confiesa que "nunca uno deja de aprender en la música. Creo que es incluso primordial buscar asombrarse y conocer nuevas cosas. El día que no tenga ese sentimiento de búsqueda, habré envejecido. Mientras tanto, siento y seguiré sintiendo que mi espíritu no ha envejecido, ni mis ganas de compartir esa emoción que me produce la música".