
San Valentín no es una localidad vecina a Venecia: queda en Bernal, partido de Quilmes, y rebalsa de aguas servidas y residuos de todo tipo desde hace 10 años. ¿El municipio? Nada... y se ahoga. Informe del diario Crónica.
Vivir a la vera de una pequeña laguna puede hacer volar la imaginación placenteramente, siempre y cuando no esté en el barrio San Valentín de Bernal, partido de Quilmes, cuyos vecinos conviven con la calle inundada de punta a punta por aguas servidas y residuos de todo tipo. No es la “Venecia...” que cantaba Aznavour pero está “sin ti”, dejada de la mano pública.
“Desde hace 10 años sufrimos por lo mismo, cuando llueve el agua se estanca porque están todos las cañerías y caños maestros de desagüe tapados. Ahora con la tormenta del viernes estamos así: con un piletón de agua podrida sobre nuestras casas. No podemos salir a la puerta porque el olor es intolerable y vivimos con bandadas de moscas y mosquitos sobre nuestras cabezas”, contó Carlos, uno de los denunciantes que junto a José Luis, Hipólito, Beatriz y otros moradores del barrio dialogaron con el diario Crónica.
A pocos metros de la calle 195 entre Liniers y avenida Thomas Flores funciona la fábrica de vidrio Cattorini, una de las que provoca el taponamiento de los caños debido a que “desde hace años se transporta el vidrio molido en camiones semitapados, cuando eso vuela es como una arena pesada que se va acumulando en los sumideros y desagües -relatan los vecinos-, y nadie controla lo que esta fábrica tira directamente al caño maestro”.
Más de treinta centímetros de agua podrida se mantienen durante días sobre las veredas de esta calle que se transformó en la gran “incubadora de mosquitos y larvas”. Por supuesto, nadie puede circular y sólo los más audaces se animan a sacar el auto. “Mi marido -relata Beatriz-es parapléjico y es imposible que entre la ambulancia. Mi hija se llevó a mis dos nietitos el sábado a la noche porque tenemos miedo que los pique algo”.
Esta gente lleva centenares de reclamos presentados ante la Municipalidad, que sólo manda y muy de vez en cuando un camión para destapar los sumideros.
“Es una aparente solución porque los que están tapados son los caños maestros. Además el asfalto está hecho muy por debajo del nivel de la avenida, y encima todos los jueves se instala una feria donde circula mucha gente y se tapan los caños con basura. Entre la fábrica de vidrio y la indiferencia municipal estamos condenados a morirnos tapados por la m...”, expresaron los vecinos angustiados.
Y razón no les falta, durante la semana pasada literalmente “explotaron” las cloacas. “Después nos dicen por la tele que tengamos cuidado con no dejar tachitos a la intemperie para que no se quede el agua estancada -subraya Natalia madre de dos pequeños-. No sé que espera el intendente para tomar medidas, pagamos nuestros impuestos como un barrio residencial y estamos como si viviésemos al lado de una cloaca gigante. Mis chicos no salen ni a jugar al patio porque la nube de mosquitos los tapa. Por ahí el día que tengamos una epidemia de dengue la Municipalidad se acuerda de nosotros”.
yo vivo en una laguna seca en tiempos de lluvia si se inunda todavia no causa mayores problemas si tiene filtracion al subsuelo pero quermos hacer un sumidero sacar el barro y rellenarlo con tezontle crees que sea suficiente? gracias que todo mejore bay
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