@perez_daro

En la última década filmó 24 películas, incluyendo “Rascacielos”, que se estrena hoy. Fue uno de los más importantes personajes de la lucha libre en Estados Unidos, lo que le dio la oportunidad de comenzar su carrera en el cine y luego convertirse en una estrella mundial.

La introducción para hablar de Dwayne Johnson, “The Rock” - La Roca , si lo castellanizamos- no es caprichosa, pues al hablar de “Rascacielos” hay que tomar el filme como lo que es: mero entretenimiento que llega a nosotros de la mano del actor que se ha transformado en un subgénero en sí mismo.

Dentro de la acción, Johnson ha sabido capitalizar su fuerza de trabajo y, literalmente, su fuerza física como material cinematográfico. Quizás en ámbitos como la comedia es que Johnson funcionó como parte del proyecto -y no él mismo como proyecto-, tal como ocurrió con la secuela de “Jumanji” en la que él encajó perfectamente, sin ser el amo y señor de la película.

Pero entonces, al hablar de “Rascacielos”, ¿es posible comentar el filme sin tener en cuenta este contexto de heroísmo suprahumano? Al hablar de Dwayne Johnson en este tipo de ficciones, es pertinente decir que se trata de una historia en la que La Roca, de alguna u otra manera, salva el día.

En su anterior filme, “Rampage”, sucedía algo similar, y el actor se ponía en la piel de un especialista en comportamiento animal para ayudar a destruir a inmensos cocodrilos y lobos y así salvar una ciudad, en medio de una fiesta de efectos especiales.

Años atrás, en “La falla de San Andrés”, había sido un rescatista que debía salvar a su familia y recorría la mitad del país en cuanto vehículo terrestre, anfibio o aéreo se le cruzara. Con ese “currículum” se puede esperar casi cualquier cosa.

Sus proezas -algunas de ellas incluidas en el trailer- no parecen exageradas, aunque para el resto de los mortales saltar desde una grúa a un edificio en llamas a más de 100 metros de altura y 20 metros de distancia sea imposible. La Roca, atravesando la piel de cualquier personaje que haga, puede lograrlo. En este filme hace eso y mucho más, incluso corriendo con desventaja, pues tiene una pierna ortopédica que no sólo no es un impedimento sino que ¡hasta lo salva más de una vez! Ahora es Will Ford, un veterano de guerra que tiene una empresa de seguridad.

Se radica en China junto a su familia y debe evaluar el sistema que tiene el edificio más alto y seguro del mundo. Sin embargo, cuando la fortaleza comience a incendiarse, será inculpado por el hecho y deberá escaparse y llegar al lugar para salvar a su familia, atrapada en el fuego, y encontrar a los responsables del hecho. Escrita y dirigida por Rawson Marshall Thurber, la película es muy entretenida, y más allá de los “homenajes” a “Duro de Matar” e “Infierno en la torre”, algo que según The Rock es a propósito, el filme es muy disfrutable dentro de este universo en el que La Roca siempre estará dispuesto a dar su vida (¿como Jesús?) por nosotros.