@AnaliaCab

Quizá no muchos tenían presente que aquella película de 2010 -en que un grupo de amigos descubre que una fuerza extraterrestre buscará devorarse a la población y observan todo desde su edificio mientras tratan de sobrevivir- era parte de una saga que se completó ahora con "Skylines", filme estrenado en Netflix. A ese primer y poco sustancioso filme le siguió "Beyond Skyline".

En esta entrega final conocemos un planeta Tierra cuya humanidad está diezmada. Sus habitantes conviven hace años con los "pilots", alienígenas pacíficos que lograron mezclarse con nosotros. Pero cuando un misterioso virus amenaza con convertir a los híbridos alienígenas amistosos en monstruos beligerantes, un equipo de mercenarios de élite liderado por la capitana Rose Corley emprende una misión al mundo alienígena para salvar lo que queda de la humanidad.

Aquí entonces ingresa la heroína, encarnada por Lindsey Morgan, quien realizó un notable trabajo físico desde su papel en "Los 100" para estar a la altura de las escenas de acción que le exige este filme. Corley es una desertora, luego de haber ocasionado la muerte de cientos de seres humanos por haber tomado una mala decisión.

Es que ella es especial. Mitad humano y mitad alienígena (¿alguien mencionó a Julie Parrish de "V"?) su personaje prometía al menos ser de cierto interés. Sin embargo, poco puede hacer la bella de Morgan ante un guion ñoño y con algunos diálogos que parecen hechos en broma.

Un camino algo errático

Más allá de que la peli deja mucho que desear, Rose atraviesa cierto arco dramático. Su error del pasado, ocasionado justamente porque no pudo decidir asesinar a parte de los suyos (extraterrestres)  y esto hizo que mueran otros suyos (humanos) la atormenta y empuja a vivir escondida. Pero cuando es buscada para combatir la nueva amenaza, no puede negarse: es la única que puede manejar tecnología alienígena de manera orgánica.

La nueva batalla la pondrá a prueba de muchas formar. Deberá aprender a trabajar con un equipo poco fiable y rechazar sus instintos alienígenas en determinados momentos. 

En diálogo con el portal Screenrant, la actriz contó que para ella esta es "como tres películas en una, filmamos durante dos meses y medio y en las últimas semanas se rodaba seis días. Y yo estaba en todas las escenas, fue agotador".

Acerca de cómo se preparó, relató que "aprendí kickboxing tailandés, muay thai. Empezó como algo divertido pero luego profundicé y me di cuenta que es asombroso, de repente sabés como moverte, como una luchadora. Y te da cierto poder, energía y confianza, algo que me gusta mucho en los roles que elijo. Saber cómo defenderse es vital".

¡Mirá el trailer de "Skylines"!