A las 22:50, Cristina Fernández llegó a Bariló. Antes, lo habían hecho el uruguayo Tabaré Vázquez, el ecuatoriano Rafael Correa, y el brasileño Lula Da Silva, pasada la medianoche. La cumbre extraordinaria comienza este viernes con un ambiente algo tenso y peleas preexistentes entre algunos países.
Ya se arma la UNASUR. Los presidentes llegaron a la ciudad anfitriona con un solo porpósito: ver qué pasa con las bases yankees en la región.
Entre los disgustos que se pueden anticipar de lo que será un debate caliente está: primero, Colombia, que llega enfrentada a Venezuela, Ecuador y Bolivia por el acuerdo militar entre Bogotá y Washington para combatir el narcotráfico y el terrorismo.
Segundo, Perú y Chile arriban ya con una polémica sobre la mesa por la salida al mar de Bolivia. Un tercer punto es la preocupación de Paraguay por los anuncios de compra de armas por parte de Bolivia. Uf…
Todo comenzó con el acuerdo militar entre Bogotá y Washington. Ese convenio permitirá que estadounidenses utilicen siete bases colombianas. El hecho despertó polémica y temores en la región y obligó a Uribe a defender la propuesta en una gira que realizó por siete países sudamericanos.
Por su parte el presidente boliviano, Evo Morales, ya propuso un referendo a escala regional para que sean los pueblos sudamericanos los que decidan la conveniencia o no de que Estados Unidos pueda operar en bases militares colombianas.
El conflicto entre Colombia y Venezuela volvió a encenderse esta semana con el anuncio por parte del presidente venezolano Hugo Chávez de una inminente ruptura de relaciones diplomáticas con el país vecino.
Al parecer hay "malestar" en Colombia por las versiones de que la cumbre no sea transmitida en directo por televisión, sino con material editado. El gobierno de Uribe quiere que "la opinión pública internacional conozca de viva voz la posición de todos los presidentes", aseguró el canciller Jaime Bermúdez, al diario colombiano El Tiempo.
Según el corresponsal de BBC Mundo en Bogotá, Hernando Salazar, las relaciones entre ambos países atraviesan su peor momento. Además, en el marco de una sesión del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) estos países volvieron a enfrentarse, esta vez por medio de sus embajadores.
Bogotá le pidió a Chávez que "deje de sembrar odio" y denunció de forma "enérgica" el "proyecto intervencionista" del mandatario venezolano para que no se inmiscuya en los "asuntos internos" de Colombia.
La respuesta de Caracas no se hizo esperar. Y por medio de su representante en el organismo atacó a la "oligarquía colombiana" y a aquellos "países que por infortunio parecen adictos a la guerra". Precedidos por calientes intercambios, finalmente ambos gobiernos se verán las caras en Bariloche. Veremos qué sucede.
CANALES RSS | CONTÁCTENOS | QUIÉNES SOMOS | CONDICIONES DE USO