
Por HORACIO FERNANDEZ. Hollywood da para todo. Incluso, como para que el máximo responsable de una película aparezca en los títulos pero con otro nombre al real. Y sí, si se puede inventar un film de ciencia ficción, ¿qué detiene a la industria para que lo haga con el director?
Es conocido que desde que los hermanos Lumiére proyectaron en 1895 su corto Salida de la fabrica Lumiére y patentaron su invento, el séptimo arte ha dado lugar a miles y miles de anécdotas y situaciones poco conocidas por el publico en general.
Una de ellas se originó en 1967, durante la filmación de un western más de los tantos generados en Hollywood: Muerte de un pistolero, encabezado por un excelente actor a quien jamás le interesó el rango de estrella: Richard Widmark.
Esta era una producción de clase b, es decir de bajo presupuesto. La dirigían dos artesanos capaces de llevar adelante cualquier película: Robert Totten y Don Siegel, quien en los 70 dirigió Harry el Sucio y fue el maestro, por así decirlo, de Clint Eastwood, quien regresaba de Italia luego de filmar algunos spaghetti western dirigido por Sergio Leone.
Lamentablemente, por "diferencias artisticas" Totten y Siegel abandonaron el proyecto y se negaron a seguir adelante. Con el film detenido, un productor lo redondeó para no perder todo lo realizado.Del sindicato de directores provino la idea de crear un pseudodirector para firmar la película. Así surgió Alan Smithee, anagrama de The alias men.
Y ahí nació la leyenda...un secreto compartido por los integrantes de la industria: cuando un realizador, por distintas razones, desertaba de un film se lo endosaban a Alan Smithee, quien cuenta en su haber con más de 60 películas.
Alan no solo firmó películas, ya que también salvó capítulos de series televisivas como McGiver, El show de Bill Cosby y La dimensión desconocida, por ejemplo, ante la deserción de los responsables
Algunas de las producciones que llevan su firma, habían sido originalmente proyectos de realizadores tan importantes como Sam Raimi (más tarde director de Spiderman), Dennis Hooper, Sidney Lumet (creador de Sérpico), y éstos son algunos de los que se fueron conociendo con los años, ya que la industria, en general, protegió siempre la identidad de los "fugitivos".
Así fue que Smithee firmó películas como Crisis Solar, Hellraiser IV, Dune (que para el cine había firmado el notable David Lynch, quien no soportó los cortes que se le hicieron para la versión televisada y sacó su nombre de los créditos), Ghost Fever, Mientras la justicia duerme, y Se busca mujer, entre otras...
Pero a Alan también le llegó su hora. Fue en el año 2000, cuando primero Walter Hill y después Jack Sholder se fueron del sillón de director de Supernova, relato de ciencia ficción de costoso presupuesto, que protagonizaron James Spader y Angela Bassett. Lo curioso es que quien se hizo cargo fue nada menos que Francis Coppola, quien la finalizó con un millón de dólares más, pero no la quiso firmar; se dice que olfateo el fracaso.
Fue entonces que los productores decidieron crear un nuevo nombre y darle descanso a Smithee, con la anuencia del sindicato de directores. Así nació Thomas Lee, a quien, sin duda no es difícil augurarle una extensa y prolífica filmografía.
HOLA SOY HORACIO Y QUIERO QUE SEPAN QUE YO ESCRIBI TODOS LOS COMENTARIOS ANTERIORES EN LOS QUE ME ALABO A MI MISMO. SALUDOS
Qué gran nota, qué claridad para expresarse, que conocimientos del cine. ¡¡¡Mucha suerte y por muchas crónicas más!!!!
José
VErdaderamente leer esa nota es como estar ante una enciclopedia del saber. entenderá "MAESTRO" el porqué de mis pocas expresiones. Felicitaciones con todo mi amor
Muy interesante artÃculo! Esperamos más notas de este estilo, gracias!
IMPRESIONANTE !!!! MUY BUENAS HISTORIAS SECRETAS DEL CINE ...HORACIO UN MAESTRO !! MIS SALUDOS Y RESPETO !!
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