@perez_daro

Calificación: Muy buena

"¡Es el sonido!”, está escrito en un viejo diario tirado en la calle. Una familia sale de un local abandonado, en un pueblo abandonado, luego de que el padre le quitara las pilas a un juguete que había encontrado su hijo menor. Todo es con señas, todos caminan descalzos, y procuran no generar ningún tipo de ruido. No bien comienza el filme, se mete al espectador en ese ambiente, tan pesadamente silencioso, tenso al extremo, tanto que nadie querrá emitir sonido ni siquiera para comer el pochoclo o tomar la gaseosa comprada para disfrutar de la película.

“Un lugar en silencio” comienza a más de 80 días de que haya empezado todo. ¿Qué fue lo que comenzó?, aún no es tiempo de que la narrativa lo revele, aunque los ojos y los oídos se irán abriendo para intentar dilucidar a qué hay que temerle. Lee (John Krasinski) junto a Evelyn (Emily Blunt) tratan de mantener a salvo a sus hijos Marcus (Noah Jupe), Regan (Millicent Simmonds) y Beau (Cade Woodward), aunque claro, vivir sin emitir sonidos puede ser tan estresante como imposible. La amenaza no es una paranoia, sino que tiene forma y es verdaderamente peligrosa, por lo que la familia vive aislada de todo y debe aprender a sobrevivir en un mundo post apocalíptico.

La inquietud va in crescendo, pues cada cosa que hagan, con la más mínima falla, puede derivar en terribles consecuencias. Krasinski, más conocido por su faceta humorística (fue uno de los protagonistas de la versión norteamericana de “The Office”), no sólo se destaca en esta película “muda” como protagonista, sino que también debutó como director y fue uno de los guionistas, por lo que su visión del cine de género en particular, y del cine en general, debe ser valorada porque puede ser una revelación.

Si bien se acerca al terror en toda su estructura, existe un halo que tiene que ver más con el suspenso y estéticamente se acerca más al drama, pues también se destacan conflictos familiares y una tragedia que los llevó a permanecer distantes y con un clima de desesperanza hasta los días en los que se narra.